Vida y Familia

La vida le cambió, y se desespera

Fui víctima de un atraco donde recibí dos disparos, y hoy tengo que vivir y depender de una silla de ruedas. De verdad que no ha sido fácil, más que nunca valoro mis piernas. Mis hijos y esposo me ayudan, pero me siento por momentos que soy un estorbo, que ellos sin mí, podrían hacer sus cosas más rápido. Usted no se imagina como odio tener que esperar que alguien pueda llevarme a hacer mis cosas, el tener que depender para mí ha sido todo un proceso de cultivar la paciencia. Lo peor es cuando la gente incluyendo familiares cercanos me dicen que debo agradecerle a Dios que quedé viva, y de verdad que nunca he pensado en quitarme la vida, pero me molesta que digan eso sin saber lo que yo estoy pasando. ¿Cómo puedo manejarme ante este desorden de vida?


Definitivamente que tu vida y la de los tuyos dio un giro enorme, porque este cambio es visto y vivido como un tipo de duelo, pues la dinámica familiar ha tenido que variar luego de lo que te ocurrió.

Es cierto que ahora al ver que para ciertas cosas necesitas ayuda hasta que te adaptes a tu realidad te sientes incómoda, pues parece que eres muy independiente, y te gustaba tener control de las cosas.

Voy a utilizar las mismas palabras que describes sobre la paciencia, pues definitivamente que es bien difícil cultivarla hoy en día, cuando queremos las cosas de forma inmediata, y la sociedad nos empuja a la prontitud en todo.

Esperamos que la satisfacción y los resultados sean inmediatos, pero no es lo más sano, las cosas deben saborearse, entenderlas, poder hacer conciencia de las mismas para lograr asimilarlas y aceptarlas, esto es el fluir de la vida, entendiendo que no tenemos control de todo y que el aprendizaje se obtiene al darnos la oportunidad de vivir y aceptar que muchas veces no obtenemos en la vida lo que queremos en el momento presente, pero que podemos utilizar lo que estamos viviendo para mejorar nuestro ahora para así lograr lo soñado.

Para muchos, el tema de esperar va más allá de sentir que el tiempo se desperdicia, tiene que ver con el no saber vivir el momento y las situaciones tal como son. Es una realidad aunque muy dolorosa que cuando estamos enfermos descubrimos en cada situación una lección que nos cambia la percepción de la vida.

Ahora, con el tema de lo que te diga la gente, creo que sería bueno que cuando te expresen su pensar, les preguntes como se sentirían ellos si fueras tú que les diera el consejo mientras ellos están en tu posición. Con esto les enseñas el arte de la empatía, la cual pienso que debemos cultivar más en nuestra sociedad, pues siento que está en extinción.

Para comunicarte con nosotros puedes escribirnos a info@centrovidayfamilia.com o llamar al 809-566-0948. www.centrovidayfamilia.com