Multifuncional y económico
Un mueble que ahorra espacio
La Primera Feria de la Creatividad y Premio a la Innovación celebrada recientemente en UNIBE, se convirtió en la excusa perfecta para que tres estudiantes pusieran a volar su imaginación y crearan el ajuar más funcional que podría tener el mercado actual.
El "Multifuntion 2006", un mueble modular y multifuncional con un concepto y estilo de diseño que favorece su uso en cualquier espacio sin intervenir en su estética. El mueble fue diseñado por Dayamel Báez Almánzar, María Gabriela Mendoza Báez y Nathalie Domínguez Jiménez, estudiantes de término de la carrera de Diseño y Decoración de Interiores.
Se trata de un conjunto de piezas de madera que según su colocación puede funcionar como un guardarropa, un mueble para sala de estar, una mesa de computadora, mesa de centro, estantería y otras utilidades.
Su elaboración, según destacan las estudiantes, toma en cuenta la economía de los materiales, la practicidad y la funcionalidad, para que sea un proyecto ejecutable en un breve período de tiempo. "Al momento de crearlo (el mueble) pensamos en la necesidad de las personas, para entonces ofrecer algo que se pueda emplear en cualquier espacio, pero que no afecte su estética", dice Dayamel.
Indica que la pieza está destinada a personas de escasos recursos y con espacios limitados. El mueble está compuesto por diversos módulos. El módulo principal es de cuatro piezas de madera aglomerada y laminada de plástico y un tamaño de 1.80 por 1.80 metros. Dentro del principal vienen dos módulos más pequeños, formado por ocho piezas, con medidas de .90 por .90 metros, también de cuatro tablas, y éstas a su vez tienen en su interior dos cubos de 1.45 por .45 metros. Todos son en aglomerado y laminado plástico.
El mueble es sencillo, hecho a base de tornillos y tapones para que se pueda armar y desarmar fácilmente. Viene en diversos colores para que la persona pueda escoger.
"Realmente nuestra idea era hacer algo que aunque sencillo, fuera muy funcional y que tenga un aporte social, porque pudiéramos hacer cosas muy lujosas pero que sólo tienen una función", comenta María Gabriela.
La creación del mueble les tomó a estas jóvenes poco menos de un mes, lo que le impidió ultimar algunos detalles. "Fue algo muy repentino, porque de tener más tiempo hubiésemos hecho un presupuesto para poder basarnos en una cifra sobre el costo del mueble", indica Báez.
Al terminar la exhibición y dado el entusiasmo que dicen mostraron los espectadores, las estudiantes están aún más convencidas de lo necesario y útil que sería a cualquier persona este ajuar y mantienen la esperanza de que alguien, algún día, decida realizarlo.
Su elaboración, según destacan las estudiantes, toma en cuenta la economía de los materiales, la practicidad y la funcionalidad, para que sea un proyecto ejecutable en un breve período de tiempo. "Al momento de crearlo (el mueble) pensamos en la necesidad de las personas, para entonces ofrecer algo que se pueda emplear en cualquier espacio, pero que no afecte su estética", dice Dayamel.
Indica que la pieza está destinada a personas de escasos recursos y con espacios limitados. El mueble está compuesto por diversos módulos. El módulo principal es de cuatro piezas de madera aglomerada y laminada de plástico y un tamaño de 1.80 por 1.80 metros. Dentro del principal vienen dos módulos más pequeños, formado por ocho piezas, con medidas de .90 por .90 metros, también de cuatro tablas, y éstas a su vez tienen en su interior dos cubos de 1.45 por .45 metros. Todos son en aglomerado y laminado plástico.
El mueble es sencillo, hecho a base de tornillos y tapones para que se pueda armar y desarmar fácilmente. Viene en diversos colores para que la persona pueda escoger.
"Realmente nuestra idea era hacer algo que aunque sencillo, fuera muy funcional y que tenga un aporte social, porque pudiéramos hacer cosas muy lujosas pero que sólo tienen una función", comenta María Gabriela.
La creación del mueble les tomó a estas jóvenes poco menos de un mes, lo que le impidió ultimar algunos detalles. "Fue algo muy repentino, porque de tener más tiempo hubiésemos hecho un presupuesto para poder basarnos en una cifra sobre el costo del mueble", indica Báez.
Al terminar la exhibición y dado el entusiasmo que dicen mostraron los espectadores, las estudiantes están aún más convencidas de lo necesario y útil que sería a cualquier persona este ajuar y mantienen la esperanza de que alguien, algún día, decida realizarlo.
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