El corazón de Quique Setién y la meta del Barcelona

  • Es el momento de las decisiones, de refrescar el equipo con la entrada de dos jóvenes emergentes

El Barcelona está en la encrucijada. Con siete partidos para el final de LaLiga está entre el cielo y el suelo, sin un plan, con pocas ideas y con la única alternativa por parte de Quique Setién de dar entrada a los imberbes Ansu Fati (17 años) y Riqui Puig (20) para cambiar las cosas.

Pero la decisión es compleja. Dar entrada a Ansu y a Riqui es cambiar el equilibrio de poder existente en el equipo, acabar con las jerarquías, y eso, para un entrenador que parece estar de paso, es tan complicado como sencillo.

De aquella declaración de intenciones durante su presentación, poco queda del ideario de Setién, que llegó ilusionado y con la marca de Cruyff tatuada a fuego, pero que se ha venido abajo tras el bofetón de realidad recibido.

"Sólo puedo garantizar una cosa: mi equipo va a jugar bien". "La cantera es extraordinaria, irán entrenando con nosotros". "Los del primer equipo tienen que tener claro que al talento de abajo, si se lo merece, hay que darle paso". "El objetivo es ganar los máximos títulos posibles, además de jugar bien"....

También aseguró que entre lo que le dicte la realidad y el corazón, lo normal es que se deje llevar por el corazón, pero aún no lo ha hecho y seguramente ha llegado el momento.

Es el momento de las decisiones. De refrescar el equipo con la entrada de dos jóvenes emergentes que pueden insuflar ilusión y frescura física a un Barça funcionarial, que hace tiempo que no emociona y que está en manos de los veteranos.

Es la hora de que Ansu Fati esté junto a Leo Messi en la alineación titular y de que se ponga en duda quién es el tercer delantero que les acompañe.

Ansu, que con 17 años ha jugado 26 partidos con el primer equipo, irrumpió con los mayores por el cúmulo de los lesiones, pero cuando los delanteros han ido regresando (Messi, Suárez), él ha ido perdiendo protagonismo.

El extremo lleva cinco goles, todos ellos decisivos. Es junto con Leo Messi de los pocos que desborda, es un futbolista descarado, solo hace falta que el entrenador sea valiente, como también con Riqui Puig.

Riqui (20 años) ha jugado cinco partidos, aunque la mayoría de ellos tras el parón. Curiosamente un cúmulo de vicisitudes le pueden ayudar: Frenkie de Jong tiene una lesión en el sóleo, Arthur Melo está preparando las maletas para marcharse a Turín y Busquets es baja en el próximo partido.

"Nos dan dinamismo, no van a ayudar mucho. Así se ganan las titularidades", dijo Setién tras el 1-0 frente al Athlétic. Llega el momento de que el entrenador escuche a su corazón y elija a los mejores en este momento, porque el currículum a veces solo es un recuerdo. EF

20200625 https://www.diariolibre.com

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