Yo, cedo
¿Ceder es más satisfactorio que ganar? Analicemos. Uno toma la decisión de ceder, pero no siempre gana por sí mismo. Para saber ceder hay que ser valiente y estar muy seguro de uno mismo, para ganar no siempre es así. El que otorga puede mirar al que ha ganado sabiendo que se lo permitió, el que gana se quedará con la duda de si realmente tiene razón o se mereció ganar. No importa siempre salir victorioso, hay que elegir batallas y ser lo suficientemente inteligente para saber cuándo ceder y cuándo luchar.
anabmontoya@hotmail.com
En portadaVer todos