Reflujo gastro-esofágico: una dolencia común

El reflujo no tiene edad, ni clases, ni sexo, ni raza. Puede ocurrirle a cualquier persona

La última comida del día debe ingerirse al menos tres horas antes de acostarse; debe ser ligera, sin grasa ni picante

SANTO DOMINGO. El esófago es un tubo que transporta la comida desde la boca hasta el estómago. Una vez que el alimento está en el estómago, un anillo de fibras musculares, denominado esfínter esofágico inferior, impide que el alimento se devuelva hacia el esófago.

Si este músculo del esfínter no cierra adecuadamente, el alimento, el líquido y el ácido gástrico pueden devolverse hacia el esófago, irritándolo, en un proceso que se denomina reflujo o reflujo gastro-esofágico, con síntomas muy reconocibles, molestos y en casos severos, peligrosos.

Este padecimiento es muy frecuente, sus síntomas pueden estar presentes hasta en 4 de cada 10 pacientes por lo menos una vez a la semana. Su evolución implica la necesidad de utilizar medicamentos durante un largo tiempo, grandes costos económicos y una disminución de la calidad de vida de quien la padece.

Ardor, dolor, dificultad para tragar…

Son algunos de los síntomas distintivos de esta enfermedad. En algunos pacientes, puede incluir tos seca, síntomas de asma y un dolor en el pecho, que a más de uno ha hecho correr hacia el cardiólogo temiendo otra cosa.

Generalmente aparece una sensación de ardor en el pecho o la garganta; otras veces se puede sentir el sabor del líquido del estómago en la parte posterior de la boca. Conozco un caso que la regurgitación es tan fuerte que parece que mastica dos veces la comida. Es terrible.

Cualquier persona puede padecer reflujo, incluso niños y bebés. En el embarazo, la condición puede aparecer o agravarse. Si no se trata adecuadamente, pueden devenir problemas más serios como esofagitis en varios grados; úlcera esofágica, hemorragias digestivas y muchas otras complicaciones que puede explicarle un especialista en gastroenterología cuando estudie su caso en particular.

Cambios en el estilo de vida

Como muchas otras cosas, realizar cambios en el estilo de vida puede mejorar los síntomas y hacer su día a día más llevadero.

• Baje de peso: Esto reduce la presión intrabdominal y hará más llevadera la sensación de "hinchazón" interna que muchos pacientes dicen sentir. En el mismo tenor, use ropa holgada que no le apriete en el área de la cintura.

• Evite las comidas condimentadas, grasosas, picantes o ácidas; alimentos a base de tomate, menta y bebidas gaseosas. El chocolate y el café tienden a caer pesados. Todo el que viene padeciendo este tipo de molestias ha identificado alimentos "que le caen mal". Evítelos. Y ya que está en eso, evite también las bebidas alcohólicas y el cigarrillo.

• Coma en porciones reducidas; no sobrecargue el estómago ni la capacidad del esfínter. No importa que coma más veces, sólo limite las porciones cada vez.

• Su última comida debe ser al menos tres horas antes de acostarse. Es recomendable elevar la cabecera de la cama o dormir con más de una almohada (semi recostado).

• Pregunte a su especialista si algún medicamento que esté tomando puede estar contribuyendo a la relajación del esfínter esofágico inferior o agravando los síntomas. No se automedique.

Debe consultar al médico inmediatamente si pierde de peso sin motivo aparente; si presenta dificultad para deglutir o sangrados internos además de acidez y/o regurgitación ácida. Los síntomas que persistan después de haber introducido cambios simples en su estilo de vida también indican que debe consultar al médico.

Nuevas técnicas

En la última década se han desarrollado varias técnicas para corregir el reflujo y restaurar la fuerza de los músculos del esófago de maneras no quirúrgicas.

Uno de estos nuevos métodos es el Stretta, que consiste en la aplicación de ondas de radio frecuencia en varios puntos de la unión gastro-esofágica, Esta técnica endoscópica y ambulatoria se está aplicando en nuestro país desde noviembre del año pasado, luego de ser aprobado e implementado con éxito en EE.UU.