Mitos sexuales

La falta de comunicación da vida al mito

El mito muchas veces nos impide disfrutar de algunas cosas por pasarnos la vida suponiendo, en vez de comunicar nuestros miedos y sentimientos a nuestra pareja.

Los mitos son creencias o interpretaciones que distorsionan la realidad y son divulgados con mayor fuerza que los conocimientos.

Los conocimientos necesitan una elaboración intelectual para su demostración y los mitos sólo tienen la demostración del "me dijeron que".

Conforme Jessica J. Valdez Martínez, Sexóloga, Terapeuta de Familia y Pareja, quien, como fuente de referencia utiliza el libro Prevención de los conflictos de pareja, de José Díaz Morfa, psiquiatra y sexólogo, los siguientes constituyen algunos mitos que suelen escucharse con frecuencia:

1- El hombre siempre está preparado para una relación sexual.

El hombre puede o no querer tener una relación sexual pues tiene el mismo derecho que la mujer a elegir con quién, cuándo y dónde. El hombre muchas veces prefiere ser visto como una "máquina sexual" para evitar que su virilidad sea cuestionada y se descubra su vulnerabilidad. El que un hombre un día no quiera tener sexo no significa que no quiera a su pareja, o que ésta no le atraiga físicamente, no está "siempre obligado a cumplir".

2- El hombre siempre debe tomar la iniciativa en las relaciones sexuales.

El hecho de que siempre sea el hombre quien inicie, hace que las relaciones sexuales carezcan de espontaneidad y que él se sienta responsable de la frecuencia de las relaciones sexuales dentro de la pareja. Esta creencia le priva de la satisfacción que se siente al sentirse buscado y deseado para el inicio de la relación sexual.

3- La mujer que lleva la iniciativa sexualmente es una mujer "atrevida".

Detrás de ésto con frecuencia se esconde el temor del hombre a que la mujer tome la iniciativa porque lo vive como una exigencia a su virilidad. Aquellas mujeres que se atreven a tomar la iniciativa sexualmente son más espontáneas, más alegres y con capacidad de manifestar sus deseos y todo ello es fundamental para una relación sexual satisfactoria.

4- Relaciones sexuales es sinónimo de coito.

Entender así la relación sexual es reducirla al contacto entre un pene y una vagina. Es olvidar que toda la piel, todo el cuerpo de una persona es capaz de recibir y dar. No se puede renunciar a la parte afectiva y de deseo de todo encuentro sexual.

5- La sexualidad es un tema tabú, no se debe hablar sobre ello.

Para tener una relación sexual satisfactoria es necesario comunicarse abierta y libremente sobre ella, sobre lo que queremos y no deseamos que ocurra.

La sexualidad es otra parte más de la vida del ser humano como comer, dormir, reír, etc.

Es necesario expresar nuestros sentimientos para sentir que nos estamos entregando en totalidad como persona.

6- Toda relación sexual debe acabar en penetración. Son muchas las cosas que se pueden hacer en una relación sexual además de la penetración, como son: besarse, abrazarse y acariciarse algunas partes del cuerpo, pero la obligación de terminar en coito, les impide estas manifestaciones de pasión y cariño. Es una causa frecuente de que muchas parejas se toquen con menor frecuencia de lo que realmente desean, porque tienen la sensación de la obligatoriedad de llegar a un punto determinado. Hay que intentarlo todo y disfrutarlo todo.

7- Cualquier hombre debe saber cómo satisfacer sexualmente a una mujer.

Es imposible saber lo que el otro piensa o siente, es un grave error de comunicación el intentar leer la mente del otro. El otro no debe saber que tipo de caricia le es más satisfactoria, si no lo dice, es imposible que el otro se entere. Es una manifestación de amor que el otro les está dando al ofrecerle aquello que se pide y necesita.

8- La masturbación es sucia y perjudicial.

La masturbación no es perjudicial, es desde el punto de vista de un adecuado desarrollo psicosexual, necesaria y sana. Es tan sana la masturbación masculina como la femenina. A través de la masturbación estamos aceptando nuestro cuerpo y a nosotros mismos a través de sensaciones placenteras.

9- Si hay masturbación estando casados, es que hay conflictos sexuales en la pareja.

La masturbación no es algo que ocurra como sustituto de una relación de pareja, es otra opción más que enriquece nuestra sexualidad. Cuando decidimos disfrutar de nuestro cuerpo lo podemos hacer a solas o en presencia de nuestro compañero sexual y en general, resulta muy excitante sexualmente para la mayoría de las parejas ver a su compañero disfrutar de su propio cuerpo.

10- Es un signo de problemas en la pareja tener fantasías sexuales durante las relaciones sexuales.

Las fantasías sexuales son un componente esencial de la sexualidad y el deseo sexual, renunciar a ellas sería renunciar a una parte de nuestra sexualidad.

De forma consciente o inconsciente todos tenemos fantasías simples o más elaboradas durante el acto sexual. La decisión de compartir o no esas fantasías sexuales va a depender del contenido de las mismas, de la personalidad de cada uno de los conyuges y del tipo de relación de pareja que se mantenga, y por tanto, debe ser una elección de la pareja el comentarlas o no.

Es importante saber que tener una fantasía sexual determinada no significa, en la mayoría de los casos, un deseo de realizarla. La certeza de saber que es sólo una fantasía es lo que le permite disfrutar de ella.

11-Las personas mayores no tienen relaciones sexuales.

La sexualidad es algo que permanece a lo largo de toda la vida y los mayores disfrutan, por lo tanto, de la sexualidad.

Aunque haya pequeñas variaciones fisiológicas, las personas mayores desean y disfrutan las relaciones sexuales, haya o no penetración pues se mantienen el deseo, la excitación y la capacidad para alcanzar un orgasmo.

La buena comunicación:

A juicio de la terapeuta, una buena comunicación supone aprender a hablar y a escuchar de forma que se genere una comprensión mutua que lleve a la solución de un problema cuando hay un desacuerdo. Supone un proceso que beneficia a ambos y no una lucha de poder. Dicha comunicación ha de tener unas condiciones básicas que son:

Ambos han de escuchar y respetar los sentimientos que exprese el otro, sin cuestionarlos ni discutirlos, ya que los sentimientos son de cada persona y no se puede mandar en ellos.

Los sentimientos deben manifestarse desde el punto de vista de lo que uno piensa, quiere y siente sin culpabilizar ni exigir al otro.

Sustituyendo, por ejemplo "no me tienes en cuenta" por "me gustaría que escuchases como me siento", "cuando tu.... yo siento que no me tienes en cuenta".

HÁBITOS NEGATIVOS

Algunos hábitos negativos que son importantes desechar por ser obstáculos en el buen funcionamiento de la pareja son:

Los reproches, ya que solo despiertan las defensas del reprochado.

La visión limitada sobre lo que ha ido mal o no ha funcionado que no les permite valorar y descubrir lo que sí les ha funcionado o les ha hecho sentirse ha gusto.

La sobre generalización en las valoraciones ("nunca", "siempre", "jamás", "todo", "nada", etc....)

La tendencia a pensar que aquello que hace el otro y molesta se hace adrede.

El interpretar y sacar conclusiones erróneas acerca de las actitudes o sentimientos del otro.

Los mitos sobre la "imposibilidad de cambio", la "incapacidad de llegar a acuerdos", "el bienestar de la pareja se consigue a costa del bienestar personal", "el ceder supone una perdida de poder" "el llegar a acuerdos significa que el otro esté de acuerdo conmigo"

La tendencia a pensar que las convicciones propias son las únicas acertadas y el no estar de acuerdo supone una desvalorización o una crítica personal.

El esperar que el otro adivine acertadamente los sentimientos, deseos y necesidades personales evitando expresarlos clara y verbalmente.