Un pelo del bigote: la mejor garantía

Los griegos consideraban que un cuerpo depilado era el ideal de belleza, juventud e inocencia. Por esta razón los griegos rechazaban el bigote.

Juan Bolivar Díaz.
Desde Adolfo Hitler, Charlie Chaplin, Salvador Dalí, Saddan Hussein, hasta Arturo de Córdova y Cantinflas, el bigote ha formado parte de la personalidad de quien lo lleva. Sea para destacarla o para disimularla.

En el Renacimiento los hombres estuvieron más conscientes que nunca de sus bigotes, época que se caracterizó por realzar lo masculino y lo femenino. De ahí que los caballeros exhibieron bigotes muy bien delineados, esculpidos y acicalados.

Y es que el bigote no sólo ha marcado épocas, también ha hecho la diferencia entre unos y otros.

En los ejércitos, por ejemplo, las tropas podían usar el bigote y el uso de la perilla corta y la patilla estaba reservado sólo a los jefes y oficiales.

Épocas anteriores en nuestros campos un pelo del bigote constituía la garantía ante un préstamo. Hombres de pelo en pecho. Haciendo alusión a su seriedad.

Tan tomado en cuenta es el bigote que este año en Berlín, Alemania, se celebró el séptimo concurso de bigotes donde participaron representantes de toda Europa. Cada año se dan cita hombres apasionados de sus bigotes y sus barbas.

Tipos de bigotes

El natural
El inglés
El Dalí
El imperial
Salvaje oeste

Calificado como imprescindible en la fisonomía viril, contrario a la barba que ofrece un aspecto desaliñado si no está esmeradamente cuidada, el bigote determina, indiscutiblemente, la fisonomía a la vez que da un semblante muy rudo, cuando no atrevido o violento.

Sin embargo, hoy se lleva más el bigote por pereza que por belleza, de ahí que muchos luzcan desaliñados y muy mal tratados.

El bigote forma parte de una etapa en la vida de quienes deciden llevarlo. Un cambio importante puede conducir al hombre a la decisión de usarlo o prescindir para siempre de él.

El de Leonel
A nuestro presidente desde siempre lo hemos visto con bigote.
¿Se lo quitará cuando concluya su mandato?



Lo que es innegable: el bigote forma parte de la personalidad de quien lo lleva por eso cuando se decide prescindir de él, la diferencia se divisa a metros de distancia.

Las imágenes hablan por sí solas. A algunos no les hace falta.

Mientras Dalí hizo de su bigote su pieza artística por excelencia, el de Charlie Chaplin estaba muy ajeno a la virilidad que todos lo que llevan bigotes desean proyectar.

Para el sicólogo dominicano Luis Minaya, el bigote forma parte de la imagen de la persona, nada tiene que ver con su forma de ser, ni con su temperamento, ni con su hombría.

Es su caso, que desde siempre ha llevado bigote, "forma parte de lo que es mi imagen". Se considera un hombre tradicional y encuentra en el bigote algo que se identifica con su forma de ser.

Una personalidad tradicional y tímida, no muy dada al cambio de imagen personal; "es una especie de resistencia al cambio, es una inercia. Siempre lo he llevado y me resisto a quitármelo".

Cuando se toma la decisión de llevar o no bigote "eso se convierte en un estilo, que igual puede durar para siempre o no".

Algunos se lo dejan por comodidad, para ahorrarse la tarea de afeitarse.

DEPILARSE, DECISIÓN DRÁSTICA

Si tener bigotes se traduce en no tener que rasurarse esa zona de la cara, tenerlo implica estar encima de él dedicándole atención y esmero para que no traspase, por ejemplo, la comisura de los labios y demás. Y si encima hay que teñírselos…

Por eso muchos están considerando rasurárselo, unos pocos depilárselos con láser.

"Los hombres que recurren al láser suelen hacerlo más por una condición alérgica que le produce el rasurado pero no en la zona del bigote sino en la de la barba, zona más delicada", explica la dermatóloga Patria Ovalle consultada sobre el tema.

Existen varias opciones de depilación, cada una tiene sus ventajas y desventajas. La reacción que se pueda tener o no, dependerá del nivel de sensibilidad de la persona y su tipo de piel.

El más socorrido hoy día –dice la especialista- es el láser, un método que se ha ido perfeccionando. En la actualidad, existen varios tipos de depilación con láser.

Un poco de historia

En la antigüedad, cada cultura tenía su propia forma de afeitarse. Este ritual era importante tanto para el hombre como para la mujer, incluso por motivos religiosos.

En el año 1500 A.C., las mujeres egipcias se depilaban usando sangre de animales, caparazones de tortuga y grasa de hipopótamo, según el papiro de Ebers, un documento egipcio de medicina y magia. Usaban ceras que se hacían con azúcar, agua, limón, aceite y miel. Los hombres usaban navajas de sílex, luego de cobre y de hierro.

En India, por ejemplo, se usaron navajas de cobre y la técnica del hilo, esta última también utilizada por las mujeres musulmanas y judías. Sin embargo, las romanas fueron las primeras que utilizaron las "pinzas" para depilar.

La primera máquina de afeitar

En 1762, el barbero francés Jean Jacques Perret crea la primera máquina de afeitar con un borde de metal sobre la cuchilla para prevenir los cortes de la piel.

En 1903, King Gillette inventa la máquina con hojas intercambiables.