La muerte anunciada de Harry Potter

SD . Quien haya leído Corazón, de Edmundo de Amicis; El pequeño príncipe, de Saint Exupery; La Edad de Oro, esa revista ilustrada para niños que dirigiera José Martí, o Pippa medias largas, de Astrid Lingren, sabe que con la saga de Harry Potter lo que está leyendo es lectura-basura, tipo mensajes spam, o comida chatarra. Eso parece formar parte de este desmadre planetario al que asistimos.

La carrera desenfrenada hacia la nada, hace que por ejemplo en Estados Unidos se destape la fiebre de los IPhone o que en muchas capitales del mundo la gente duerma de una noche para otra por comprar un libro como "Harry Potter y las reliquias de la muerte" último de la saga de Harry Potter, de la británica J. K. Rowlings.

Si alguna señal buena da la serie del aprendiz de mago, es demostrar que la necesidad de fantasía y de sueños de las jóvenes generaciones está intacta en el ADN. Algo semejante sería formidable que existiera también en la necesidad de leer buena literatura. Pero del lobo un pelo, al menos se lee.

En República Dominicana ya existe la edición en inglés del que se espera sea el último libro sobre Harry Potter (hay quienes dicen que en esta ocasión el joven mago muere). En China, un hacker logró penetrar en la computadora de J. K. Rowlings y colgar el final en Internet. Al tercer día de salida la edición, en Brasil, un grupo de internautas tradujo la obra al portugués y la puso gratis en Internet.