Las malas finanzas destruyen tu hogar
Nuestro colaborador asociado César Perelló, todo un gurú en materia de finanzas personales, es enfático en el tema: la falta de dinero produce un malestar que trascienden lo material. Los embates de una crisis económica mal administrada pueden poner en riego la estabilidad de cualquier familia y de hecho son la causa común de los divorcios.
La falta de recursos impide solucionar necesidades básicas y darse los placeres que no son indispensables, estamos claros, pero confortan y relajan. En una entrevista concedida a la Revista Estilos de Diario Libre, Perrelló explica que los dominicanos tenemos la tendencia a vivir más allá de lo que marca el bolsillo.
El interés de aparentar con lujos y derroches una falsa bonanza, paradójicamente, termina siendo la causa de la "olla" permanente. Para este experto hemos perdido el sentido común financiero que tanto forzaron lo abuelos por inculcarnos, ese que invita a guardar la mayor parte de las ganancias, a ser prudente en el consumo, a siempre tener un "clavo" (fondo de emergencias) y a invertir con inteligencia el dinero.
Cada vez que Perelló explica que las torpezas financieras producen impotencia sexual, sus oyentes estallan de la risa. Pero es seria la afirmación, el hombre que tienes problemas económicos graves pierde el interés en la intimidad.
Las discusiones de pareja se multiplican ante la carencia que es producto del mal manejo. Hay familias que se ven forzadas a dividirse para enfrentar al fantasma de las deudas. En el peor de los casos, el divorcio es el camino a seguir donde no hay orden económico.
Para evitar que el mal manejo financiero destruya la familia, Perelló recomienda aprender a organizarse, dejar de culpar a terceros por las desgracias económicas propias y apretarse el cinturón.
El que se organiza conoce las herramientas que fortalecen su economía (ahorro, inversiones, fondos de emergencia, planificación, etc.), utiliza con inteligencia los instrumentos de crédito (préstamos, tarjetas, financiamientos, etc.) y tiene una visión de futuro.
Si ya tu familia ha recibido el duro trancazo de la crisis, no te amilanes, Perelló asegura que hay solución si decides enmendar los errores. Aquí algunas claves para salir de la olla:
Consolidar todas las deudas en un solo prestamos (pagaras intereses más bajos y te sentirás menos presionado).
Examina otras posibilidades de ingreso (quizás tengas algún talento, habilidad o alguna posibilidad de negocio que no requiera inversión que pueda generarte recursos adicionales).
Elimina todo gasto innecesario: No vivas por encima de tus posibilidades. Apretarse el cinturón es fundamental para superar la crisis, quien no es estricto en este tema puede caer en una olla más profunda.
Haz del ahorro una prioridad: Al principio quizás solo puedas reservar una pequeña cantidad de dinero, pero no desmayes. Este hábito saludable es lo que marca la diferencia.
No le comentes a nadie que tienes un clavo: a la gente le encanta hacer planes con el dinero ajeno, a menos que se trate de una emergencia real y te sientas en la obligación de aportar lo que has ahorrado, no puedes compartir el clavo.
Un asunto de toda la familia: de nada te sirve tomar el control de tus finanzas si tienes en casa un grupo de personas que boicotean tus logros. Una buena economía esta basada en la prudencia, el respeto al esfuerzo y al trabajo digno, una pareja debe compartir estos valores, enseñárselos sus hijos y ponerles los límites necesarios.
Por Clara Morel