La Cuadriga de la vergüenza Hablando con el pediatra
En tiempos del imperio romano, la cuadriga era un tipo de carro tirado por cuatro caballos en una misma dirección, que era utilizada por los generales cuando entraban triunfantes a las ciudades.
En esta ocasión, quiero llamar por sus nombres a cada uno de los caballos que componen una de las tantas cuadrigas que en nuestro país, va tirando del carruaje de nuestra sociedad, hacia un destino desconocido.
Caballo No. 1: "Disparo mortal". Es la muerte lamentable de un "limpia cristales" de los vehículos que se detienen en cualquier esquina o semáforo en las ciudades de nuestro país. Es una muerte que hay que cargar a nuestras" autoridades, "incapaces de cumplir con su deber y que nos quieren hacer creer, que ese desorden y falta de respeto generalizados es lo normal.
Caballo No. 2. "La red de haitianas y también dominicanas", con un niño en sus brazos, expuesto al sol, polvo, ruidos y lluvia pidiendo limosna para dizque alimentar a ese mismo niño. Es un nuevo estilo de malos tratos a la niñez que nuestras "autoridades" entienden que debemos ver como algo normal.
Caballo No. 3. "Periodismo gráfico desconsiderado", y ¿quién lo regula? El cadáver de una persona tiene una dignidad y sus familiares también. Pero en nuestro medio parece que no basta con presentar un cadáver dentro de una bolsa, como se hace en otras sociedades. Es necesario presentar el descuartizamiento y el suicidio en su peor expresión, con un morbo que espanta. ¿Por qué tanto irrespeto? ¿Donde está la "autoridad" reguladora? Porque lo que se quiere es que también esto nos parezca normal.
Caballo No. 4. "Cementerio o basurero". El cementerio público, el lugar donde los restos de nuestros amigos y familiares deberían descansar con dignidad y en paz, es un auténtico basurero donde, además, existe una mafia de individuos que a la luz del día, denigra, roba y lo destroza todo. Y, la autoridad municipal, ¿por qué insiste en hacernos creer que eso es lo normal?
La columna de hoy ha sido diferente, no he escrito de medicina. He querido llamar la atención solo sobre cuatro asuntos puntuales a los que he llamado "la cuadriga de la vergüenza". Un llamado a la sociedad para que entienda, que hace tiempo hemos estado viendo cosas y aceptando esas cosas como normales. No hay por qué aceptar como buena y legítima una "autoridad" que irrespeta nuestros derechos más elementales, que incumple su deber y que se prostituye. Si nuestro carro social sigue siendo tirado por esa cuadriga, por esos caballos, habrá que aceptar que no tenemos presente. Y que para nuestros hijos y nietos tampoco habrá futuro.
Puede hacer sus preguntas al pediatra al e-mail: marcosdiazguillén@gmail.com