Papá… momento para el ejercicio

Carlos Pérez, haciendo ejercicio en el Parque Mirador Foto: Alina Vargas
Es más, ningún régimen saludable que se respete deja de sugerir el ejercicio regular como parte de un sistema integral de vida. El ejercicio beneficia el cuerpo, el humor y la mente.

Los padres llevan un gran peso encima y a veces se les nota. Para ayudarles a agilizar la carga física y mental, acompáñalo en esos ratos de esparcimiento, no sin antes llevarte de estos consejos prácticos.

Si tu padre hace tiempo que no se ejercita, tiene algunas libras de más, sufre de alguna condición y pasa de los 40, debe pasar por el consultorio del médico primero. Una prueba de esfuerzo, la determinación de su presión arterial y los niveles de azúcar son imprescindibles antes de comenzar. No queremos que pase un susto y suspenda las caminatas a la segunda.

Antes de la puesta en práctica de cualquier ejercicio, se recomienda efectuar algún tratamiento preventivo para estimular la circulación, tonificar el corazón, depurar la sangre y ayudar a la eliminación de toxinas por la piel y riñones. Para esto, los especialistas en medicina natural recomiendan seguir una dieta equilibrada y tomar el día anterior unas infusiones de romero o tomillo.

La alimentación del papá atleta es fundamental. Debe realizar unas 4 comidas al día, respetando horarios regulares. Tan importante como la cantidad de comida, es la calidad de lo que ingerimos. Las comidas pesadas y copiosas no son buenas para nadie, mucho menos para los deportistas que pueden sufrir somnolencia, fragilidad muscular, cansancio y agotamiento repentino. Por otro lado, una alimentación deficiente puede llegar a producir una disminución grave de la resistencia física durante el ejercicio, bajando el rendimiento hasta el 80% de la capacidad normal.

¿Duelen los músculos?

No te asustes. El dolor de los músculos posterior al ejercicio indica dos cosas: o que hace tiempo que no practicabas nada y se están quejando, o puede deberse a la acumulación del ácido láctico producido en exceso durante el mismo.

Para superarlo, lo mejor es no interrumpir la práctica deportiva, aplicar calor seco sobre la zona dolorida y masajes suaves. Mantener un buen nivel de azúcar en la sangre puede ayudar a que el dolor se manifieste con menor intensidad.

Hidratación

La recuperación líquida después del ejercicio se activa mediante la ingestión de líquidos, ya sea en forma de agua mineral, caldos vegetales, jugos de frutas o bebidas complementarias de alto contenido en sales minerales, agua y azúcar.

Estas últimas tienen la particularidad de que se absorben tanto o más rápidamente que el agua, regulando así el gasto y abastecimiento de energía.

Energía

La receta que compartimos es más energética que las bebidas de producción industrial, suma a los ingredientes naturales de los cítricos los aportes de la miel, dando como resultado un complemento tan estimulante como poderoso:

BATIDO ENERGÉTICO

Para un litro

2 tazas de agua.

1/4 de taza de jugo de limón.

2 tazas de jugo de naranja.

3 cdas. de miel de abeja.

En una jarra de boca ancha, con tapadera y capacidad para litro y medio mezclamos todos los ingredientes colados con la miel. Mezclamos bien, tapamos la jarra y la ponemos a enfriar en la nevera.

Conviene esperar unos minutos para que los sabores se refuercen.

Consejo final:

Procura que tu padre realice los ejercicios que correspondan a su edad y estado de salud, pero encárgate de que se cuide bien antes, durante y después del ejercicio.

Regala salud y recibirás años de vida.