Occidente/WEST, un filme alemán

Rolando Díaz lo dice: “Toda película parte de una palabra que la sintetiza”. En “Oeste” (realmente “Occidente”), de Christian Schwochow, que se ve en la Muestra Internacional de Cine, la palabra es “inseguridad”. Ese sentimiento del que se siente espiado, perseguido, acosado. Los que venimos del otro mundo la conocemos bien.

Los años 70 de las dos Alemanias, y el muro, y los “buenos” y los “malos” (cuando el director de la película nacía), muchos se lanzaron a comenzar de cero, en busca de lo que les negaba el otro mundo, del lado allá de la cortina de hierro.

Nelly Senff y su hijo Alexei escaparon de Berlín Oriental para buscar un futuro en la Alemania del Oeste. Supuestamente más hedonista y menos represiva. La novela autobiográfica de Julia Franck, sirve de base a esta película que transcurre, en su 70 % entre las paredes del refugio Marienfelde de Berlín-Oeste, donde interrogatorios llevados por franceses, ingleses y norteamericanos deciden si sus inquilinos acumulan los sellos de aprobación para vivir en el mundo occidental. Sucede que el padre de Alexei –producto de una relación extramatrimonial- era un físico soviético relacionado con armamento atómico, supuestamente muerto en un accidente, pero que –según las agencias de inteligencia occidentales- probablemente estaría vivo, con falsa identidad, tratando de captar científicos occidentales.

Aquel Berlín Oriental era la punta de lanza del sistema socialista y Erick Honecker y Brezhnev, y el Consejo de Ayuda Mutua Económica (CAME), se esforzaban por propiciar un nivel de vida más alto en esa ciudad del Este, que en los demás países del campo socialista. Mas la grisura de la vida allí, frente al colorido de las ciudades capitalistas, se acentuaba con la opresión.

La excelente fotografía borda con la iluminación necesaria la inseguridad que puede sufrir, en ambos lados del mundo, cualquier ser humano sometido a las presiones y pasiones de la política. El guión es la base de todo: un cimiento muy fuerte. Las actuaciones contenidas de Jördis Triebel y el niño Tristan Göbel, coronan la película mostrada fuera de concurso.