La indiferencia de una educación en crisis

El actor estadounidense Adrien Brody encarna el papel protagónico en Detachment.

SANTO DOMINGO. El cine independiente es quizás el único espacio público en el cual se exponen los fracasos de nuestra cultura occidental.

Imposible calificar de otro modo al sistema educativo de los Estados Unidos, después de ver la película "Detachment" que pone al desnudo las cuestiones de fondo que atraviesan el quehacer de maestros y directivos de una escuela de barrio.

A través de Henry Barthes, profesor sustituto de literatura, conocemos las intimidades del trabajo educativo en permanente lucha con jóvenes descontentos y agresivos. Si bien es un tema antes tratado por el cine, este relato tiene un componente filosófico y artístico que cala más hondo en el análisis de la crisis social que refleja la escuela en tierras del Norte.

El factor Brody

Adrien Brody interpreta de manera magistral a un desalentado profesor que intenta enseñar los rudimentos de las artes narrativas a un curso de adolescentes, entre los cuales la agresión física y verbal es constante. Henry lidia, además, con su vida personal, tiene a su abuelo enfermo terminal y se lía con una joven prostituta a la cual intenta sanar. Tiene Brody una especial forma de trabajar para la cámara, especialmente en primer plano; cada músculo de su rostro comunica emociones, a veces contradictorias, lo cual lo hace ver profundamente humano.

La desgarbada estampa de este actor, ganador del Oscar en el 2003, aporta no solo credibilidad al personaje, es también el imán que atrajo a otros grandes de la pantalla como Marcia Gay Harden,

James Caan, Christina Hendricks, Lucy Liu y Blythe Danner, entre otros, quienes interpretan una galería de personajes alienados de diferentes modos por el sistema educacional.

El relato

La forma que se escogió para esta narración es diversa y compleja. Arranca con testimonios de tipo documental con profesores reales que recuerdan sus inicios; luego el protagonista va enlazando diferentes temporalidades, acudiendo a hechos traumáticos de su niñez; más tarde personajes secundarios se nos muestran en diferentes facetas de una depresión colectiva. Por último, el relato deviene en poesía, enlazando fragmentos del cuento "La caída de la Casa Usher" de Edgard Allan Poe (1839), con escenas de desolación. Se utilizan además elementos gráficos y animaciones en una pizarra a modo de comentarios al margen. Lo interesante de esta mixtura es que funciona en términos narrativos, ya que se escala en dimensiones ascendentes del conflicto principal: la escuela y el individuo.

La crisis educativa

Aspecto vital de la crítica que sostiene esta película es el énfasis en la ausencia del tercer componente que sostiene todo proceso educativo: los padres. El abandono de los progenitores en la gestión educativa es a juicio de los autores la causa principal de la crisis. Evidentemente ello no es antojadizo, muchos estudios lo confirman, pero ninguna película de ficción se había hecho cargo de ello. Cabe destacar que el director inglés Tony Kaye es toda una extravagante personalidad del mundo de las artes, que alcanzó notoriedad en 1998 con el largometraje "American History X".

Desprendimento, indiferencia, desapego, apatía, son las armas a las que recurren los profesores de esta película para sobrevivir en un medio ambiente hostil. Sin embargo, tales actitudes son parte de un mismo círculo vicioso que tiene empantanado el sistema educativo público de la nación más poderosa del planeta.

Recomendable para directores y profesores de escuelas públicas y privadas, verdaderamente interesados por el rumbo de sus acciones. Por supuesto también para los seguidores de Adrien Brody y del cine independiente en general.

Ficha técnica

Detachment. EE.UU. 2011. 97 minutos.

Dirección y Fotografía: Tony Kaye

Guión: Carl Lund

Música: The Newton Brothers

Intérpretes:

Adrien Brody

Marcia Gay Harden

James Caan

Christina Hendricks

Lucy Liu

Blythe Danner

Tim Blake Nelson

William Petersen

Bryan Cranston

Sami Gayle