Minou Tavárez Mirabal

"Trato de que mis dichos se saluden y se conozcan en la calle con mis hechos"

Alguien que puede hablar con conocimiento de causa de cómo está la participación de la mujer dominicana en política. Lo tiene todo, es mujer, activista, con tradición familiar en política y con una trayectoria intachable dentro del Partido de la Liberación Dominicana. No puede ser otra que Minou Tavárez Mirabal.

Jaqueline Jiménez Polanco, consultora del PLD, dictó una conferencia sobre la equidad de género donde señalaba que en el país no se ha avanzado en la participación de la mujer a nivel ejecutivo o político desde 1995, ¿Está de acuerdo y por qué ha sido así?

No te puedo dar una fecha, en términos electorales avanzó de cero mujeres durante décadas a unas 14 mujeres hasta los años 80, y llegamos a 24 mujeres en los últimos dos periodos. Es evidente que ha habido una avance, pero no se corresponde con nuestras aspiraciones.

Hay otros datos que son más preocupantes, como el hecho de que en el número de desempleados globales en el país hay tres veces más mujeres que hombres. Por otro lado, hay algunos hitos importantes en la participación de las mujeres en política que marcan un cambio en la percepción de la gente con respecto a lo que las mujeres podemos aportar y hacer. Como el que haya habido una mujer vicepresidente, una presidenta en la cámara de diputados, secretarias de estado en secretarías no tradicionales o mujeres en la Suprema Corte de Justicia.

En la medida que más mujeres tienen acceso a puestos de toma de decisiones, en esa medida la gente va sintiendo mayores niveles de confianza en las mujeres y en su capacidad de aportar en la definición, elaboración e implementación de las políticas publicas.

En las encuestas, por ejemplo ENDESA, el porcentaje de dominicanos y dominicanas que piensan que la participación de las mujeres en política implicaría una diferencia ha ido en aumento.

Una mujer presidente, ¿realidad o ficción?

Claro que sí, cada vez más se están dando las condiciones, sólo hace falta que más mujeres participen en política y que las leyes de cuotas se apliquen, que no sean sólo para la postulación si no que tengan un resultado concreto. No debemos permitir que se busquen mecanismos para boicotear esas misma leyes a través de los reglamentos. Hay una autora norteamericana que dice que las cuotas son un mecanismo que los hombres utilizan para tener un discurso a favor de las mujeres sin tener que pagar las consecuencias.

Las mujeres del Partido de la Liberación Dominicana se quejaban de la poca participación dentro del mismo partido, ¿qué están haciendo en ese sentido?

La mujer dominicana participa mucho, pero esa participación disminuye, al igual que en los puestos de trabajo, en la medida en que aumentan los niveles de dirección, de responsabilidad. El 49.6% de la militancia del PLD está constituido por mujeres, lo que no tienen es tradición de competir en los procesos electorales, de competir por los puestos de dirección, y ahí es donde somos machistas. Los partidos son más machistas que la sociedad misma, son instituciones machistas por excelencia, y el PLD no escapa a eso. La conferencia que celebramos puso de manifiesto la vocación de participación y de luchar por nuestros derechos en lo interno del partido.

Seguimos siendo una minoría muy, muy grande en el Comité Central, un 11%. Salí de esa conferencia con muchas expectativas, el propio Secretario General del partido se comprometió a que los resultados de la conferencia fueran respetados por la dirección y es un compromiso importante que no puede ser echado al olvido.

La gente está muy desencantada con la política y los políticos, se dice mucho que no se vota por alguien sino contra alguien. ¿La mujer puede ayudar a cambiar esa imagen tan negativa de los políticos?

Estoy convencida que sí, por eso insisto tanto en que las mujeres participen y se integren. Además la sociedad dominicana también entiende, como en otras partes del mundo, que las mujeres en general trabajan y se esfuerzan más, y se involucran menos en actos de corrupción. Lo que no quiere decir que todas las mujeres son buenas y todos los hombres son malos, no creo en ese tipo de generalizaciones que considero muy dañinas.

Pero creo que pueden hacer la diferencia. Las mujeres como la mitad de la población tenemos que estar en los centros donde se toman las ediciones importantes y aportar nuestra particular manera de hacer política, con nuestro conocimiento y acercamiento de lo que es la sociedad. Cuando participamos en política normalmente, y de eso se han hecho muchos estudios, vamos a aportar temas distintos de los que son prioridad para los hombres, y eso es fundamental a la hora de ver la participación de las mujeres.

DE POLITICA

¿Ve perspectivas de un cambio efectivo en las próximas elecciones?

Sí, cómo no, el Congreso va a cambiar significativamente su composición en términos estrictamente políticos, será mucho más plural y equilibrado. Tengo mucha confianza en que también varíe la calidad de los representantes que resulten elegidos, que la gente vote por aquellos que representan valores como la honestidad, la capacidad, la transparencia y que son coherentes con el discurso que tienen y con los hechos que predican.

La gente no puede votar porque alguien reparte dinero desde una yipeta o porque reparte cervezas en un colmado. Eso nos lleva al aspecto de la conciencia de la ciudadanía, tiene que participar, sentirse involucrada, porque si no vas a votar por la gente que se lo merece otros lo harán por ti y no sólo van a escoger a quien no se lo merece sino que estos van a tomar todas las decisiones.

Una definición muy simplista de los políticos pudiera ser: los idealistas que piensan que se pueden cambiar las cosas y los corruptos que se aprovechan de su posición. ¿Añadiría alguno más?

Tal vez a esa división habría que añadir la de los incapaces que hacen tanto o más daño que los propios corruptos. Cuando se toman decisiones incorrectas que tienen costos altísimos para el país.

MUY PERSONAL

¿Cómo encara su futuro político? Se presenta como diputada, en su momento quería intentarlo como senadora...

Estoy convencida de que el futuro se construye haciendo un buen presente, de modo que trato que mis dichos se saluden y se conozcan en la calle con mis hechos, en otras palabras, trato de ser coherente. Mi propósito es concitar nuevamente la confianza de las y los capitaleños que votaron masivamente por mí en las elecciones pasadas, que entiendan que mi voz en el Congreso es una voz necesaria.

Apuesto por dar toda mi pasión, mi capacidad e invertir todas mis fortalezas y convicciones en las causas en las que milito. A veces da trabajo, pero creo que lo he venido logrando.

Usted dijo en una ocasión que le gustaba más buscar la perfección que ser perfecta, ¿sigue pensando lo mismo?

Sí, claro que sí, pero además creo que ese es el destino del ser humano. A veces luchamos por hacer cosas que nosotros ni siquiera vamos a ver, tal vez nuestros hijos o nuestros nietos. Como decía Carpentier, el ser humano padece, espera y trabaja para otros hombres que nunca conocerá que a su vez esperarán, padecerán y trabajarán para otros hombres que tampoco serán felices, porque el destino del hombre radica precisamente en tratar de mejorar lo que es.

¿Cómo acaba una amante de la literatura siendo amante de la política?

No están tan lejos, los políticos y los literatos somos los únicos que tenemos la capacidad de despertar esperanza, sólo que en la literatura los novelistas crean un mundo de ficción que no compromete, nosotros con las palabras creamos expectativas y esperanzas y luego tenemos la responsabilidad de llevarlas a buen puerto. Es lo que nos acerca y nos distancia, ese compromiso posterior que tenemos.