VF. - Vida y Familia
Miedo a la penetración
Hace más de 3 años estoy pasando por una situación muy difícil en mi matrimonio, pues cada vez que tengo relaciones sexuales con mi esposo, sin querer, aprieto mi parte genital y la relación es casi imposible. Yo disfruto muchísimo todo lo que mi esposo me hace, pero de verdad que sería feliz, si no tuviera que llegar a la penetración.
Lo primero que quiero es que conozcas la diferencia entre vaginismo y fobia al coito. El vaginismo es una disfunción sexual caracterizada por un cierre automático e involuntario de la entrada vaginal, y esto se da sin que la mujer pueda controlarlo.
Sin embargo, en la fobia al coito o miedo a la penetración, el pene puede entrar en la vagina, pero la mujer se pone tan tensa que aprieta los muslos y toda la zona genital, y hace una fuerza extraordinaria, impidiendo que el hombre penetre de manera adecuada, lo que se convierte en algo muy tortuoso.
Este miedo a ser penetrada de algunas mujeres se da por factores diversos como el social, familiar y cultural. En nuestra cultura, por ejemplo, se especula mucho sobre el inicio de las "vírgenes", y los mitos que existen tienen parámetros muy negativos como "el sangrado", "el dolor," etc.
Estas mujeres, le dan un valor inmenso a comentarios realizados por sus amigas sobre esto, imaginando una serie de situaciones, que simplemente llenan de ansiedad el momento de la penetración.
Las familias impregnan un halo de miedo en torno a los embarazos no deseados. Muchas mujeres, no permiten penetración en un tiempo prolongado, por miedo a quedar embarazadas, y cuando llega la hora de tener relaciones en su matrimonio, simplemente esta respuesta fue tan profunda que se quedó condicionada a no dejarse penetrar de manera automática.
Hay dos elementos que ayudan a trabajar en terapia este tipo de dificultad. a) Tareas sexuales que ayudan a la mujer a ganar confianza con su sexualidad, b) Ejercicios de relajación que la ayudan a trabajar su ansiedad durante el acto sexual.
En algunos casos, las parejas de estas mujeres se desencantan de la relación, e incurren en una infidelidad abierta, con el pretexto de que no han podido tener penetración con ellas. Esto profundiza más la situación, ya que las mujeres llegan a la terapia con un estado de ánimo, en la mayoría de los casos depresivo, que no es favorable a la solución del problema.
Estos casos no son muy típicos, pero la buena noticia es que para las mujeres que tienen esta dificultad, siempre hay una esperanza. La ayuda terapéutica es de mucho valor, y siempre que la mujer se comprometa con su cambio sexual, en pos de poder tener una vida sexual placentera, el proceso terapéutico tiene una evolución positiva.
Para comunicarte puedes escribirnos a vidayfamilia_02@yahoo.com, www.centrovida yfamilia.com o llamar al 809-566-0948
Hace más de 3 años estoy pasando por una situación muy difícil en mi matrimonio, pues cada vez que tengo relaciones sexuales con mi esposo, sin querer, aprieto mi parte genital y la relación es casi imposible. Yo disfruto muchísimo todo lo que mi esposo me hace, pero de verdad que sería feliz, si no tuviera que llegar a la penetración.
Este miedo a ser penetrada de algunas mujeres se da por factores diversos como el social, familiar y cultural. En nuestra cultura, por ejemplo, se especula mucho sobre el inicio de las "vírgenes", y los mitos que existen tienen parámetros muy negativos como "el sangrado", "el dolor," etc.
Estas mujeres, le dan un valor inmenso a comentarios realizados por sus amigas sobre esto, imaginando una serie de situaciones, que simplemente llenan de ansiedad el momento de la penetración.
Las familias impregnan un halo de miedo en torno a los embarazos no deseados. Muchas mujeres, no permiten penetración en un tiempo prolongado, por miedo a quedar embarazadas, y cuando llega la hora de tener relaciones en su matrimonio, simplemente esta respuesta fue tan profunda que se quedó condicionada a no dejarse penetrar de manera automática.
Hay dos elementos que ayudan a trabajar en terapia este tipo de dificultad. a) Tareas sexuales que ayudan a la mujer a ganar confianza con su sexualidad, b) Ejercicios de relajación que la ayudan a trabajar su ansiedad durante el acto sexual.
En algunos casos, las parejas de estas mujeres se desencantan de la relación, e incurren en una infidelidad abierta, con el pretexto de que no han podido tener penetración con ellas. Esto profundiza más la situación, ya que las mujeres llegan a la terapia con un estado de ánimo, en la mayoría de los casos depresivo, que no es favorable a la solución del problema.
Estos casos no son muy típicos, pero la buena noticia es que para las mujeres que tienen esta dificultad, siempre hay una esperanza. La ayuda terapéutica es de mucho valor, y siempre que la mujer se comprometa con su cambio sexual, en pos de poder tener una vida sexual placentera, el proceso terapéutico tiene una evolución positiva.
Para comunicarte puedes escribirnos a vidayfamilia_02@yahoo.com, www.centrovida yfamilia.com o llamar al 809-566-0948
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