Pobrecito poeta que era Roque Dalton o la memoria descarriada

Fue asesinado por sus compañeros de guerrilla hace 35 años

SANTO DOMINGO. Hace la friolera de 35 años que el poeta más grande de El Salvador, Roque Dalton, fuera asesinado por sus compañeros de guerrilla. Algunos de ellos, como Villalobos, Jorge Meléndez y Rivas Miras, tienen que ver de una manera u otra con el gobierno de Mauricio Funes. Jorge Meléndez, involucrado directamente en el hecho, es irónicamente, director de Protección Civil.

Un día como ayer miércoles, Dalton hubiese cumplido 75 años. Sus hijos Jorge y Juan José (Roquito murió también en la guerrilla y como su padre, no se sabe dónde fue enterrado, si es que lo fue), llevan adelante una campaña exigiendo se aclare: "Las circunstancias reales en que se dio la muerte de Roque Dalton y Armando Arteaga... Quiénes son los responsables intelectuales y materiales de la ejecución de Dalton y Arteaga. Cómo, cuándo y dónde los asesinaron. Dónde están sus restos, porque existen varias versiones sobre la sepultura. Si esta verdad es establecida, exigimos, por último, un humilde, sincero y valiente perdón", así lo ha dicho Juan José en un artículo suyo publicado en el diario El País, de España.

Víctima y victimarios

Roque Dalton, quien viviera exiliado en Cuba, donde ejerció un ardiente magisterio poético, sobre todo en la lírica coloquialista, era un hombre que llevaba a El Salvador puesto en la piel todo el tiempo.

Dueño de una ironía, como es usual en los grandes poetas, dejó versos inolvidables en la lírica hispanoamericana. Sus asesinos lo enlodaron con la denuncia de que supuestamente era agente de la CIA. Realmente fue la extrema izquierda, los afilados dedos del stalinismo, quienes lo mataron. Aquellos stalinistas de entonces son ministros hoy.

Roque Dalton (14 de mayo de 1935-10 de mayo de 1975), fue no solamente poeta, sino también novelista y ensayista. Autor de La ventana en el rostro (1961); El mar (1962); El turno del ofendido (1963); Los testimonios (1964); Taberna y otros lugares (escrito en Praga, 1969); Un libro rojo para Lenin (1970); Las historias prohibidas Pulgarcito (1974); y de dos libros póstumos: Poemas clandestinos (1982) y Un libro levemente odioso (1989).

POEMA DE ROQUE

BUSCÁNDOME LÍOS

La noche de mi primera reunión de célula llovía/ mi manera de chorrear fue muy aplaudida por cuatro/ o cinco personajes del dominio de Goya/ todo el mundo ahí parecía levemente aburrido/ tal vez de la persecución y hasta de la tortura diariamente soñada./

Fundadores de confederaciones y de huelgas mostraban/ cierta ronquera y me dijeron que debía/ escoger un seudónimo/ que me iba a tocar pagar cinco pesos al mes/ que quedábamos en que todos los miércoles/ y que cómo iban mis estudios/ y que por hoy íbamos a leer un folleto de Lenin/ y que no era necesario decir a cada momento camarada.//Cuando salimos no llovía más/ mi madre me riñó por llegar tarde a casa.