Manuel Castillo, Coordinador del Fondo de Acompañamiento para la Promoción de la Descentralización

"Aprender haciendo es la mejor manera de incursionar en la gestión de recursos"

El Fondo de Acompañamiento, auspiciado por la Unión Europea, implica una nueva manera de asumir los proyectos en las comunidades del país y ha evidenciado en su implementación que cada gobierno local depende de su propia realidad. Al menos así lo ve Manuel Castillo, quien tiene a su cargo, junto a un equipo de trabajo, el seguimiento a las propuestas emanadas de los diferentes ayuntamientos del país.

Castillo piensa que al final, además de la obra de beneficio social que se ejecutará, se habrá realizado un importante ejercicio de gestión de fondos por parte de los ayuntamientos siguiendo los cánones de los organismos de cooperación internacional y que buscan una mayor eficiencia y transparencia.

¿En qué fase está la ejecución del Fondo?

En abril del 2005 fue presentado públicamente el Fondo de Acompañamiento y a esa primera convocatoria se presentaron 140 propuestas. Luego de la selección realizada por el Consejo Consultivo del Fondo de Acompañamiento, apenas 37 pasaron a evaluación, otros 55 de esos proyectos fueron reformulados, y el resto fue desestimado por considerarse que no estaba acorde con los lineamientos básicos del Fondo. Una de las dificultades principales residió precisamente en la metodología utilizada al momento de elaborar los proyectos en sí mismos.

¿En qué fallaron?

El mecanismo del marco lógico para la presentación de este tipo de propuesta era exigido por la Unión Europea, entidad financiadora del Fondo. Ese no es un método muy difundido en el país, a pesar de que impartimos talleres de capacitación.

El sistema del marco lógico para la identificación de los problemas y la formulación de los proyectos en base a esas realidades también es aplicada por otras instituciones internacionales como las Naciones Unidas, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), el Banco Mundial y también algunas Organizaciones no Gubernamentales.

Otra dificultad está en la propia preparación del expediente con la introducción de todas las especificaciones técnicas. Es decir que si, por ejemplo, se trataba de trabajos en una cañada, en el proyecto debería estar incluida también la capacitación de las personas que viven en esa comunidad, ya que se trata de proyectos sostenibles, no sólo desde el punto de vista financiero o medio ambiental, sino también social.

¿Cuántas propuestas pasaron la prueba de fuego?

Las 37 propuestas que quedaron de la primera convocatoria están en la fase de licitación de las obras para su posterior ejecución. En cuanto a las 55 propuestas, que tuvieron que ser reformuladas, fueron introducidas en la segunda convocatoria, y de ellas pasaron 53, además de otros 24 proyectos nuevos que se presentaron. Esos 77 proyectos están ahora mismo en una etapa de evaluación.

¿Hasta qué monto pueden ejecutar los ayuntamientos seleccionados?

En la primera convocatoria se estableció un monto de RD$1, 500,000 para los proyectos que se presentaron individualmente mientras que aquellos que fueron introducidos por más de un ayuntamiento, podían contar con un presupuesto de hasta RD$3,500,000. Las verificaciones en el terreno arrojaron que algunos de los proyectos eran más complejos y requerían de un presupuesto mayor, pero simplemente habían sido adaptados a la cantidad de recursos disponibles. En la segunda convocatoria subimos un poco el techo a RD$3,500,000 cuando el proyecto es presentado por un solo ayuntamiento y a RD$7,500,000 si es más de uno. El costo de las 37 propuestas de la primera convocatoria se cifra en unos 52 millones de pesos aproximadamente.

¿Cuáles fueron las obras priorizadas?

Alrededor del 51% de los proyectos que participaron en la primera convocatoria consistían en intervención en cañadas. Un 25% de los fondos irá a proyectos presentados en la región Noroeste (Montecristi, Valverde, Dajabón y Santiago Rodríguez), mientras un 20% se destinará a la región Este (La Romana, La Altagracia, Hato Mayor, San Pedro de Macorís y el Seibo), así como a la provincia de Monte Plata. Otro 20% será para respaldar las propuestas de la región Enriquillo (Bahoruco, Independencia, Pedernales y Barahona) y un 15% le corresponderá a los proyectos provenientes del Valle (Elías Piña, San Juan de la Maguana y Azua), en tanto una cifra similar se destinará a las actuaciones concertadas en San José de Ocoa, Peravia y San Cristóbal, provincias que forman parte de la región Valdesia.

¿Ha sido aprendida la lección por los gobiernos locales que han participado en el Fondo de Acompañamiento?

El propio fortalecimiento institucional de los ayuntamientos es un saldo importante, ya que tienen que consensuar cada proyecto con los potenciales beneficiarios, para que la propuesta apunte a un problema identificado por la comunidad. La transparencia en el uso de los recursos a través del seguimiento de los beneficiarios a todo el curso del proyecto. También va a mejorar la calidad de las obras, porque son hechas con un mecanismo bien detallado de lo que se requiere, en términos de calidad y de cantidad de los insumos que necesita.