Sony y BMG, cada uno por su lado

LOS ANGELES. Ahora que Sony Corp. y Bertelsmann AG han puesto fin a su problemática relación, conocida como Sony BMG, la compañía japonesa espera armonizar la música y la electrónica, una pareja que estaba un poco despareja.

Esa combinación hace cuatro años catapultó a Sony BMG como el segundo sello disquero del mundo, generando ahorros. Pero la operación que permitió reducir costos no impidió la declinación de ventas de discompactos, y las estrategias digitales de las dos firmas no sintonizaron.

Por eso decidieron separarse, y Sony compró la totalidad de la participación mercantil de su socio por 900 millones de dólares en un acuerdo firmado el 1 de octubre.

La venta de su 50% permitirá a Bertelsmann volver a concentrarse en su negocio de televisores y publicación de libros y revistas.