Rito de iniciación.
El uso del bigote, o la barba, pueden originarlo múltiples razones, la que más asocio es el rito de iniciación, de cambio en la vida.
Por ejemplo, todos los muchachos cuando oscilan entre los catorce y quince años y perciben esos vellos que nacen en su rostro, para ellos esto constituye un cambio de importancia. Es la transición de niño a hombre y el hecho de dejar crecer ese vello, tiene que ver un poco con la habilidad de ya ser hombre y eso para ellos es muy importante.
El bigote, o la barba, es una manera del hombre ponerse en contacto con su lado masculino. Y no lo digo de una manera patológica. Es la habilidad que tiene el hombre de que este vello crezca en su cara, algo extraordinario, que el medio ambiente de su cara pueda cambiar con este vello, cosa que a las mujeres no le pasa.
El bigote es una manera de centrarse en lo que es ser hombre. Eso es lo que es. Tener un bigote, o una barba, es interesante, por así decirlo.
El bigote y la barba, corresponden a épocas y a etapas de la vida, donde hay cambios bruscos
Por ejemplo, el hombre pierde su trabajo o tiene que cambiar de trabajo o separarse de su familia, el bigote o la barba es señal de ese cambio, de esa nueva fase en su vida. Y esa transición se acompaña con ese cambio facial, parecido a lo que experimentan las mujeres cuando hay cambios en sus vidas, se dan un corte de pelo o simplemente se cambian el color.
El bigote o la barba, en muchas culturas separa, pone al hombre aparte, es como un acto de separación de lo que es lo normal, lo corriente. Por lo menos aquí en Occidente, donde muchos se afeitan, el que lleva su bigote o su barba en cierto modo provoca algo de impacto: yo ando aparte, estoy atravesando algo.
Otra causa de llevar el bigote o la barba, podría estar relacionado a la apariencia. Algunos recurren a ellos para disimular alguna imperfección o bien para destacar su imagen.
Luego, está la moda como es la del "candado" en la barbilla. Cualquiera sea el caso, el bigote o la barba, centra al hombre en su masculinidad y lo aparta del resto.
El bigote es una manera de centrarse en lo que es ser hombre. Eso es lo que es. Tener un bigote, o una barba, es interesante, por así decirlo.
El bigote y la barba, corresponden a épocas y a etapas de la vida, donde hay cambios bruscos
Por ejemplo, el hombre pierde su trabajo o tiene que cambiar de trabajo o separarse de su familia, el bigote o la barba es señal de ese cambio, de esa nueva fase en su vida. Y esa transición se acompaña con ese cambio facial, parecido a lo que experimentan las mujeres cuando hay cambios en sus vidas, se dan un corte de pelo o simplemente se cambian el color.
El bigote o la barba, en muchas culturas separa, pone al hombre aparte, es como un acto de separación de lo que es lo normal, lo corriente. Por lo menos aquí en Occidente, donde muchos se afeitan, el que lleva su bigote o su barba en cierto modo provoca algo de impacto: yo ando aparte, estoy atravesando algo.
Otra causa de llevar el bigote o la barba, podría estar relacionado a la apariencia. Algunos recurren a ellos para disimular alguna imperfección o bien para destacar su imagen.
Luego, está la moda como es la del "candado" en la barbilla. Cualquiera sea el caso, el bigote o la barba, centra al hombre en su masculinidad y lo aparta del resto.
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