La silla vacía, Vargas Llosa y fecundación in vitro
Estocolmo, Suecia. El recuerdo al disidente chino y Premio Nobel de la Paz, Liu Xiaobo, y un sentido aplauso al galardonado en Medicina, el profesor británico Robert G. Edwards, ausente de la ceremonia, fueron las notas destacadas de la entrega de los Nobel en Estocolmo.
Un estricto protocolo marcó una ceremonia que presidió el rey Carlos Gustavo de Suecia, acompañado por la reina Silvia, la heredera Victoria y su esposo, Daniel Westling, y el príncipe Carlos Felipe, y en la que se entregaron los premios de Medicina, Física, Química, Literatura y Economía.
Tras el himno nacional, las primeras palabras fueron para el galardonado con el Premio de Medicina, Robert G. Edwards, de 85 años, quien no ha podido viajar a Estocolmo por problemas de salud, y para el disidente chino. Edwards está considerado "el padre" de la primera niña probeta, Louise Brown, nacida por fecundación "in vitro" en 1978.
A continuación fue el turno del Premio Nobel de Literatura, el escritor peruano Mario Vargas Llosa, cuya ficción "penetra en los entresijos del poder y explora las obsesiones de sus explotadores", según destacó el representante de la Academia Sueca Per Wästberg. Se trata, dijo, de un escritor que cree en la literatura como "baluarte contra el prejuicio, el racismo y el nacionalismo intolerante, ya que en toda la gran literatura, los hombres y mujeres de todo el mundo son iguales.
A continuación fue el turno del Premio Nobel de Literatura, el escritor peruano Mario Vargas Llosa, cuya ficción "penetra en los entresijos del poder y explora las obsesiones de sus explotadores", según destacó el representante de la Academia Sueca Per Wästberg. Se trata, dijo, de un escritor que cree en la literatura como "baluarte contra el prejuicio, el racismo y el nacionalismo intolerante, ya que en toda la gran literatura, los hombres y mujeres de todo el mundo son iguales.
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