• 1

|Naturaleza|
| 15 JUL 2018, 12:00 AM
|
Reportaje

El “doctor” ornitorrinco

Este animal podría ser también terapéutico, ya que su organismo produce ciertas sustancias con las cuales puede desarrollarse nuevos remedios para algunas de las principales amenazas para salud

20180715 https://www.diariolibre.com

AUSTRALIA. El ornitorrinco o en inglés "platypus" (Ornithorhynchus anatinus) es un mamífero semiacuático y venenoso, que habita en Australia y la isla de Tasmania, con hocico en forma de pico de pato, cola de castor y cuerpo y piel de nutria. Es un monotrema, es decir que para reproducirse pone huevos igual que las aves y los reptiles en lugar de parir crías vivas.

Además de ser extraño, este singular animal ovíparo podría ser también terapéutico, ya que su organismo produce ciertas sustancias con las cuales puede desarrollarse nuevos remedios para algunas de las principales amenazas para salud, según han descubiertos dos centros de investigación australianos.

"Los ornitorrincos tienen un pelaje marrón grueso que atrapa una capa aislante de aire junto a su piel, y sus machos alcanzan una longitud de unos 60 centímetros, habilitados con un espolón venenoso en el interior de sus patas traseras", informa a Efe Judith Henke, directora de comunicación del Zoo de Melbourne (Australia) que mantiene un programa de conservación de estos mamíferos.

El pico blando del ornitorrinco se asemeja al de un pato, pero está cubierto de piel suave y coriácea que contiene nervios sensibles, con los cuales puede detectar campos eléctricos débiles, generados por los pequeños animales acuáticos de los que se alimenta, según añade el zoo de Melbourne (www.zoo.org.au/melbourne) .

"Este curioso animal, que puede permanecer bajo el agua durante varios minutos y almacenar comida en sus mejillas antes de salir a la superficie para molerla y tragarla, utiliza sus patas delanteras palmeadas como palas", informa a Efe Megan Croucher, portavoz del santuario de vida salvaje de Healesville (www.zoo.org.au/healesville), en Victoria (Australia).

Cuando nadan, sus ojos y oídos están cerrados, y su pico sensible barre de un lado a otro en busca de los impulsos eléctricos de su presa, según esta misma fuente.

Ahora, este espécimen, podría convertirse en el héroe en la lucha contra la resistencia a los antibióticos, que ocurre cuando las bacterias que respondían a los tratamientos antimicrobianos se vuelven invulnerables a estos medicamentos, con lo que las infecciones y lesiones leves que han sido tratables durante décadas pueden volverse más persistente e incluso letales.

Leche antibacteriana
Leche antibacteriana

"En 2010 los científicos descubrieron que la leche de ornitorrinco contenía propiedades antibacterianas únicas que podían ser utilizadas para combatir a las superbacterias ("superbugs", en inglés) resistentes a los antibióticos", informa a Efe, Ali Green asesora de comunicación del CSIRO, la agencia del gobierno federal para la investigación científica en Australia.

Ahora, un equipo de investigadores del CSIRO (www.csiro.au) y de la Universidad Deakin, DU, (www.deakin.edu.au) ha resuelto un rompecabezas molecular que ayuda a explicar por qué la leche de ornitorrinco es tan potente, acercando un paso más la posibilidad de utilizarla para salvar vidas humanas.

Este descubrimiento se ha efectuado replicando en un laboratorio una proteína especial contenida en la leche de ornitorrinco, según Green.

"Los ornitorrincos son tan extraños, que tendría sentido que también tuvieran una bioquímica diferente", señala la doctora Janet Newman, científica de CSIRO y autora principal de esta investigación.

"Analizando más de cerca su leche, hemos establecido las característica de una nueva proteína que tiene propiedades antibacterianas únicas con el potencial de salvar vidas", apunta.

Como el ornitorrinco no tiene mamas, secreta leche en su vientre para que las crías amamanten, con lo cual esta leche, altamente nutritiva de la madre, se expone al medio ambiente, dejando a sus crías también expuestas a los peligros de las bacterias, según el CSIRO.

Según la doctora Julie Sharp, de la DU, los investigadores creían que esta era la razón biológica debido a la cual este líquido contenía una proteína con características antibacterianas bastante inusuales y protectoras, y han logrado producir esa proteína en laboratorio y descifrar su estructura, para poder conocer mejor sus características y su funcionamiento.

El equipo encontró un pliegue proteínico tridimensional en forma de tirabuzón nunca visto, al que han apodado 'Shirley Temple', en homenaje al característico cabello rizado de la ya fallecida actriz cuando era niña.

“Nuestros siguientes pasos con la proteína de la leche de los "platypus" serán una serie de estudios sistemáticos para determinar su mecanismo de acción”, informa a Efe la doctora Janet Newman, científico principal y directora del centro colaborativo de cristalización (C3) del CSIRO, en Victoria.

"Esto permitirá identificar qué partes de la estructura proteínica están involucradas en las interacciones con determinadas bacterias susceptibles de causar infecciones, y qué partes de las bacterias (receptores u otros componentes de la membrana) están involucradas en la interacción con esta proteína", según Newman.

Un veneno salvador

Otro fluido orgánico de este singular animal, en este caso su veneno, podría servir de inspiración bioquímica para desarrollar nuevos tratamientos para la diabetes, de acuerdo a otro reciente trabajo de un equipo encabezado por la Universidad de Adelaida, UoA, (www.adelaide.edu.au), en el sur de Australia.

Durante la secuenciación del genoma del ornitorrinco en 2008, se descubrió una hormona metabólica clave que se encuentra, tanto en el veneno como en el intestino de este animal icónico de Australia.

"Esta hormona ha comenzado a ser investigada por su potencial para tratar la diabetes tipo 2, con el objetivo de desvelar si su acción podría ser más efectiva y sostenida que la de los medicamentos actuales", informa a Efe, Robyn Mills, responsable de comunicación con los medios de la UoA.

El profesor Frank Grutzner, experto en monotremas de la Escuela de Ciencias Biológicas de esta universidad australiana, explica que la hormona metabólica se conoce como péptido-1 similar al glucagón (GLP-1) y que normalmente es secretada en el intestino, tanto de los seres humanos como de los animales.

Añade que la GLP-1 estimula la liberación de insulina para reducir la glucosa en la sangre y que, una forma modificada de esta hormona, la exenatida (exenatide) , se utiliza ampliamente para el tratamiento de la diabetes.

"Recientemente descubrimos que la GLP-1 ha cambiado radicalmente en estos monotremas", señala el profesor Grutzner.

“Los ornitorrincos machos producen veneno durante la temporada reproductiva y pueden liberarlo mediante sus espolones traseros, y nos ha sorprendido comprobar que la GLP-1 está presente en su ponzoña”, explica este investigador.

"La GLP-1 del ornitorrinco funciona de manera diferente, y es más resistente a la rápida degradación que experimenta normalmente esta hormona en los seres humanos. Tal vez este animal abra la puertas a un tratamiento más efectivo y seguro para las enfermedades metabólicas, como la diabetes", concluye Grutzner.

Por Pablo Gutman.

COMENTARIOS
Para comentar, inicie sesión o regístrese