Pasos para aprender a catar vinos

Estas son algunas notas dedicadas a aquellos que les interese aprender a catar vinos. Para los que ya tienen conocimiento de esto les será aburrido así que les pido excusas. Pero para aquellos que se inician, estas sugerencias elementales pueden serles de utilidad. Es a ellos a quienes las dirijo con el mejor deseo de que les ayuden a disfrutar mejor los vinos.

• Al destapar la botella asegúrense de que esté bien limpio el borde de la boca para tener presente que no hayan residuos que puedan afectar el sabor del vino.

• Los vinos tintos deben consumirse a temperatura fresca, nunca calientes. Los blancos deben estar fríos pero no en exceso, pues el paladar pierde la capacidad de registrar los sabores. No es cerveza que están bebiendo.

• Les recomiendo decantar los vinos tintos sin importar si son jóvenes. Conseguirán que respiren mejor. Permítanles descansar un tiempo en la garrafa o decantador, esto los ayudará a suavizarse y permitirá desarrollar sus cualidades. Cuando los vinos son viejos es obligatorio decantarlos. Siempre tienen sedimentos acumulados y hay que retirarlos. Deben dejar la botella de pie por unas horas para permitir que estos se acumulen en el fondo antes de descorcharla.

• El corcho debe estar húmedo en su lado interior. Un corcho muy seco indica que la botella ha estado mal almacenada y el vino puede estar dañado. Además, un corcho seco se encoge y permite que se filtre aire dentro de la botella. El sabor a corcho se le pasará al vino. Los franceses lo denominan bouchonné. Si está en un restaurante el sommelier, al destapar la botella, le entregará el corcho para que lo revise, no para que lo huela. Oler el corcho no le dirá nada del vino. Sirva un poco en la copa, suficiente para apreciarlo. Muévala ligeramente en sentido circular para permitir que el vino entre en contacto con el aire y permita sentir el aroma. Es el primer contacto del vino con los sentidos, el del olfato, y podrá descubrir sus características, disfrutar el bouquet y descifrar condiciones del vino como los aromas a flores, especies o frutas; si está en condiciones o dañado con olor a corcho por oxidación o mal trato, si es joven o viejo.

• Observe el color del vino. Los tintos jóvenes mantienen su color rojo intenso. En la medida que envejecen pierden color y tienden a desarrollar un tono marrón-anaranjado visible en los bordes en contacto con la copa. Los blancos al envejecer tienden a tomar un color más amarillo-ámbar. Lo que el vino nunca debe perder al envejecer es su claridad. Un vino opaco significa que está dañado. Aquí tiene usted el segundo contacto con los sentidos. Esta vez el de la vista.

• Tome un buen sorbo del vino e inspire un poco de aire por la boca. Deje que se mezclen y riegue el líquido por toda la boca para que toque todas las partes de su paladar. Hágalo discretamente. No tiene que hacer un show de esto. Es el tercer contacto con los sentidos, esta vez el del gusto. Saboréelo para que cada zona del paladar registre alguna cualidad del vino: su acidez, el tanino, la dulzura. Saldrán los sabores a frutas, a especias y otros muchos sabores. Podrá definir si es un vino ligero o con cuerpo, si es joven o viejo, si está listo para el consumo o si ya se ha pasado y está en decadencia. Se aprecian muchas otras cosas pero son propias de un mejor conocimiento que se aprenderá con el desarrollo del paladar.

• De aquí en adelante siéntese a disfrutarlo y ojalá lo haga en compañía de amigos o familiares y compartan entre ustedes los comentarios y las experiencias de esta aventura.

Buena suerte.