Lynda Carter: “jamás pensé que me convertiría en una leyenda”
- ¿Es duro vivir con el peso de ser más Mujer Maravilla que Lynda Carter?
- Es algo que acepté desde muy temprano, cuando me di cuenta que tenía dos opciones. Podía adoptarla como era o seguía otra vida miserable, tratando de demostrar todo el tiempo que no soy lo que la gente cree que soy. Yo también quise a la Mujer Maravilla y tuve la oportunidad de interpretarla. No me parece malo que me identifiquen con ese personaje. No soy ella, lo sé, no estoy loca, pero la gente tiene la tendencia de imaginar que tengo las cualidades que les gustan del personaje. (Riéndose)
- ¿Todavía guarda el famoso traje de 'Mujer Maravilla'?
- En el living de casa tengo una vitrina con el lazo y la tiara, pero el traje lo guardé en un ropero.
- Es lo único que me costó aceptar al principio. Hay que entender que aquel estilo de corpiño, yo lo había usado mucho antes que Madonna lo pusiera de moda (Vuelve a reir). En la segunda temporada, cambiaron el vestuario, el busto ya no se veía tan pronunciado y se sentía más cómodo. También hay que acordarse que fue durante una época de liberación sexual, en los tiempos de la bikini. Pero yo tampoco pensaba en ser sexy.
- ¿En serio?
- La imagen sensual no tenía nada que ver con el personaje, porque ella no se veía así. Te sorprendería saber la cantidad de mujeres que me pedían autógrafos para los esposos o novios, pero no se sentían amenazadas por mi, porque no era lo que realmente importaba.
Siendo la menor de tres hermanas, Lynda (o Linda, como prefiera llamarla) se había inclinado artísticamente con la música cuando en la escuela secundaria formó parte de las improvisadas bandas 'Just Us' y 'The Relatives'. En ese entonces, ya hacía maravillas, cantando en el casino Sahara de Las Vegas como la única menor de edad que era admitida en el lugar (tenía que entrar por la puerta de la cocina, para no pasar por el casino). Y fue cantando en el grupo 'The Garfin Gathering with Lynda Carter' que de verdad la bautizaron como 'Mujer Maravilla' por las presiones que afrontó cantando en un hotel de San Francisco que todavía estaba en construcción.
35 años después, el personaje conserva más actualidad que nunca, igual que Lynda Carter. Habiendo aparecido en el 2.005 con Jessica Simpson en la película 'Dukes of Hazzard', Lynda también participó en la película de superhéroes 'Sky High', bromeándose de sí misma cuando agregó en el diálogo "¿Cómo esperas que haga algo así? No soy ninguna Mujer Maravilla". No tan cerca de Hollywood, trabajó hace poco en el musical 'Chicago' de Londres, pero el resto del tiempo mantiene una vida normal de ama de casa, viviendo en Washington con su esposo, el abogado Robert Altman y sus dos hijos James y Jessica.
- Muchas veces se escucha la expresión que Washington es una ciudad de carnívoros. En Hollywood sobran las críticas después de algún estreno, pero en Washington hacen lo imposible por arruinar tu reputación, llevarte a la bancarrota, mandarte a la cárcel o arruinar tu familia. Es un lugar fascinante para vivir. Hace más de veinte años que vivo allá y da bastante miedo.
- Yo había pasado por varias entrevistas para diferentes personajes que había en aquel momento, incluyendo muchos de los que habían conseguido otras estrellas de los años 70 como Kate Jackson, Farrah Fawcett y Jacklyn Smith. Todas terminábamos haciendo los pocos roles femeninos que había en aquel momento. La búsqueda de la Mujer Maravilla llegó después. Yo había hecho otra prueba de cámaras con Laurence Gordon, para una película que nunca se hizo. Y como ya habían visto mi primera prueba, no necesité pasar por las horribles lecturas frías pero igual dijeron que me iban a probar. Enseguida me puse a dieta, preocupándome por mantenerme en forma y todas esas cosas. Compré todo lo que pude conseguir sobre el personaje de Mujer Maravilla, discutiéndolo incluso con amigos actores, buscando la forma que quería interpretarlo. Al final me tomaron la prueba y el tiempo que tardaron en llamarme se sintió como si hubiesen pasado varios años, aunque apenas fueron un par de semanas hasta que me eligieron.
- El productor ejecutivo, Douglas Cramer tuvo que luchar para que me aceptaran, porque decían que yo era demasiado verde, que no tenía suficiente experiencia. Tenían miedo de contratar a cualquier mujer en un papel protagónico y menos que menos alguien que no tuviera experiencia. Me siento con suerte de que me hayan descubierto. Fue el primer trabajo grande que me tocó hacer. Pero en Hollywood estaban preocupados de que yo fuera una completa desconocida. Tuve que enfrentar una conspiración contra aquellos que no querían que viviera mi sueño.
- Yo trataba de hacer la mayor cantidad de escenas de acción que me dejaban. Aprendí a correr con el auto y me nombraron miembro honorario de la asociación de dobles Stunts Unlimited, por todas las peleas que había filmado. Era importante porque cuando la cámara se acercaba podía mostrar que yo era la que peleaba, en vez de filmar una espalda a la distancia.
- Yo sugerí que podía dar vueltas, porque había tomado muchas clases de danza. Me pidieron una muestra. Y cuando lo hice, enseguida dijeron "tal cual". Lo que no me gustaba era la música que ponían cuando volaba el avión invisible. Pero me gustaba tirar la tiara como si fuera un boomerang, aunque en verdad nunca volvía. Los brazaletes fueron el mejor invento de los especialistas de efectos especiales y si te fijas, mis manos estaban siempre cerradas porque escondía el disparador que hacía saltar las chispas, como si realmente estuviera parando las balas.
- Puede ser... Es grandioso verme como una pionera, pero la verdad es que lo hubiese hecho igual, completamente gratis. Fue una oportunidad enorme. Y el apreció creció mucho más, desde que la serie de Mujer Maravilla dejó de estar en televisión, hasta el día de hoy inclusive.
- Lo único que no tuvo la Mujer Maravilla, tal vez lo respondan en alguna película. No tuvo amor en su vida. No tuvo hijos. Me gustaría que esa historia fuera contada porque es una parte importante en la vida de cualquier mujer. Y es algo que muchas mujeres superamos.
- Verse bien en cine, es algo muy importante. Pero siempre, desde la época de Wonder Woman, quise interpretar la edad que yo tenía. Nunca intenté mantener el glamour de la juventud. Hice una película donde interpretaba la mujer grande con un amor más jovencito. No hay nada peor que escuchar las críticas "¿Qué le pasó?". Y si el público también crece con una, tampoco hay demasiada sorpresa, cuando me ven como soy. Es algo que vine pensando los últimos 25 años.
- Trato de cuidarme, con ejercicios y comiendo bien, como todos tratamos de hacer. Mi padre hizo gimnasia toda su vida y con 80 años, seguía con el estilo de ejercicios de fuerza de brazos que hacen los militares y caminaba seis millas. Su hermana que era mucho menor casi ni podía caminar y el hermano mayor falleció, pero papá nunca tuvo problemas en salir a jugar fútbol con los bisnietos. Es lo que me inspira a seguir.
- Trato de mantener cierta tranquilidad. No todos los días son felices, pero cada día tiene momentos felices. Y la mayoría de los días tampoco tiene demasiados momentos infelices. Muchas veces lo mejor, no siempre es lo mejor como otros días. Siempre trato de hacer lo correcto y eso me da paz, tranquilidad. También trato de extender mi mano para ayudar, en algún servicio público o agradeciendo una persona en el supermercado, manteniendo una conversación, conectándome con la gente. Así trato de vivir mi vida.
- Mujer Maravilla realmente cambió mi vida. Yo la aprecio, me gusta. Y me gustaría ser una Mujer Maravilla (Riéndose). Creo que es una buena inspiración.
- Me dio una carrera, la posibilidad de hacer la música que yo quise hacer durante tantos años y también películas en televisión. Ahora que mis hijos crecieron pude volver a hacer algo sobre superpoderes en 'Sky High' y otra película como los 'Dukes de Hazzard' y hasta un videogame de Xbox o la serie de Superman 'Smallville'. Todo, por aquellos años que me la pasé en un traje de baño azul, blanco y colorado.
- Apenas empecé a llamar la atención, ya había comenzado con la típica preocupación "Ojo con lo que sueñas". Fue como estar en un túnel de viento, necesitaba sostener el sombrero para seguir caminando, por decirlo de alguna forma. Es extraño. Siempre entendí la fama de Mujer Maravilla, pero no la mía. Definitivamente, jamás pensé que me convertiría en una leyenda.
En Diciembre de 1941, la Mujer Maravilla apareció por primera vez como una superheroína en la revista número 8 de las historietas 'All Star Comics'. Creada por el mismo William Moulton Marston que había inventado uno de los primeros detectores de mentiras, le dio el mismo poder a la Mujer Maravilla para evitar cualquier mentira con solo utilizar su "Lazo de la Verdad". Agregándole antecedentes mitológicos griegos, con el título de Princesa del Amazonas, la más nueva versión de la revista comics (además de mostrarla durmiendo... desnuda), le agregó ahora otro origen como la hija de Zeus. Pero la clásica versión de sus orígenes se remontan a una estatua que Afrodita había convertido en una Mujer Maravilla. Una mujer tan maravillosa que podía desviar las balas con sus brazaletes y se convertía en una mujer común y corriente, con solo dar vueltas en el mismo lugar. Teniendo en cuenta que la habían creado en plena época de la Segunda Guerra Mundial, los primeros supervillanos habían sido realmente fuerzas militares. La versión de TV, lanzada oficialmente en 1976, mantuvo ciertos aspectos militares y el amor por el oficial Steve Trevor que interpretó Lyle Waggoner. Incluso la actriz Debra Winger tuvo un papel estelar en la serie, como la hermana menor de la Mujer Maravilla. Pero claro, el actriz que más se recuerda como la Mujer Maravilla, es Lynda Carter, nuestra entrevistada.