Y Bulgaria enloqueció con Madonna...
Crónica escrita desde Bulgaria, especial para Diario Libre
SOFIA, BULGARIA. Madonna es una maga que hechiza. Una suerte de prestidigitadora de alcance mundial. Maravilla de marketing, comercio y 'showbusiness', dice Genadi Kondarev Gencho, un conocido comentarista de espectáculos. Pero en ningún momento una maravilla musical, afirma.
La historia de la actual ícono del pop es fenomenal. Es la historia de lo inteligente y lo ambiciosa que es esta mujer que logró llegar a la cima y compararse con Dios. "Quiero ser tan famosa como Dios". Estas palabras suyas le dieron la vuelta al mundo.
El primer concierto de Madonna en Bulgaria superó todas las expectativas. La capital, Sofía, literalmente enloqueció. Sus fans histéricos compraron las boletas desde los inicios del mes de marzo. Los productores locales (Sofía Music Enterprise), anunciaron entonces el precio de los boletos entre 50 y 80 euros, lo que para los bolsillos de la clase media de este país son precios caros.
El megaespectáculo se realizó este fin de semana en el Estadio Nacional "Vasil Levsky", durante hora y media, ante 50 mil espectadores. Un éxito comercial extraordinario, aunque no lo sea desde el punto de vista cultural o musical. Los especialistas y melómanos presentes opinan que Madonna cantó falsamente, sin relación ni amor hacia el público.
El concierto
El grandioso espectáculo comenzó puntualmente a las 10 de la noche, y tal y como debe ser con una reina de la altura de Madonna, la llevaron hasta el trono bajo la melodía del tema que identifica su más reciente álbum: Candy Shop. Luego, lentamente fue saliendo de escena el legendario Rolls Royce blanco estilo retro, en el cual Madonna con su cuerpo de baile, llegaron a la primera parte del concierto, con los temas "Human Nature" y "Vogue".
La segunda parte del concierto ("Holiday", "Celebration") comenzó con dos boxeadores profesionales en la pantalla gigante del tema "Die Another Day". El concierto coincidió con el aniversario 51 del nacimiento del "Rey del Pop", Michael Jackson, por lo que la diva le ofreció un tributo. A escena salió un bailarín, vestido como Jacko y ella interpretó tres remix de piezas del irrepetible Jackson.
La Isla Bonita
En la tercera parte, llamada también etno, sonó la canción "La Isla Bonita", escrita originalmente para Michael Jackson.
Tras un receso en el cual los espectadores casi no prestaron atención a videos sobre la guerra, el hambre o la crisis financiera mundial, comenzó la parte final del concierto, en la cual Madonna fue ella misma, e interpretó sus canciones más conocidas: "4 minutes", "Like a Prayer", "Frozen", "Ray of Light".
La grabación de Game Over señaló el momento final del concierto y la estadía de Madonna en Bulgaria. Sin un bis. Sin ni siquiera una ovación. Pero, vimos a Madonna. Eso es todo. Final.
Madonna
"Una fogata espiritual en medio de la crisis mundial", así caracterizó el tour de Madonna el productor búlgaro Ivan Nestorov, un día antes del concierto.
En Liubliana, capital de la vecina Eslovenia, hubo que suspender el concierto por la baja venta -apenas 5 mil entradas-, mientras en Sofía se vendieron las 50 mil boletas previstas.
El megaespectáculo se realizó este fin de semana en el Estadio Nacional "Vasil Levsky", durante hora y media, ante 50 mil espectadores. Un éxito comercial extraordinario, aunque no lo sea desde el punto de vista cultural o musical. Los especialistas y melómanos presentes opinan que Madonna cantó falsamente, sin relación ni amor hacia el público.
El concierto
El grandioso espectáculo comenzó puntualmente a las 10 de la noche, y tal y como debe ser con una reina de la altura de Madonna, la llevaron hasta el trono bajo la melodía del tema que identifica su más reciente álbum: Candy Shop. Luego, lentamente fue saliendo de escena el legendario Rolls Royce blanco estilo retro, en el cual Madonna con su cuerpo de baile, llegaron a la primera parte del concierto, con los temas "Human Nature" y "Vogue".
La segunda parte del concierto ("Holiday", "Celebration") comenzó con dos boxeadores profesionales en la pantalla gigante del tema "Die Another Day". El concierto coincidió con el aniversario 51 del nacimiento del "Rey del Pop", Michael Jackson, por lo que la diva le ofreció un tributo. A escena salió un bailarín, vestido como Jacko y ella interpretó tres remix de piezas del irrepetible Jackson.
La Isla Bonita
En la tercera parte, llamada también etno, sonó la canción "La Isla Bonita", escrita originalmente para Michael Jackson.
Tras un receso en el cual los espectadores casi no prestaron atención a videos sobre la guerra, el hambre o la crisis financiera mundial, comenzó la parte final del concierto, en la cual Madonna fue ella misma, e interpretó sus canciones más conocidas: "4 minutes", "Like a Prayer", "Frozen", "Ray of Light".
La grabación de Game Over señaló el momento final del concierto y la estadía de Madonna en Bulgaria. Sin un bis. Sin ni siquiera una ovación. Pero, vimos a Madonna. Eso es todo. Final.
Madonna
"Una fogata espiritual en medio de la crisis mundial", así caracterizó el tour de Madonna el productor búlgaro Ivan Nestorov, un día antes del concierto.
En Liubliana, capital de la vecina Eslovenia, hubo que suspender el concierto por la baja venta -apenas 5 mil entradas-, mientras en Sofía se vendieron las 50 mil boletas previstas.