Las Terrenas y la promesa del paraíso terrenal

Restaurantes. Unos 80 restaurantes de buen nivel, en una población de apenas 8,000 almas y demasiado mar

Martín Carreras junto al letrero de su restaurante.
LAS TERRENAS. En noviembre del pasado año la experiencia fue fatal, porque el camino que va junto a la arena de Playa Bonita está lleno de cráteres y allá, al final, en el hotel Atlantis, un dueño italiano desconfiado y mal educado se empecinó en hacer añicos el fin de semana. Así que, en esa ocasión, lo que se pensaba fuera Las Terrenas, se convirtió en un "jamás regreso allí".

Pero Martín Carreras, el famoso chef argentino -tercero en el mundo a fines de los años 80, que ha cocinado para reyes y presidentes en cumbres mundiales y ferias universales, compañero de hornilla de Ferrán Adriá y reconocido por revistas especializadas como "El rey de la cocina global", a la vez que pionero de la 'nouvelle couicine francaise" en América Latina- acaba de abrir allí el restaurante "Martín Pescador" y se empecinó en hacer cambiar el punto de vista sobre el pueblo.

Hay que atravesar Las Terrenas, donde apenas viven 8,000 almas, tres mil de ellas extranjeros, y donde cohabitan 80 restaurantes de lo más varipintos, y salir a la orilla del mar de nuevo para, frente al oceáno Atlántico -"enorme, azul, democrático", que decía Nicolás Guillén-, encontrar el restaurante y bar "Martín Pescador", cubierto de canas, con mesas al aire libre y bajo techo y la infaltable parrilla argentina para los asados.

Regocija saber que no hay competencia entre unos chef y otros. "Aquí no hay estrés, hay posibilidades para todos. Cuando llega la temporada alta se trabaja como locos; cuando está la temporada baja, como ahora, uno puede sentarse a esperar, pero sin sustos", manifiesta Martín.

La calle del Pescador

Esta viene siendo la "Zona Rosa". Unos cuantos metros de negocios, unos pegados a otros, cafés, lounge, night clubes, boites, discotecas, que recuerdan aquella famosa calle del Pecado de Sitges; hay buena música y ángel.

Si uno entra al bar "El Mosquito", que visto por fuera parece una humilde casa de pescador, descubre no solamente buen gusto en el diseño y tragos eficientes y amabilísimos, sino un gusto especial por el diseño. De allí uno puede llevarse, pagando lo que cuesta, cualesquiera de las piezas, desde el cenicero, hasta una lámpara. Los dueños de "El Mosquito" son un español -Alex- y una francesa -Verónica, que publica una revista pequeña y lujosa sobre lo que ocurre en la zona-, dueños también de uno de los restaurantes mejor diseñados de la región, muy cerca de "Martin Pescador", El "Mambo Social Club".

Frente a "El Mosquito" está el "Café Atlántic"o, de un italiano -Sergi Blanch- simpático y bailador, donde uno puede fumarse un buen tabaco, bailar, beber y encontrarse hasta a la dueña de la discoteca más importante de Roma, entre otras celebridades.

Hay poetas que dicen que el paraíso prometido se acerca mucho a estar en una playa desértica de Las Terrenas, rodeados de cocoteros, y allá, al occidente, ver caer el Sol lentamente, sobre la vida y los cuerpos...