Spielberg: "Tintin" ofrece el mejor uso del 3D y la "performance capture"

La criatura del "rey Midas" de Hollywood ha recaudado más de 220 millones de dólares

LOS ÁNGELES,EEUU.- Casi dos meses después de su estreno en el resto del mundo pero lista para arrasar en Navidad,   "Tintin" llega al fin a las salas de EEUU, una película que, según   dijo Steven Spielberg a Efe, ofrece el mejor uso del 3D y la   performance capture" hecho hasta ahora.

La criatura del "rey Midas" de Hollywood ha recaudado más de 220  millones de dólares, y ahora "Tintin" tratará de conquistar a todos   los públicos desde el día 21 a partir de la digitalización de    interpretaciones de actores reales, el mismo sistema empleado en Avatar".

A excepción de la propuesta desarrollada por James Cameron en esa película, la de mayor recaudación en la historia del cine, los  proyectos rodados con la técnica "performance capture" (captura de
imagen por ordenador) no han gozado de buenos resultados en taquilla, como fue el caso de la reciente "Mars Needs Moms",  producida por Robert Zemeckis, colega de Spielberg.

"En el caso de 'Tintin' el mensaje no es el medio, sino la gran  historia que contamos y lo emocionante que resultan los personajes", dijo el realizador estadounidense a Efe. "Si parece que salen de la
pantalla no es sólo por el 3D, sino por su tremenda personalidad", ñadió.

El autor de obras como "Jaws" o "Schindler's List" considera que   la "performance capture" es "la herramienta perfecta" para  transmitir lo que cuentan las viñetas del belga Hergé con la ayuda  e los actores Daniel Craig, Jamie Bell y Andy Serkis.

"Así es como él hubiese querido ver su obra en el cine. Pienso que es el mejor uso de estas tecnologías que se ha hecho hasta ahora. La gente se mete de lleno en la historia y deja al momento de
pensar en cómo hicimos eso que ve en la pantalla, sino que se  adentra en la historia", manifestó.

Tras la buena acogida crítica y los resultados en taquilla del filme en Europa y otros países del mundo, ahora Spielberg debe convencer al público estadounidense a pesar de la escasa popularidad
en el país de la obra de Hergé, con el célebre reportero belga y su inseparable perro Milú al frente.

Todo un desafío que el director asume con gusto pocos días antes del estreno de otra obra suya, el drama íntimo "War Horse".

"Mi carrera ha tenido tantos retos..., siempre lo es a la hora de  escoger el siguiente proyecto. Pero no tengo la perspectiva para  asegurar que éste sea el mayor riesgo que he tomado. Sí puedo decir
sin dudar que Tintin es mi pasión desde 1981", afirmó.

Todo comenzó con el estreno de "Raiders of the Lost Ark", la  primera entrega de la saga Indiana Jones. Spielberg, tras su estreno en Francia, leyó una crítica en la que se sorprendió por las comparaciones de su obra con las aventuras de "Tintin", un personaje  del que jamás escuchó hablar y del que le atrajo que, al igual que
su icónico arqueólogo, "jamás se detiene ante nada".

"Lo descubrí entonces y me conquistó. Pude hablar con Hergé en  1983, pocas semanas antes de su muerte, sobre la posibilidad de  hacer la película. Más adelante su viuda me invitó a su estudio para
evaluar el proyecto. Todo aquello fue una bendición para mí", declaró.

Fue el propio Spielberg quien contactó con Hergé y éste aceptó su propuesta para charlar. "Fue idea mía, tenía la esperanza de que  quisiera aceptarla y empezamos a hablar", explicó.

Años después llega el resultado en forma de una primera entrega  producida por el neozelandés Peter Jackson ("Lord of the Rings"),   quien tomará el relevo de Spielberg en una secuela que se rodará
próximamente, siempre y cuando el filme rinda a la altura de lo previsto en Estados Unidos.

"Somos casi hermanos, completamos las frases del otro y no  paramos de trastear durante los rodajes", apuntó Spielberg sobre  Jackson, quien se pondría manos a la obra con la secuela cuando
finalice el rodaje de "The Hobbit".

Pero por ahora la presión recae sobre Spielberg, algo que no  puede evitar independientemente de la escala del filme que presenta.

"Siempre siento nervios, ansiedad y presión por cada trabajo nuevo que presento, sea grande o pequeño. El tamaño no importa, mis  nervios no fallan nunca. Aparecen en cada cita, por muchas razones",
concluyó.