Profeta en Macondo: un sueño hecho realidad
Escritor. A los 80 años de edad y 40 de la publicación de su novela cumbre, Gabriel García Márquez regresó a su pueblo natal: Aracataca
Santo Domingo. Gabriel García Márquez volvió, al fin, a Macondo, es decir a Aracataca. Lo hizo a bordo de un tren, quizá de color verde, del cual el mismísimo gitano Melquíades -que llevó el hielo y el imán al pueblo de "Cien años de soledad"- se sentiría dichoso.
Parecía uno de esos trenes atestados de gente que se ven en las imágenes televisivas que llegan del Punjab. La terminal ferroviaria de Aracataca parecía alfombrada de cabezas de los coterráneos del Premio Nobel, que tal parece que hace muchos años no tenían la posibilidad de saludar al arisco escritor.
Las imágenes las mostró CNN y era saludable ver cómo un pueblo entero se volcó a conocer, saludar, fotografiar con celulares -ese invento que a Melquíades no le dio tiempo a llevar al pueblo- al autor de "De la cándida Eréndira y su abuela desalmada", "El coronel no tiene quien le escriba" y "El amor en los tiempos del cólera", que era acompañado de su sempiterna esposa y de autoridades militares de la región, que le ayudaron a descender del tren, ante la alfombra de cabezas de aracatecos en una manifestación de cariño seguramente inolvidable, agolpada en el andén; algo que hay sitios donde sólo lo logran los políticos.
Era bueno, esperanzador y hasta emocionante, ver el mar de amigos de la infancia, primos, regidores, escolares, escritores municipales y gente que quizás nunca se haya leído "Cien años de soledad", saludando a quien los colocó definitivamente en la geografía mundial y cuya casa-museo será inaugurada en poco tiempo, según compromiso del gobierno colombiano.
Era bueno, esperanzador y hasta emocionante, ver el mar de amigos de la infancia, primos, regidores, escolares, escritores municipales y gente que quizás nunca se haya leído "Cien años de soledad", saludando a quien los colocó definitivamente en la geografía mundial y cuya casa-museo será inaugurada en poco tiempo, según compromiso del gobierno colombiano.