Melania Trump y su arma no tan secreta: la compasión antes que el combate
El tono y el mensaje de Melania marcó un duro contraste con la crudeza y la agresividad de los hijos de Trump, Eric y Tiffany, que la precedieron como oradores
Tras un muy criticado discurso en la convención republicana de 2016, la primera dama de Estados Unidos, Melania Trump, ha solido tener una posición muy discreta en los actos públicos que apoyan la presidencia de su marido.
En la noche del martes, sin embargo, su discurso calmo y compasivo, que trató desde la pandemia de covid-19 y las tensiones raciales hasta la crisis de los opioides, le valió un amplio reconocimiento.
Que la primera dama expresaría apoyo a la reelección de Donald Trump estaba descontado, pero lo que sí sorprendió fue que transmitiera compasión, algo que el mandatario republicano y su círculo inmediato rara vez expresan.
“Mis más profundas condolencias van para todos los que han perdido un ser amado y mis oraciones están con aquellos que están enfermos o sufriendo”, dijo en un muy esperado discurso desde la Casa Blanca.
“Sé que muchas personas están ansiosas y algunas se sienten impotentes. Quiero que sepan que no están solos”
El tono y el mensaje de Melania marcó un duro contraste con la crudeza y la agresividad de los hijos de Trump, Eric y Tiffany, que la precedieron como oradores.
También ausentes en las palabras de la primera dama estuvieron los jactanciosos alegatos sobre el manejo de la crisis sanitaria, el desprecio a los críticos y las amenazas a los manifestantes que han tomado las calles, incluidos los seguidores del movimiento Black Lives Matter (Las vidas negras importan).
En su lugar, la exmodelo de origen esloveno desplegó un toque cálido y personal cuyo objetivo aparente estuvo en suavizar el filo de un presidente pendenciero.
Durante su discurso compartió su propia historia como migrante, su llegada a Estados Unidos en la década de 1990 y cómo se convirtió en ciudadana de su país de acogida, y el orgullo que sentía por haber cumplido su “propio sueño americano”.
Melania incluso utilizó una palabra que prácticamente jamás sale de la boca de Trump o de otros integrantes de su equipo de gobierno: “errores”.
“Como todos ustedes, he reflexionado sobre el malestar racial en nuestro país. Es una dura realidad que no estamos orgullosos de parte de nuestra historia”, dijo Melania. “En vez de tirar abajo las cosas, reflexionemos sobre nuestros errores”.
Las palabras de la primera dama mostraron un salto cualitativo importante respecto a su discurso en la convención republicana de 2016, cuando fue acusada de plagiar partes de un discurso de Michelle Obama, esposa del entonces presidente saliente Barack Obama.
“Escuchar [a Melania Trump] reconocer la devastación del covid-19 hace torcer el cuello”, dijo en Twitter el experimentado analista político David Axelrod, quien también expresó sorpresa porque el discurso de la primera dama incluyó la admisión de “errores” y mencionó “escuchar a otros”.
El discurso de Melania es “completamente opuesto al abordaje de su marido”, agregó Axelrod.
Funcionarios de la Casa Blanca dijeron a los medios estadounidenses que la primera dama preparó el discurso sin la ayuda de escritores profesionales y utilizó sus propias palabras.
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