La maldita droga, una reflexión a tiempo
A. J. McLean, de los Backstreet Boys, dijo la frase al salir de una institución donde estuvo recluido en EEUU
Santo Domingo. Hace alrededor de un mes un conocido artista del famoso grupo Backstreet Boys, que en su momento obtuvo logros excepcionales, estuvo internado, su nombre: A. J. McLean. Cuando salía daba sus primeras declaraciones a la prensa norteamericana e internacional que lo entrevistó e hizo una afirmación que debe sobrecogernos a todos los dominicanos: "La maldita y sucia droga esta metida a millón en el arte del mundo". Tuvo la valentía de decirlo en un país como Estados Unidos que es un gran consumidor y en el mundo artístico, ni hablar.
Cuando él decía esto yo pensé en mi país. Sé que la maldita y sucia droga esta metida en Santo Domingo. En el arte, en los últimos tiempos, hemos visto ejemplos publicados en los diversos medios de comunicación de artistas que han caído en el flagelo de las drogas. Pero cuando pienso en eso, no solamente pienso en el uso que nuestros artistas han dado a esa maldita y sucia droga, sino en la juventud dominicana; recordemos que somos un país eminentemente joven.
Creo que es un deber de todos los que tenemos la posibilidad de escribir en un periódico, hablar en la televisión o en la radio, alertar y concienciar a nuestra juventud sobre este fenómeno, sobre todo en el arte donde tiene unos padrinos increíbles. Penetran a todos los niveles y lo peor no es eso, lo peor es que a veces tenemos mucho miedo de decirlo.
Tiene una influencia importante y corremos el riesgo de quedarnos sin hijos, sin nietos, sin país. Y a veces por temor o precaución no nos atrevemos a decirlo. Llenémonos de valor y hagamos causa común con la frase de A. J., la maldita y sucia droga ha penetrado nuestra juventud y nuestro país. Y apoyemos irrestrictamente la labor encomiable que viene realizando la Dirección Nacional de Control de Drogas y su director, el mayor general Rafael Radhamés Ramírez Ferreira, quien ha afirmado en más de una ocasión la gran cantidad de puntos de drogas que hay en el país, que ya no sólo sirve de tránsito sino que una parte cada vez más importante de la droga se comercializa internamente. Ferreira ha tenido el valor de sacar de las filas de la institución un número importante de las personas que allí trabajaban. Qué bueno que contamos con un funcionario de este nivel en la DNCD. Acabemos con ese maldita y sucia droga, que tiene la capacidad de corromper todos los estamentos de la sociedad y si llegamos a esos niveles ¿Qué será del país?
Tiene una influencia importante y corremos el riesgo de quedarnos sin hijos, sin nietos, sin país. Y a veces por temor o precaución no nos atrevemos a decirlo. Llenémonos de valor y hagamos causa común con la frase de A. J., la maldita y sucia droga ha penetrado nuestra juventud y nuestro país. Y apoyemos irrestrictamente la labor encomiable que viene realizando la Dirección Nacional de Control de Drogas y su director, el mayor general Rafael Radhamés Ramírez Ferreira, quien ha afirmado en más de una ocasión la gran cantidad de puntos de drogas que hay en el país, que ya no sólo sirve de tránsito sino que una parte cada vez más importante de la droga se comercializa internamente. Ferreira ha tenido el valor de sacar de las filas de la institución un número importante de las personas que allí trabajaban. Qué bueno que contamos con un funcionario de este nivel en la DNCD. Acabemos con ese maldita y sucia droga, que tiene la capacidad de corromper todos los estamentos de la sociedad y si llegamos a esos niveles ¿Qué será del país?