El esloveno Tadej Pogacar, un auténtico titán, gana con contundencia su tercer Tour de Flandes
El pedalista dio otra demostración al conquistar el título en solitario para así fortalecer su condición de favorito

Con otra demostración en solitario marca de la casa el esloveno Tadej Pogacar (UAE) hizo honor a su condición de favorito para proclamarse por tercera vez vencedor del Tour de Flandes, disputado entre Amberes y Oudenaarde con un recorrido de 278.2 km.
Tras un duelo titánico, Pogacar (Komenda, 27 años) dio otro paso en su lucha con la historia. Tercer Flandes, cuarto monumento consecutivo y duodécimo en total, cifras que le siguen aproximando al histórico "Canibal" Eddy Merckx.
Pogacar (Komenda, 27 años) ofreció otra muestra de poderío, de clase inigualable, atacando en solitario a 18 kilómetros de meta, donde tenía previsto, en el tercer paso por el Viejo Kwaremont, donde dejó la compañía de Van der Poel, a quien terminó de reventar, ya incapaz de seguir la rueda de su rival.
Pogacar se presentó imperial en la recta de meta de Oudenaarde, con tiempo para el deleite, disfrutando de otro momento para la historia. Firmó el triplete después de 6h.20.07 encima de la bicicleta, a una media elevada, exigente, de 43,9 km/hora.
Triunfo inapelable. Van der Poel no pudo destacarse en el historia de la prueba con el cuarto título. Se conformó con la segunda plaza a 33 segundos. Exhausto, hundido, pensando ya en tomarse la venganza en la París Roubaix.
Tercero, corriendo en casa, el belga Remco Evenepoel (Red Bull), a 1.10. Por detrás el resto de favoritos, Van Aert y Pedersen.
Escapada inicial con 2 hombres del Burgos Burpellet
El segundo monumento de la temporada ofrece una primera parte amable, llana, propicia para las escapadas, como la que protagonizaron de inicio 13 hombres, entre ellos un hombre de Van der Poel, el suizo Dillier, ninguno del UAE de Pogacar.
Además dos valientes del Burgos Burpellet, el uruguayo Fagúndez y el mongol Ambaljamts Sainbayar. El proyecto, condenando de antemano, disfrutó de una ventaja de 5.30 minutos en el km 80.
Hacia el km 60 un hecho curioso pudo alterar la carrera. Parte del pelotón no se detuvo en un paso a nivel que mostraba señales para parar. Algunos, como Pogacar y Evenepoel pasaron de largo; otros, como Van der Poel y Van Aert quedaron atrapados, esperando a que pasara el tren.
Siguió la carrera con normalidad. En el km 109 el recorrido se puso serio. Llegaron los adoquines en ascenso con el Lippenhovestraat. El UAE ya anunciaba movimiento con el danés Bjerg tirando en serio del pelotón, un ritmo que provocó roturas en el gran grupo.
En el primer paso por el Viejo Oude Kwaremont (2.1km al 4.3% y máxima del 11,5) aún se mantenía la calma que iba a dar paso a la tormenta.
Tuvo el honor de coronar en cabeza Sainbayar, para orgullo del Burgos. El pelotón aún a más de 5 minutos, mientras superaba los habituales embudos del Kwaremont, que obligan a que muchos pongan pie a tierra. No caben todos en tramos tan estrechos.
Pogacar rompe la carrera en el segundo paso por Kwaremont
La estrategia de Pogacar comenzó a fraguarse en Berg Ten Houte, a 77 de meta, tensando el ritmo y seleccionando un grupo de 20 unidades con todos los favoritos. Un aviso que se concretó en el segundo paso por el Viejo Kwaremont, a 57 de meta, donde el esloveno soltó el primer latigazo de entidad.
La neerlandesa Demi Vollering (FDJ), campeona de Europa, se impuso este domingo en solitario en la 23 edición del Tour de Flandes, con salida y meta en Oudenaarde y un recorrido de 164,1 km, y se estrenó en el palmarés de la prueba.
Un triunfo consistente, en solitario, entrando en meta con 42 segundos de adelanto sobre la francesa Pauline Ferrand Prevost (Visma) y la neerlandesa Puck Pieterse (Fenix).
La gran favorita, la belga Lotte Kopecky (SD Wors), quien aspiraba al su cuarto título, hubo de conformarse con la cuarta plaza a 1.04 minutos de la ganadora.
Vollering (Pijnacker, 29 años), doble ganadora de la Vuelta, del Tour y con triunfos en la Lieja Bastoña y Strade Bianche entre sus 59 victorias, dejó atrás a todas sus rivales en el Viejo Kwaremont y se lanzó en solitario hacia la victoria en Oudenaarde.
Lotte Kopecky y el resto de rivales no pudieron seguir su rueda cuando atacó Vollering después de una aceleración calculada de su gregaria Franziska Koch. En la cima de la cota contaba con 20 segundos que supo administrar hasta el final.
Después de su reciente triunfo en la Omloop y del segundo puesto en A Través de Flandes, Vollering tomó el testigo de Kopecky en el Tour de Flandes.
Le siguieron Van der Poel, Van Aert, Evenepoel y Pedersen, pero el cuádruple ganador del Tour de Francia enseguida soltó otro hachazo, esta vez en el Paterberg (0,4 km al 8,4), asumiendo el mando de las operaciones, sin perdir relevos.
Era ya un "ordeno y mando" que acabó con Pedersen, Van Aert y Evenepoel, incapaces de seguir la estela del esloveno y de Van der Poel.
Pogacar y Van der Poel se quedan a solas
Los dos mejores corredores del ciclismo actual, dos leyendas en activo, codo con codo por el monumento de Flandes. Era lo esperado, y eso enloqueció a los miles de aficionados que disfrutaban entre colina y colina.
Todo el recorrido un enorme estadio que celebraba el paso de Pogacar y Van der Poel, ambos interesados en darse relevos, al menos para evitar que se incorporase Evenepoel, quien sufría en la persecución, soñando con la tercera plaza en su debut en Flandes.
¿Qué cartas iban a jugar ambos monstruos para soltar al rival?. Ese era el quid de la cuestión a 30 de meta, con Pogacar y Van der Poel a toda máquina.
En el Viejo Kuisberg tensó el esloveno, y resistió el neerlandés, con la sensación de ir más justo que su enemigo. La resolución debía ser por KO para el líder del UAE, mientras que al jefe del Alpecin no le importaba llegar a jugarse la gloria al esprint.
A estas alturas ambos se conocen de sobra. Restaban pocos escenarios para la emboscada. A 25 km de Oudenaarde la victoria era cosa de dos. Evenepoel no iba lejos, a medio minuto, pero le resultaba imposible enlazar. Y más atrás Pedersen y Van Aert sufrían en su Vía Crucis compartido.
Pogacar insiste en el tercer paso por Kwaremont y logra el triplete
A 18 de meta llegó otro punto esperado del recorrido, donde se suelen decidir muchos Tour de Flandes. Pogacar atacó con virulencia en el tercer y último paso por el Viejo Kwaremont, a 18 de meta.
Abrió hueco, pero Van der Poel no entregaba la cuchara mientras sufría lo indecible para no despedirse de sus opciones.
El Paterberg llegó de inmediato, maldito encadenado para los menos poderosos. Pogacar aumentó ligeramente la diferencia a 18 segundos. Ya imparable, disparado hacia la meta de Oudenaarde. Resignación en Van Aert, la última víctima del hombre que persigue la etiqueta de mejor ciclista de la historia.
Tiempo para la fiesta, pleitesía al vencedor. Brazos en alto, Pogacar abrió con brillantez otra página de oro en el Tour de Flandes. Ahora a pensar en los adoquines de Roubaix, la única joya que le falta a su corona.

EFE