Lo que ellos más temen

Cualquier enfermedad que afecte su capacidad para tener una erección entra en la lista de los grandes temores de un hombre. A veces el problema no es tanto que la padezcan, sino que no buscan ayuda por vergüenza a admitir su mal. La eyaculación precoz y la impotencia son las principales disfunciones sexuales en el hombre, según explica la doctora Kenia Sanabia.

Eyaculación precoz

Puede ocurrirle a todos los hombres alguna vez de manera esporádica, si están muy ansiosos y desean mucho a una mujer, entonces se excitan demasiado y eyaculan antes de que su compañera llegue al orgasmo.

Ya es un problema cuando el hombre no resiste ni 30 segundos en expulsar el esperma tras la penetración, por mucho que lo intente no puede controlarla. Las causas pueden ser de carácter psicológico y físico, principalmente.

Suele afectar a los adolescente o jóvenes que no tienen todavía experiencia sexual y que aprenderán a controlar su cuerpo.

Ya en edad más adulta la puede desencadenar el estrés, ansiedad, obsesionarse tanto con satisfacer a la mujer que pierda la noción de la relación como tal.

A veces puede haber un trasfondo físico, como algún problema en el tracto urinario o en la próstata, incluso en el mismo sistema nervioso. Lo más importante es admitirlo porque existen tratamientos, incluso ejercicios que pueden ayudar a controlarla.

Impotencia

La impotencia se define como la incapacidad de tener o mantener una erección. En los hombres envejecientes la suelen producir causas físicas, en los más jóvenes entran también en juego las psicológicas. Enfermedades como la diabetes, problemas del corazón, una baja producción de hormonas masculinas, depósito de colesterol en las arterias, sino se controlan adecuadamente pueden impedir que el hombre disfrute de las relaciones sexuales.

Hay que acudir primero al urólogo para que descarte un origen físico: de tipo hormonal, vascular, neurológicas y lesiones peneanas.

Se puede prevenir, sobre todo si se produce por enfermedades que afecten el flujo sanguíneo que produce la erección, como el caso de la diabetes o el colesterol en la sangre. ¿Cómo? Con una buena alimentación, muchas verduras, pocas grasas y combinarlo con ejercicio físico.

De la infertilidad

Ya se están rompiendo muchos prejuicios en torno a este tema, que siempre se relacionaba con la mujer, y no es así.

Según datos del Centro Especializado de Infertilidad y Reproducción Asistida de Colombia el 15% de la población masculina es infértil, pero sólo el 40% busca ayuda.

Los principales factores que inciden en este problema son la contaminación ambiental, que afecta a la calidad del semen, infecciones de transmisión sexual, antecedentes de cáncer y traumatismo en los testículos.

Estos temas fueron debatidos durante el simposio Reproducción Humana e Infertilidad Masculina del XVIII en el Congreso Latinoamericano de Ginecología y Obstetricia celebrado en Bávaro. Por suerte, ya existen algunas técnicas para tratar esta infertilidad. Si los espermatozoides son pocos o tienen problemas de movilidad se pueden suministrar medicamentos que estimulen su movimiento y los aumenten. Existen también técnicas para tratar los casos de pacientes azooespérmicos, es decir, que no tienen espermatozoides en el esperma.

Por supuesto, la reproducción asistida, o in vitro, también es otra opción.