Los hombres de Ocean’s 13

Hollywood mantiene la moda de aprovechar los éxitos por triplicado. Ahora, le llega el turno al tercer capítulo de la superproducción Ocean’s 13, inspirada en otras tres películas que había filmado Frank Sinatra con Sammy Davis Jr. y Dean Martin.

Con un carisma más contemporáneo, sin orden de importancia, George Clooney, Matt Damon, Brad Pitt, Andy García, Don Cheadle y el director Steven Soderbergh hablaron sobre la nueva versión de los más famosos estafadores de Las Vegas.

Entre bromas, se nota lo bien que se llevan. Sin aires de grandeza, detrás de las mismas risas también se esconde la seriedad y profesionalidad que representan sus nombres. Es difícil señalar si uno es más famoso que otro. Brad Pitt mantiene la timidez de hablar poco, Andy García está callado por la tentación de sus risas y Matt Damon sabe que si habla, será el blanco de las peores bromas de sus amigos. Es por eso que George Clooney usualmente toma la iniciativa de contestar la mayoría de las preguntas.

¿Fue una decisión en conjunto estrenar mundialmente la película en Cannes, sumando otras funciones internacionales para recaudar fondos a beneficio de Darfur?

George Clooney: - Cuando filmamos la película ya sabíamos que íbamos a venir a Cannes para promocionarla, porque es una muy buena plataforma internacional. Y ya que veníamos, sabiendo que iba a haber tantas cámaras, pensamos que era una buena oportunidad para recaudar algo de dinero y ayudar inmediatamente, creando la atención sobre las atrocidades que tienen lugar en Darfur. Brad, Matt, Don y yo hemos estado el último año alrededor de la misma región. No es algo que vaya a desaparecer hasta que el resto del mundo se preocupe lo suficiente como para detenerlo.

¿La buena experiencia de George Clooney en sus trabajos anteriores como director de cine no se entremetió con la dirección de Steven Soderbergh en Ocean’s 13?

George Clooney: - (Guiñando el ojo) Te cuento. Steven roba muchas de las tomas que yo filmo como director. Y me influencia bastante en como dirijo porque ahora tengo que cuidarme más, por miedo a que vuelva a robarme. Hablando en serio, Steven ejerce cierta influencia en la mayoría de los directores, honestamente. Y si filmo cierta escena literalmente puedo llamarlo y decirle que le robé una toma que él había hecho cuatro años atrás. Y es ahí cuando me cuenta de donde la había robado él... Es bueno no solo en el tipo de cine que filma, sino en la forma que lo hace. Es muy paciente y logra exactamente lo que necesita. Y eso enseña muchísimo. La mayoría de los directores deberían tomar una clase con Steven Soderbergh. Es lo único bueno que pienso decir hoy sobre él.

¿Y a Steven Soderbergh no le resulta complicado el hecho de dirigir tantas estrellas de cine al mismo tiempo? ¿Cómo logra evitar los aires de grandeza o las peleas de poder?

Steven Soderbergh: - Desde el principio, impusimos una regla y prometimos no incluir en la filmación a nadie que tuviera cierta reputación de molesto. Tratamos de conservar la idea.

George Clooney: - Casi.

Steven Soderbergh: - No digamos nombres. (Riéndose) Lo resolvimos con la simple regla ‘Nada de imbéciles’.

¿Y profesionalmente, ayudó el hecho de dirigir actores tan conocidos?

Steven Soderbergh: - De nuevo, es un grupo único. A Eddie (Jemison) lo conozco desde que tengo 20 años. Eliott (Gould) ha sido la estrella de mis películas favoritas. Cuando se juntan todos, no es ninguna broma. Hay ocasiones en que es difícil lograr que todos estén callados y concentrados en el lugar correcto.

Brad Pitt: - ¿Matt?

George Clooney: - Matt.

Andy García: - Matt.

Matt Damon: - (Ríe) Ganaron. ¿Dónde estábamos?

¿Qué significa para ustedes mismos ser George Clooney, ser Brad Pitt, ser Matt Damon?

George Clooney: - Yo quiero saber lo que se siente ser Brad Pitt.

Brad Pitt: - A mi me gusta sentirme Matt.

Matt Damon: - Creo que sería difícil decir lo que se siente ser uno mismo porque no se lo puede comparar con algo más, con la única excepción de George Clooney (sonriendo). El se compenetra tanto en el personaje de Danny Ocean que así puede ver su personalidad desde un punto más objetivo.

George Clooney: - Todavía trato de ser Danny. No puedo hablar ahora.

¿Qué mantiene la película Ocean’s 13 de las originales que habían filmado Frank Sinatra con Dean Martin y Sammy Davis Jr.?

Steven Soderbergh: - Como te habrás dado cuenta, lo principal que tratamos de conservar fue el sentido de unir un grupo de gente que se conoce bien. En todo lo demás, en cierta forma, empezamos de cero.

¿En ningún momento compararon este tipo de cine con el clásico ‘El Golpe’ de Paul Newman y Robert Redford?

Steven Soderbergh: - ‘El Golpe’ nos encanta. Es una de las películas mejor construidas que he visto. Es una obra de construcción maestra. Es muy difícil de lograr y es por eso que no ves tantas películas así. Lo que nos gustó fue retomar la idea de camaradería, con alguno de los personajes equivocándose para que el resto tenga que hacer lo correcto. Era una buena premisa.

Nuevos rostros

Esta vez, la película Ocean’s 13 agrega otra superestrella, Al Pacino, como el dueño de un nuevo casino que estafa al socio y se queda con todo el negocio. Pero aquel socio estafado resulta ser uno de los originales miembros de Ocean’s 11, Reuben Tishkoff (Eliott Gould). Y en busca de la apropiada venganza, Danny Ocean (George Clooney) reúne al grupo, una vez más, para regresar a Las Vegas y pegarle al dueño del casino donde más le duela: ganando en cada uno de sus juegos de casino... con trampa, claro. La mejor.

¿Una película como Ocean’s genera cierta nostalgia sobre el cine de la época Sinatra?

George Clooney: - Yo tengo nostalgia sobre diferentes épocas en general. Me gustaba cuando antes la gente se ponía un traje para ir al casino y ahora van con pantalones cortos. Hay ciertas nostalgias divertidas, pero esta película realmente no tiene que ver con eso. Podemos debatirlo, pero a mí no me parece que sea así.

Steven Soderbergh: - Creo que es la naturaleza humana, ver algo mejor en las experiencias pasadas, agregándole color para mostrarlo un poco mejor de lo que era. Es algo natural.

¿Cómo se habrá sentido otro grande como Al Pacino, al unirse a un grupo de amigos tan consolidados como ustedes?

Brad Pitt: - Por supuesto estaba nervioso al principio (sonríe), pero es evidente que tomó notas de cada uno de nosotros.

Andy García: - Tiene un futuro brillante (ríe más fuerte).

Brad Pitt: - Sí, se acomodó bien después de dos semanas. ¿No te parece?

Matt Damon: - Me sorprendió que le haya prestado tanta atención a nuestros consejos (vuelven a reír).

Steven Soderbergh: - Hablando en serio, el primer día de filmación me preguntó qué pensábamos de él, porque somos todos tan amigos y hace tiempo que trabajamos juntos. Y la respuesta era simple. Le preguntamos qué había pensado él de Marlon Brando cuando filmó ‘El Padrino’. Fue igual.

Brad Pitt: - Es cierto. Aumentó un poco nuestro respeto por él, pero después logramos bajarlo (más risas).

¿También bromean con Oprah Winfrey en la película?

Andy García: - Yo tuve que dormir con Oprah para que me acepte en su programa.

George Clooney: - Eso va a lastimar.

Don Cheadle: - Ahí está un buen título.

Matt Damon: - Señoras y señores, les presentó al actor anteriormente conocido como Andy García.

Steven Soderbergh: - Todo figuraba en el guión (risas). El imperio de la gente con la que trabaja, fue realmente impresionante. Fuimos a la grabación de uno de sus programas, llevamos a Andy y Oprah filmó en un descanso entre dos programas. Yo quedé muy impresionado por ella y todos los que la rodean.

George Clooney: - Y Andy realmente no durmió con ella.

Además de una tercera película de Ocean’s, Matt Damon está a punto de estrenar otra tercera película con su propio personaje de Jason Bourne.

¿Está malacostumbrado a las películas en serie? ¿Imagina filmando Bourne 13?

Matt Damon: - Más allá de sentirme un poco como una prostituta por haber estrenado dos películas número tres en el mismo año... El personaje que me toca en ‘Oceans’ es bastante original porque lo interpreté completamente diferente en las tres películas. Y en términos de dejarlo, es más triste decir que no vamos a filmar otra película. Espero que no. Ya veremos. Dejo las opciones abiertas, pero con Bourne, definitivamente termino. En unos meses estoy estrenando la última ‘The Bourne Ultimatum’ y es buenísima, pero aquel caballo creo que ya lo cabalgué tan lejos como pude. No voy a decir si muere o no muere, pero yo ya no lo puedo seguir. El personaje sigue viviendo en el libro, así que seguramente habrá alguien que quiera venir y tomar mi parte.

¿Quiere decir que no habrá Ocean’s 14?

George Clooney: - Para hablar de Ocean’s 14, habla con otro productor. Nosotros creemos que ya tiramos aquel árbol abajo, pero en un par de años podemos llegar a hablar de nuevo.

La versión original

Aquel proyecto original de Ocean’s Eleven había nacido en 1958, cuando el actor Peter Lawford pagó $10.000 por la historia sobre un grupo de veteranos de guerra decididos a robar simultáneamente cinco casinos de Las Vegas, en la noche de Año Nuevo. Y fue Lawford a quien le pareció una buena película para reunir a Frank Sinatra, Dean Martin y Sammy Davis Junior, que ya se venían juntando desde hacía tiempo en el viejo Holmby Hills Rat Pack (fundado por Humphrey Bogart diez años antes).

A la hora de repartir los sueldos, Sinatra fue bastante generoso para las cifras de aquel entonces. Dean Martín cobró $150.000 y Sammy Davis Jr, $125.000, mientras Lawford no solo recuperó de Warner Bros los $10.000 sino también $50.000 por su participación, además de un 17% de la recaudación. Sinatra, por supuesto, fue el que mas ganó: $200.000 como protagonista además de $30.000 por cambios en la historia y un 30% de comisión en las ganancias.

La filmación duró cinco semanas y coincidía con la presentación del grupo Rat Pack en el hotel Sands de Las Vegas, que estrenaron el 20 de enero de 1960. De hecho, casi ni tuvieron tiempo para filmar juntos. De los 25 días de trabajo, Sinatra solo filmó nueve y durante la tarde; mientras el resto del elenco llegaba a las 10 de la mañana. Para lograr la complicada agenda, ‘Franky’ no permitió que se filmara más de una sola escena y se la pasaba rompiendo páginas del guión. Ninguno de los actores sabía la letra y para memorizarlas, tuvieron que instalar carteles de ayuda por todo el estudio de filmación.