¿Qué son las deportaciones médicas y por qué son ilegales?
¿Cómo funcionan las deportaciones médicas?
Las deportaciones médicas son un tema poco conocido, pero cada vez más preocupante en Estados Unidos. En concreto, se trata del traslado de pacientes migrantes en condición crítica a su país de origen sin su consentimiento o el de su familia. Aunque estos traslados no son realizados por la agencia federal responsable, el Servicio de Migración o Aduanas (ICE), sí son llevados a cabo por compañías de transporte aéreo contratadas por los hospitales. Algunos de estos vuelos pueden llegar a costar hasta 50,000 dólares.
A pesar de que estas repatriaciones médicas ocurren en todo Estados Unidos, es difícil obtener cifras precisas debido a la falta de reportes sobre el tema. Los activistas creen que incluso podrían ser mayores de lo que se estima actualmente.
En el último estudio sobre el impacto de estas deportaciones en 2012, el Centro de Justicia Social de la Escuela de Derecho Seton Hall en Nueva Jersey contabilizó más de 800 deportaciones o intentos de deportaciones en seis años. Estos casos se identificaron en 15 estados: Arizona, California, Florida, Georgia, Illinois, Maryland, Michigan, Nebraska, Nevada, Nueva Jersey, Nueva York, Carolina del Norte, Ohio, Tennessee y Texas. Los pacientes fueron trasladados a países como El Salvador, Guatemala, Honduras, Lituania, México, Filipinas y Corea del Sur.
Las compañías de transporte aéreo son clave en estas deportaciones médicas, ya que según un reporte de Free Migration Project y la Universidad de Pennsylvania, existen más de 350 aviones ambulancia en operación con capacidad para deportar a personas por razones médicas. Una de estas empresas es MedEscort, que ha transportado a más de 6,000 pacientes a más de 100 países.
Aunque por ley los hospitales en Estados Unidos deben proveer atención médica a quien lo necesite, sin importar su estatus migratorio, su obligación termina cuando el paciente es estabilizado y ya no requiere cuidados médicos. En esos casos, deben definir un plan para que el paciente sea transferido a otra instalación, como un centro de rehabilitación. Sin embargo, esta política genera problemas, sobre todo a los pacientes sin seguro médico que requieren cuidados a largo plazo.
En muchos casos, los centros de atención a largo plazo no están dispuestos a aceptar a estos pacientes y asumir los gastos de un cuidado no reembolsado.
En resumen, las deportaciones médicas son un tema complejo que afecta a la población migrante en Estados Unidos. A pesar de la obligación de los hospitales de proveer atención médica, los pacientes en condición crítica son trasladados a sus países de origen sin su consentimiento o el de su familia, lo que genera preocupación y controversia en la sociedad estadounidense.
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