The Longest Yard: otro filme del bestiario

En este filme lo grotesco llega a ser de mal gusto

Adam Sandler en una escena del partido de futbol americano en The Longest Yard.
Santo Domingo. En la historia del cine el uso de lo grotesco ha sido recurrente. Grandes directores como el español Luis Buñuel, el italiano Federico Fellini y el alemán Werner Herzog utilizaron lo grotesco como forma de expresión; famosos fueron los lisiados del primero, las gordas prostitutas del segundo y los malvados enanos del tercero, en películas que marcaron hitos de la historia del cine.

Mas cercano en el tiempo, el español Alex de la Iglesia ha continuado esa vertiente, produciendo delirantes filmes en los cuales resalta una fea y agresiva humanidad. El humor ligado a lo grotesco resulta una combinación que bien manejada puede resultar explosiva. Es el caso de esta producción de bajo perfil y escasa profundidad, pero efectiva al momento de sacarle carcajadas a los espectadores a punta de personajes que parecen sacados de una enciclopedia médica decimonónica.

Con un argumento proveniente de un filme anterior, se estructura un relato épico deportivo en un entorno carcelario. El centro de la historia es Paul 'Wrecking' Crewe (Adam Sandler), un ex jugador de fútbol americano caído en desgracia que llega a una cárcel donde deberá hacer uso de sus conocimientos deportivos para sobrevivir . Presionado por el alcaide del penal, debe entrenar a un equipo de convictos que enfrentará a los guardias del recinto en un partido de extrema violencia.

El joven director Peter Segal ya había trabajado con Adam Sandler en la comedia romántica ¨50 primeras citas¨ (2004), de modo que se nota cierta soltura en el relato cuyo peso cae en el personaje interpretado por Sandler. La estructura dramática esta bien concebida y el relato fluye de manera lineal sin contratiempos. Evidentemente hay mucho de películas deportivas anteriores, pero el director se las arregla para sacar partido en la realización a los actores secundarios que le aportan el verdadero contenido jocoso al filme. Burt Reynolds, uno de los ganchos del filme, interpreta pobremente a un desgastado entrenador convicto que solo desea la venganza.

En anteriores publicaciones nos hemos referido a una constante del cine norteamericano: convertir en héroes a los delincuentes. Esta película lleva al extremo esa tendencia, en una comedia donde lo grotesco raya en el simple mal gusto. Pero como decíamos al comienzo y a juzgar por las risotadas en la sala, el público aprecia este tipo de relato. Recomendable para quienes disfrutan del fútbol americano y su violencia que aquí es llevada al máximo.

The Longest Yard

Estados Unidos, 2005

Dirección: Peter Segal

Guión: Sheldon Turner, basado en una historia de Albert S. Ruddy y en el guión de Tracy Keenan Wynn (1974)

Música: Teddy Castellucci

Fotografía: Dean Semler

Intérpretes:

Adam Sandler

Chris Rock

Burt Reynolds

James Cromwell

Walter Williamson

Michael Irvin