Willy Chirino : "Yo soy un campesino que hace sus propios discos"

Anuncia una actuación en junio o julio en el Hotel Lina

Willy Chirino, a los 57 años un guajiro total
SANTO DOMINGO. "Yo soy un campesino, medio a medio", dice Willy Chirino, quien confiesa que dos cosas le producen un nudo en la garganta cuando piensa en ellas: una; el olor particular de la tierra en su campo natal en Consolación del Sur, Pinar del Río, Cuba; y otra el recuerdo del olor de la almohada de su mamá cuando era niño.

Chirino es un hombre con estatura de jugador de baloncesto que salió de Cuba a los 14 años de edad y a los 57 mantiene la forma y el aire de cuando se convirtió en una estrella de la salsa.

Actualmente ensaya con una orquesta de músicos dominicanos para cumplir un contrato por segundo año consecutivo. Cada sábado, desde el 29 de mayo hasta el 7 de agosto, tocará en el Centro de Convenciones del Bávaro Beach Resort, en Punta Cana.

P. Hay vínculos que le unen a República Dominicana. Una campaña suya con World Vision solicitaba ayuda para niños pobres dominicanos...

R. Eso fue tiempo atrás, luego comprendí que con la Fundación que lleva mi nombre podía desarrollar ese trabajo de ayuda a República Dominicana, a los niños pobres. Vengo desde los años setenta, ya ni sé cuántas veces he actuado y grabado aquí . Cuando tengo que hacer algo de merengue, ¿dónde mejor que aquí con músicos dominicanos? Tengo, por otra parte, amistades que he cosechado durante tantos años, Freddy Veras Goico, Milton Peláez, gentes que ya se han convertido en parte de la familia.

P. ¿Qué noticias hay de sus hijas?

R. Mis cinco hijas están todas enfocadas en la música. Una de ellas obtuvo ya un Grammy. Componen y cantan y hacen sus discos, lo que no han logrado es poder trabajar juntas; hermanas al fin, cada cual quiere imponer su punto de vista. Una de ellas vive en Los Ángeles y está a punto de convertirse en una estrella. Creo que cada una de ellas va a tener una carrera muy fuerte en la música.

P. ¿Cuándo sale su próximo disco?

R. Ya lo terminé, sale ahora en el verano. Lo que todavía no tiene es título. El pasado fue Afro-Disiac.

P. ¿Cuál será el sello disquero por el cual saldrá?

R. Yo tengo mi propio sello disquero. Ese es en realidad el futuro de la música. Me di cuenta antes que mucha gente. Dentro de muy poco tiempo las multinacionales tenderán a desaparecer. Los que tengan visión para hacerlo, harán sus propios sellos. Van a impulsarse ellos mismos. Esa es la manera en que yo lo hice y me funcionó mejor que los 15 años que estuve en Sony. A nivel personal, mi pasado disco, que salió con mi propia compañía, es el que más satisfacciones me ha dado en muchos aspectos. Nadie mejor que uno sabe qué le gusta a su público. Así que los artistas que se dan cuenta de esto, de no caer en una multinacional, son los que tendrán futuro, porque aquellas se ocupan de mucha gente y están dirigidas muchas veces por personas que saben mucho de números, pero que quizás no tienen la sensibilidad musical necesaria.

P. ¿Cómo se define mejor, intérprete o compositor?

R. Definitivamente intérprete. Me cuesta mucho trabajo la composición. Pararme en un escenario es como tomarme un vaso de agua fría. Soy demasiado autocrítico cuando me pongo a componer.

P. ¿Cuál es su paradigma como músico?

R. Naturalmente Benny Moré. El sábado antepasado trabajamos juntos en Miami Johnny Ventura y yo, y él me decía: "Yo creo que en cada cantante de música tropical en el mundo hay un pedazo muy fuerte de Benny Moré". Es verdad porque él es la raíz, el bastión, quien hizo de la música tropical algo a otro nivel.

P. ¿Cuál es su mayor anhelo como artista?

R. Que de aquí a 50 ó 100 años exista un grupo de jóvenes que digan "mira lo que hacía este campesino en el año 2004".