Raphael conmueve y promete volver tras noche histórica

El astro español, que celebró recientemente sus 83 años, fue recibido con una ovación de pie por un público que llenó la sala

El artista español emocionó al público dominicano con 27 canciones en el Teatro Nacional durante su gira “Raphaelísimo”. (Diario Libre/Samil Mateo Dominici)

“Yo no me voy a despedir, voy a volver”. Con esa frase breve, cargada de emoción y gratitud, Raphael cerró una noche histórica en la sala Carlos Piantini del Teatro Nacional Eduardo Brito, donde protagonizó la noche de este miércoles una actuación memorable de su gira “Raphaelísimo”.

El astro español, que celebró recientemente sus 83 años, fue recibido con una ovación de pie por un público que llenó la sala y que, durante casi dos horas, acompañó cada interpretación con aplausos, lágrimas y una entrega absoluta.

Raphael subió al escenario a las 8:42 de la noche y desde ese instante apostó a la música. No habló con el público hasta avanzada la presentación. Prefirió dejar que sus canciones contaran la historia de una carrera que ha marcado generaciones.

Con una voz que todavía conserva brillo y dramatismo, aunque acompañada de las limitaciones naturales propias de su edad, el intérprete se apoyó en una silla durante parte del espectáculo. Desde allí se movía lentamente, evocando sus años de esplendor mientras daba vida a sus clásicas baladas pop.

La producción apostó a un formato elegante y sobrio, sustentado en la fuerza interpretativa del cantante, el respaldo de la banda y una narrativa visual que repasó momentos icónicos de su trayectoria.

“La noche”, “Yo sigo siendo aquel” y “Mi gran noche” marcaron el arranque de un repertorio que despertó la nostalgia colectiva en el Teatro Nacional.

La conexión emocional se hizo evidente cuando interpretó “Qué sabe nadie”. En ocasiones, el artista no pudo pudo contener las lágrimas mientras la sala completa se puso de pie para ovacionarlo.

Un recorrido por sus grandes éxitos

Raphael agradeció el apoyo del público dominicano. Por (Diario Libre/Samil Mateo Dominici)
Por (Diario Libre/Samil Mateo Dominici)

Raphael construyó un recorrido musical de 27 temas que resumió varias décadas de carrera. El repertorio incluyó clásicos imprescindibles y canciones que han acompañado la vida sentimental de su público.

La noche inició con la introducción de “Raphaelísimo”, seguida por canciones como “La noche”, “Yo sigo siendo aquel”, “Cierro mis ojos” y “Digan lo que digan”.

El público también disfrutó de interpretaciones de “Mi gran noche”, “Amo”, “Si no estuvieras tú” y “Tema de amor”, así como de temas cargados de dramatismo como “Los hombres lloran también” y “Somos”.

En una de las partes más elegantes del concierto, Raphael rindió homenaje a clásicos internacionales con versiones de “Padam, Padam”, “La Vie en Rose”, “Hymne à l’amour” y “Malena”.

La intensidad emocional siguió creciendo con canciones como “Estuve enamorado”, “Amor mío”, “Cuando tú no estás”, “Qué nadie sepa mi sufrir” y “Llorona”.

La recta final del espectáculo se convirtió en una celebración colectiva. El público cantó de principio a fin “Ámame”, “En carne viva”, “Se nos rompió el amor”, “Qué sabe nadie”, “Yo soy aquel”, “Escándalo” y “Como yo te amo”.

El momento más íntimo de Raphael

Uno de los instantes más impactantes ocurrió durante “Yo soy aquel”, cuando las pantallas proyectaron imágenes y fotografías de distintas etapas de la carrera del artista.

El público observaba en silencio mientras Raphael repasaba musicalmente más de seis décadas de historia artística. La emoción dominó la sala Carlos Piantini.

 La producción artística fue del experimentado empresario César Suárez Pizano.

El concierto concluyó oficialmente a las 10:25 de la noche, pero el público no estaba dispuesto a dejar ir a su ídolo tan fácilmente.

Cuando parecía que todo había terminado, Raphael regresó al escenario. Luego volvió otra vez. Y una vez más. El artista tuvo que salir en cuatro ocasiones para responder a la insistente ovación del público dominicano.

En uno de esos regresos sorprendió al interpretar nuevamente una estrofa, ya sin la banda en escena, en un momento improvisado que elevó todavía más la conexión emocional con los asistentes.

Finalmente, a las 10:27 de la noche, llegó la despedida definitiva. O al menos eso quiso hacer creer Raphael.

Porque antes de abandonar el escenario dejó claro que esta no era una despedida total. “Yo no me voy a despedir, voy a volver”, dijo.

Y el público respondió como había reaccionado toda la noche: de pie, entre aplausos, nostalgia y admiración para una de las grandes leyendas de la canción en español.

Raphael se fue del escenario dejando claro que sigue siendo aquel

Periodista. Subeditor de Revista en Diario Libre. Presidente de la Academia Dominicana de Periodistas de Arte y Espectáculos (Adopae).