Gabriel Pagán: “La industria nos ha llevado a ser más celebridades que artistas”

Presenta un nuevo disco con cinco colaboraciones y una apuesta que refresca el merengue

Gabriel tiene planes de realizar una gira que lo llevará a diversos escenarios del país. (Suministrada por el artista.)

El cantautor Gabriel Pagán retoma la escena con bríos renovados. Hace pocas semanas estrenó su más reciente álbum "No era el plan", en el que ofrece un recorrido musical marcado por colores y fusiones.

Como parte de esta etapa, Gabriel también estrenó el videoclip oficial de "No era el plan", tema que da nombre al disco y que ya puede disfrutarse a través de sus plataformas digitales y canales oficiales.

La producción también representa un mensaje de unión dentro de la música dominicana, reuniendo colaboraciones con Manny Cruz, Ilegales, Proyecto Uno, Eddy Herrera y La Luca, conectando diferentes generaciones y estilos alrededor del merengue.

A propósito de su nueva apuesta musical, el artista ofreció una entrevista a Diario Libre en la que compartió detalles de este trabajo, así como de otros temas relacionados con su carrera y la industria.

¿Qué significa para ti presentar este álbum en este momento de tu carrera, y qué encontrará el público que no haya escuchado antes en tu música?

—Ciertamente no era el plan. Así se llama el álbum porque es un proyecto que nace de las oportunidades y puertas que se fueron abriendo, y decidimos no dar marcha atrás. Es una producción de nueve canciones donde cada una tiene una historia y un porqué y un propósito.

Cuento con el aporte de varios colegas de la industria a los que respeto y admiro. Tuve la oportunidad de seguir trabajando con Mike Hortel, de Ilegales, a quien considero mi maestro y quien me metió en este carril tropical. También sumé a Eddy Herrera, con quien ya había grabado antes, y a Proyecto Uno, que tampoco es la primera vez que se monta en una canción conmigo. Y por primera vez me uní a Manny Cruz; nunca se había dado la oportunidad, pero esta vez nació un tema que tenía sentido.

Decidimos presentar el álbum con el primer sencillo, "No Era El Plan", que le da nombre al disco. Para mí es una afirmación de que uno hace planes y proyectos, pero la vida —o Dios— se encarga de poner las cosas en su lugar, muchas veces de una forma que jamás te imaginaste. Por eso el nombre: no era el plan.

¿Cómo defines los colores, la armonía de esta nueva apuesta?

—Siempre me afinco en la base del merengue. Yo hago merengue fusión, con colores de otros géneros, pero siempre nutriéndome de esa base. Trato de mantener un código propio en cada composición y me dejo llevar por el sentimiento y la impresión de cada canción; no existe una fórmula que se pueda replicar. Hay que estar despierto, ser intuitivo, para mantener el balance y que no se vaya mucho hacia un lado ni hacia el otro.

¿Qué tal fluyó el proceso?

—Hago las maquetas cien por ciento solo, porque me gusta tener ese espacio sin limitaciones creativas. Ya con la idea plasmada, empiezo a involucrar a otras personalidades según la pieza. En este álbum conté con el productor Wayne Frick, que viene de otra onda de estilos musicales. Me gusta rodearme de gente que tenga una mirada distinta, porque eso reactiva y le agrega colores nuevos a un género que ya tiene tanto tiempo.

También me acompañaron en estudio Axel Mancilla, Polo Parra y otros músicos en vivo, porque cuando entran elementos en vivo la música empieza a coger para otro lado. Esa es la etapa que más disfruto: no sabes hacia dónde vas, pero la música va tomando forma y te va llevando.

Ahí está el reto grande para quien se meta en la música: cómo ser auténtico, cómo mantener una esencia real, y buscar ese híbrido entre entretener y conectar con la comunidad que busca lo que uno da.Gabriel PagánCantautor

¿Hacia dónde te lleva este nuevo trabajo, esta nueva etapa de tu carrera?

—Es un momento de mostrarle a la gente un Gabriel que quizá nunca he mostrado, uno más inclusivo, que abra un poco más esa parte humana, sin el distanciamiento que mucha gente ha sentido conmigo.

Con todo el equipo con el que trabajo actualmente, lo que hemos tratado de implementar en este nuevo capítulo, tanto profesional como personal, es que la gente conozca ese camino por el que pasamos los creativos, y en mi caso, exponer un poco más lo que me ha llevado hasta donde estoy ahora.

Entonces estamos hablando de que viene el concierto, la gira que se anunció.

—Claro que sí, cien por ciento. Ya estamos gestionando un evento previo a la gira, donde queremos tener un acercamiento con personalidades y gente del gremio para exponer en vivo este nuevo proyecto y la visión que queremos traer.

Hoy día el artista tiene mucha ventaja, pero el trabajo es mucho más demandante. ¿Cómo se está gestionando la carrera de Gabriel Pagán?

—Ha sido una reestructuración muy profunda, de casi tres años. En esta industria dependes de muchas personas, es un engranaje en cadena. Lo más complejo para cualquier artista es contar con un equipo que tenga estructura, tacto, relaciones y dominio completo para atar todos los puntos y vender la misma imagen en todos los territorios.

Mi carrera tiene algo orgánico: mi música funciona en muchos mercados al mismo tiempo, y muchas veces se me ha hecho casi imposible impactar a todos a la vez. Eso me llevó, después de un contrato con Sony y luego con Top Stop Music, a optar por el camino largo: hacer varios joint ventures y acuerdos editoriales y discográficos para reestructurar mi catálogo, ganar fortaleza y trabajar con gente más joven que le diera otra dimensión al PR, a la estrategia y a la producción.

Ahora contamos con las herramientas y las personas clave para eso, sobre todo en la parte digital, en un momento en que todo el mundo ha tenido que reinventarse a la mala. El público ya no quiere solo un cantante ni solo una canción: quiere conocer al cantante. Ya te están llevando a ser influencer.

Gabriel, ¿cuál es el principal escollo, si es que existe, con el que se enfrenta un joven que quiere incursionar y apostar por su sueño en la música en República Dominicana?

—En la música, en República Dominicana y en el mundo, ahora se compite por la atención. El artista ya no tiene el espacio que solía tener; pelea con el influencer, con el youtuber, con la fashion blogger. Hay artistas con grandes canciones que no logran la atención que tiene un youtuber, porque hay una generación a la que no le importa si eres un buen cantante: buscan al que tiene la atención y les da contenido que los mantiene entretenidos.

Entonces, yo entiendo que ahora mismo donde nos encontramos en el espectro del entretenimiento, es que la industria te ha llevado a ser más celebridad que artista, a ser un entertainer más que ser fiel a lo que tú quisieras ser muchas veces.

Ahí está el reto grande para quien se meta en la música: cómo ser auténtico, cómo mantener una esencia real, y buscar ese híbrido entre entretener y conectar con la comunidad que busca lo que uno da.

¿Este disco lo enviaste al Grammy o está en agenda de enviarlo?

  • —Sí, gracias a Dios. Estamos a la espera de al menos ser tomados en cuenta. Entiendo que este proyecto tiene madera para eso, y cuenta con el respaldo de figuras con peso en la industria, así que va a tener la oportunidad de ser escuchado, que es lo que realmente se busca.
  • Yo hago música de corazón, porque la amo y me apasiona, sin buscar aprobación externa; independientemente de lo que pase, siempre es bonito sentir ese calor de un Grammy. Pero entiendo que hay condiciones de, al menos, ser tomado en cuenta.

Subeditor de Revista. Periodista con más de 45 años de trayectoria. Especialista en cultura, espectáculos y periodismo de entretenimiento.