Oviedo celebró sus ochenta con una "lluvia de formas"

El libro "Última década, 1994-2003" fue presentado en la inauguración de una muestra en el C.C. de España

Santo Domingo. Ochenta páginas celebran los 80 años de uno de los maestros de la pintura dominicana. El libro "Última década, 1994-2003" reúne las más recientes labores del pintor. "En Oviedo se ven las huellas de su historia, y sobre todo, las cicatrices -afirma Javier Aiguabella-; vienen de una andadura con bruscos y continuos cambios de rumbo, de bandazos hacia las márgenes del camino, resultando acaso de la ansiedad por abarcar todas las formas posibles de comunicarse con el que observa".

Sin embargo en la velada quedó claro por qué Oviedo escogió el silente ámbito del cuadro para comunicarse, para hablarle a los demás. Durante toda la celebración el maestro permaneció huidizo, como si quisiera escapar de todas las luces que le apuntaban. "Me siento feliz -dijo en un momento-, algo muy difícil de conseguir por estos días". A hurtadillas, Oviedo pasaba delante de sus cuadros y los miraba de soslayo, como si quisiera seguir añadiéndoles significados a sus trazos.

Todos los espacios del Centro Cultural de España ahora están ocupados por los lienzos realizados por el artista entre 1994 y 2004. Pero es justo reconocer el tino que tuvieron sus curadores al no abarrotar las paredes. Cada obra ocupa el ámbito que merece. Todos los espacios en blanco que median entre cuadro y cuadro son suficientes para que el espectador pueda sumirse en lo que es, parafraseando el título de una de las obras, una verdadera lluvia de formas.