Nueve décadas siendo el banco de todos

Rosario Arvelo.
SD. ¡El Scotiabank está de fiesta! Celebra su 90 aniversario en la República Dominicana y para cerrar con broche de oro su calendario de actividades conmemorativas ofreció el espectáculo "Nueve décadas en RD".

La sala principal del Teatro Nacional Eduardo Brito se vistió de gala para acoger a ejecutivos e invitados de la institución financiera, lugar donde repicaron anoche los sonidos de la güira y la tambora, instrumentos que dan soporte al merengue en su evolución desde su creación hasta hoy, al igual que el Scotiabank, que desde su llegada al país en 1920 ha evolucionado junto a los dominicanos y su música.

El espectáculo fue un recuento cronológico-musical y documental que ha establecido un paralelismo entre las diferentes etapas del merengue y el posicionamiento de la entidad bancaria en cada década.

"A finales del 20 el merengue entra al Salón, después pasa a los años 70´s y a los 80´s con fenómenos como Johnny Ventura y Wilfrido Vargas, que después dieron paso a exponentes como Juan Luis Guerra y una serie de artistas, entre ellas mujeres como Fefita La Grande y Milly Quezada, que se han destacado en el género. De ahí llega lo que vivimos hoy día, un merengue que se está fusionando como el rap, el hip hop y otros ritmos. Si comparamos esos cambios con lo que ha pasado en Scotiabank vemos que hemos evolucionado y que desde 1990 comenzamos a expandirnos en otras líneas de negocios", expresó Rosario Arvelo, directora de Mercadeo y Relaciones Públicas del banco.

En los diferentes segmentos musicales interpretaron varios medleys de merengue destacados artistas criollos, entre los que figuran Vinicio Franco, Joseíto Mateo, Henry García y Francis Santana, así como Alina Vargas, Miriam Cruz, Fran Cruz, Wilfrido Vargas y Vakeró. Una de las sorpresas de la noche ha sido un tributo al merengue típico, a cargo de El Prodigio, seguido del gran cierre con Wilfrido Vargas.

Terminado el espectáculo, ejecutivos del Scotiabank invitaron a los presentes a subir al escenario para adentrarse en el backstage, el cual fue ambientado estilo lounge para el disfrute de todos.

La producción y coordinación general del espectáculo estuvo a cargo de Caribbean Porter Novelli, mientras que el productor y director artístico fue René Brea, con un libreto y guión de Aidita Selman.

Wilfrido Vargas fue el responsable de la conceptualización y Luisín Del Rosario de la dirección, junto a Iván Tejada en la coreografía, y Milagros Placencia y Jorge Cotto en el vestuario.