"Ramón Marrero Aristy fue un gran defensor de los trabajadores"
Ponen a circular hoy un libro sobre el autor de Over, asesinado durante la dictadura de Trujillo
SANTO DOMINGO. En el Día Internacional del Trabajo, el periodista Manuel Nova pone a circular una obra sobre Ramón Marrero Aristy (1913-1959), el organizador del primer Congreso Sindical del país, en la era de Rafael Leónidas Trujillo.
A las seis de la tarde, en el Museo de Arte Moderno, será la presentación del libro sobre Marrero, autor de la novela "Over", que denuncia la explotación de los trabajadores cañeros en los bateyes, será puesto a circular hoy en la Feria Internacional del Libro.
Marrero fue asesinado el 17 de julio de 1959 y los esbirros de Trujillo simularon un accidente.
A continuación una entrevista breve al autor Manuel Nova, autor de "Ramón Marrero Aristy. El negro más caro de Trujillo":
¿Qué lo impulsó a escribir esta biografía de Ramón Marrero Aristy?
Lo primero es que cuando yo leí la novela Over, de Marrero Aristy hace bastante tiempo, me cautivó el estilo, los personajes, sobre todo que enfocaba a personajes muy humildes, muy del pueblo y que el libro, sus características, su propia fisonomía, era más bien una denuncia social que tocó mis fibras más hondas.
Denunciar la situación de los trabajadores cañeros, que además de ser explotados, en las bodegas dejaban lo poco que le daban porque los esquilmaban, los engañaban con las ventas y, al final de cuentas, lo único que tenían para satisfacer sus necesidades era un simple vale.
A mí me cautivó desde un primer momento el estilo de Ramón Marrero Aristy, y más cuando leí quién era Marrero, su origen social, que fue una persona que venía muy de abajo y que llegó a ser un intelectual de gran valía, con una obra de calidad elogiada por grandes intelectuales de la época, reconocida no solo aquí sino en el exterior, pero todo eso lo llegó a hacer con su propio esfuerzo, sobre la base del mérito propio. Vino de menos a más. Fue ministro de trabajo, pero sobre todo fue un gran defensor de los derechos de los trabajadores. Se llevó el mérito de ser el organizador del Primer Congreso Obrero en la época de Trujillo.
¿Qué tiempo duró documentándose para hacer esta biografía?
Uno de los grandes problemas aquí en Santo Domingo es la escasa bibliografía. En el caso de Marrero la gente que lo conoció, la gran mayoría ya estaba muerta cuando yo empecé a escribir hace tres o cuatro años. Las fuentes eran muy escasas, entonces tuve la dicha de conocer algunos de sus amigos. Incluso, tuve la suerte de conocer a una persona que me dio información de primera mano sobre Marrero y, tres meses después murió, porque era una persona de avanzada edad que había sido compañero en el periodismo, cuando Marrero fue director del periódico La Opinión, y fue quien lo acompanó cuando Marrero quiso independizarse y fundó una revista que se llamaba Babeque, que tenía una dimensión internacional, y también acudía a una fuente primigenia, su viuda Beliza Mejía, que aún vive, tiene 94 añosy nos va a apoyar en la puesta en circulación, y su hija, que tenía tres años cuando él murió, pero lo recuerda con mucho cariño y me suministró material fotográfico.
¿Cuál es el principal hallazgo que usted ha hecho?
El principal hallazgo es demostrar quién era Ramón Marrero Aristy, una personalidad muy impactante, muy interesante. Yo pienso que fue un marginado de la intelectualidad dominicana posteriormente, a pesar de que muchos reconocieron la valía de su obra.
También da algunas pinceladas de cómo murió, porque hay varias versiones de cómo fue su muerte. Él murió en medio de una trama que fue urdida por Johnny Abbes, que fue jefe de los servicios secretos de Trujillo, del Servicio de Inteligencia Militar (SIM). Él lo veía como un rival, pero no solo Johnny Abbes, sino muchísimas personas que veían con celos la cercanía de Marrero con Trujillo, primero por su estrato social y segundo porque era un hombre que actuaba con mucha audacia frente a Trujillo. Yo diría que se confió demasiado de Trujillo y no se detuvo a estudiar ese carácter cambiante de Trujillo que le atribuyen personas que estaban cercanas a él.