Luis Llosa, Director de "La fiesta del

Sobrino de Mario, amante de República Dominicana, Luis Llosa, más conocido con Lucho, habla de la película y la define como una obra de ficción basada en un hecho real. A los más puristas, les pide verla sin prejuicios para absorber el mensaje y disfrutarlo a cabalidad.

Han definido la película como un docudrama, mitad ficción mitad realidad ¿está de acuerdo?

Creo que es una película de ficción, basada en una obra de ficción que tiene unos elementos de realidad, pero creo que principalmente es una película de ficción. Aquí en República Dominicana la premisa es ir a ver la película sin esperar que sea fiel a la historia, ir con la mente abierta, dispuestos a ver una ficción que recoge una época muy difícil para los dominicanos. Pero deben ir con la mente abierta.

La escena de la violación puede despertar muchos fantasmas dormidos que, en cierta manera, es una forma de enfrentarlos, ¿cómo la abordó?

La fui postergando a lo largo del rodaje porque sabía que era la gran escena, con un gran impacto dramático debido a la gran repercusión emocional que tiene. Es una escena muy difícil, gracias a Dios conté con Stephanie y Tomás Millian, pude apoyarme en los actores. No enfrentarla a cabalidad hubiera significado que una escena que tiene tantos símbolos no tuviera el impacto adecuado pero, por otro lado, cruzar la frontera la hubiera hecho una escena muy truculenta, explotativa. Esa era la dificultad, no es solamente una escena donde hay una chica que está desnuda pasando por una violación, sino que había que encontrar el tono correcto para una escena que milímetros más acá o milímetros mas allá no hubiera logrado el impacto emocional que debía tener.

Muchas personas comentaron después de la película que no reconocían la figura de Trujillo en el personaje que interpreta Tomás Millian. ¿Qué opina y que le dice a los puristas que querían ver la historia reflejada?

El público dominicano está mucho más contaminado con la imagen original del Trujillo de la vida real, pero lo curioso es que en todas partes donde se ha pasado la película quizás el que mayor repercusión ha tenido es Tomás Millián como Trujillo. Por eso digo que hay que ir a ver la película de una forma tal, que a uno le propongan cosas y esté abierto a percibirlas, recibirlas y absorberlas más que ir a la película con unas ideas preconcebidas. (A.B)