Superman, un regreso megalómano

Brandon Routh cumple más allá de lo esperado reencarnando al hombre de acero, Superman

Una escena de la película, en la que aparece por primera vez Brandon Routh en el papel de Superman.
S.d. Superman Returns es una película del género fantástico, basada en la famosa historieta de los años 50 al 70, que marcara un hito en el noveno y séptimo arte.

Este filme en particular profundiza en los elementos fundamentales del relato original: un joven dotado de poderes extraordinarios lucha contra el mal encarnado en la delincuencia urbana y se enfrenta a su archirrival, el también poderoso Lex Luthor. Convertido en héroe popular, esconde su identidad tras la máscara de Clark Kent, un retraído periodista que nunca -al menos hasta el momento- ha escrito noticia alguna.

Lo bueno y lo malo

Lo mejor de esta versión es su guión, el cual mezcla acertadamente elementos de un pasado cercano y vital para la historia que se narra. Lo peor es algo que se está haciendo reiterativo últimamente en la industria, su extensa duración, que agota a los mortales espectadores, especialmente a quienes asisten a funciones nocturnas.

Es una historia bien afincada en sus personajes protagonistas. El planteamiento del conflicto, su progresión dramática y su resolución son acertadas dentro de la estructura del género. La realización, por supuesto con muchos efectos y trucos, logra ser convincente y saca el mejor partido posible a la pareja protagonista. El actor Brandon Routh cumple más allá de lo esperado reencarnando al hombre de acero, hasta el momento identificado con Christopher Reeves. La joven Kate Bosworth está bien en su rol de Luisa Lane, la eterna enamorada de Superman.

El trasfondo mitológico

Un aspecto de interés es la dimensión filosófica y al tiempo religiosa que sostiene al filme. El libreto, por boca de Lex Luthor, alude al origen divino del conocimiento y su difusión entre los hombres a través de los héroes clásicos. Como es sabido, los superhéroes son versiones modernas de los titanes, semidioses de la antigüedad griega, que competían con los dioses del Olimpo: Hércules, Perseo, Prometeo, etc. Pero Superman, a diferencia de los aludidos, es derechamente un extraterrestre, no corre sangre humana por sus venas, es por tanto un Dios y eso es lo que esta película rescata del relato original. Es más, llega a plantearse una comparación con la divinidad católica de la tradición judeo-cristiana. En tal sentido, podría llegar a considerarse una película blasfema e incluso herética.

Tras la aparente inocencia del personaje de historieta escrita para la cultura de masas, subyace una concepción megalómana del mundo. La lucha por el poder, entre Lex Luthor y Superman está llena de alusiones y vinculaciones con el país elegido por el dios para aterrizar. En tal sentido, la identificación del héroe con la nación más poderosa del planeta es más que evidente, al límite de lo burdo. De este modo, el sentido original de la historia vuelve a reciclarse y como todos los mitos y su difusión, lleva de la mano una intención ideológica bajo la capa.

Recomendable para constatar que sigue vigente la manipulación de los mitos y que la era postindustrial, lejos de rechazarlos, los necesita para afincar su ideología a través de la mitología popular. Ojo, no recomendable después de un día normal de trabajo, corre el riesgo de caer en brazos del inmortal Morfeo.

Superman Returns

Australia, Estados Unidos, 2006. 154 minutos.

Dirección: Bryan Singer

Guión: Michael Dougherty, Dan Harris, Bryan Singer, basados en los personajes creados por Jerry Siegel

Música: John Ottman, John Williams

Fotografía: Newton Thomas Sigel

Intérpretes:

Brandon Routh

Kate Bosworth

Kevin Spacey

James Marsden

Parker Posey

Frank Langella

Sam Huntington