Pasajeros contradicen versión de ICE sobre tiroteo en Texas y aseguran que el agente no estaba en peligro

La muerte de Lorenzo Salgado Araujo durante un operativo de ICE ha generado protestas y llamados a una investigación independiente sobre el incidente

El monumento conmemorativo en crecimiento en el lugar donde Lorenzo Salgado Araujo fue asesinado a tiros por agentes del ICE la semana pasada, se observa el lunes 13 de julio de 2026 en Houston. (Fuente Externa)

Dos pasajeros que viajaban en la camioneta de Lorenzo Salgado Araujo, el inmigrante de 52 años abatido por un agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) durante un operativo en Houston, aseguraron ante un tribunal federal que el oficial nunca estuvo en riesgo de ser atropellado, contradiciendo la versión ofrecida por el Gobierno de Estados Unidos tras el incidente.

En declaraciones juradas presentadas esta semana, José Trinidad Rojas Pliego y Daniel Tirado Pantoja afirmaron que los agentes de ICE se encontraban a los lados del vehículo y que Salgado Araujo estaba estacionando cuando se produjeron los disparos, informó The Associated Press (AP).

Tras el tiroteo ocurrido el 7 de julio, el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) sostuvo que Salgado Araujo había "armado su vehículo en un intento de atropellar a un agente del ICE" y que el oficial abrió fuego en defensa propia.

Sin embargo, los dos testigos rechazaron esa versión en los documentos presentados ante la justicia. Rojas Pliego calificó la explicación oficial como “una mentira” e “imposible”, al asegurar que “no había ni un solo oficial detrás ni delante de nosotros, solo estaban a los lados”.

Por su parte, Tirado Pantoja declaró que los agentes nunca estuvieron frente al vehículo y afirmó que Salgado Araujo "estacionó el vehículo mientras los agentes disparaban", según recogió AP.

Murió frente a sus trabajadores

Salgado Araujo, quien dirigía una empresa de construcción de viviendas y llevaba 35 años viviendo en Estados Unidos sin estatus migratorio legal, murió frente a su equipo de trabajo, entre ellos su hermano. Su familia sostiene que no tenía antecedentes penales.

De acuerdo con AP, su muerte es una de al menos diez registradas durante operativos de control migratorio desde el inicio de la campaña de deportaciones masivas impulsada por el presidente Donald Trump. El caso desató protestas en Houston y llamados a una investigación independiente.

Los agentes involucrados no portaban cámaras corporales y hasta el momento no se han difundido fotografías ni videos del momento del tiroteo.

Testigos quedaron detenidos

Los tres hombres que acompañaban a Salgado Araujo fueron arrestados tras el incidente y permanecen en centros de detención migratoria. Cada uno presentó recursos de hábeas corpus al alegar que su detención es inconstitucional y solicitar su liberación.

Según los testimonios, el grupo se dirigía al trabajo cuando notó que un vehículo comenzó a seguirlos de forma agresiva.

Tirado Pantoja afirmó que el automóvil estuvo a punto de chocar con ellos y que, al intentar girar, la camioneta subió a una acera. Rojas Pliego relató que creyeron haber perdido de vista a los agentes, pero poco después fueron rodeados.

Además, Tirado Pantoja aseguró que un vehículo de ICE impactó primero la parte trasera de la camioneta y luego el lado del conductor.

Esa versión contradice nuevamente la del DHS, que sostiene que fue Salgado Araujo quien embistió los vehículos oficiales mientras los agentes intentaban detener a dos ciudadanos guatemaltecos que conducían una camioneta similar.

"Ya me mataron"

Rojas Pliego declaró que, tras recibir el disparo, los agentes sacaron a Salgado Araujo del vehículo, lo esposaron y lo tiraron al suelo.

Tirado Pantoja aseguró que, en medio del operativo, escuchó a Salgado Araujo decir: Ya me mataron.

Rojas Pliego también afirmó que el agente que disparó los sacó violentamente del vehículo. “Nos sacó a rastras violentamente, tirándonos al suelo mientras estábamos esposados y encadenados de pies a cabeza”, declaró.

Investigación en curso

El fiscal federal para el Distrito Sur de Texas, Aaron Reitz, aseguró la semana pasada que el caso será investigado por su oficina, el FBI, el Departamento de Seguridad Nacional y autoridades estatales y locales.

“Estamos haciendo todo lo posible por buscar la verdad y hacer lo correcto”, afirmó.

El DHS informó el miércoles que su Oficina del Inspector General también abrió una investigación sobre el incidente, mientras que el FBI en Houston encabeza las pesquisas relacionadas con la presunta agresión a un agente federal.

Entretanto, jueces federales ordenaron al Gobierno no deportar ni trasladar fuera del distrito a dos de los testigos sin autorización judicial, mientras avanzan sus procesos.

El abogado de ambos, Raed Gonzalez Olivieri, sostuvo que las circunstancias del caso son extraordinarias porque “quienes ahora administran su custodia les dispararon a quemarropa”. Además, indicó que sus clientes solicitaron visas para víctimas de delitos al considerarse sobrevivientes de un "ataque con agravantes con arma mortal" y testigos clave del homicidio

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