VIDEO | Entre desconfianza y dificultades económicas: dominicanos explican por qué viven solo del efectivo
La informalidad laboral es uno de los principales motores de la exclusión financiera
Cerca del 35 % de dominicanos adultos sigue fuera del sistema financiero
En medio de un contexto donde el uso de servicios financieros sigue creciendo, todavía hay ciudadanos que prefieren manejarse exclusivamente en efectivo y mantenerse alejados del sistema bancario.
Buenaventura Brito asegura que decidió no tener cuentas personales ni propiedades a su nombre porque entiende que el sistema financiero puede volverse en contra de las personas en medio de procesos legales o económicos.
"Los bancos cobran demasiado: por sacar dinero desde el cajero, por consultar balance y otros servicios", expresó.
Brito quien trabaja como comerciante en las inmediaciones del parque Independencia, afirmó que, desde su punto de vista, las entidades financieras se han convertido en "destructores de los negocios y de las personas", razón por la que prefiere manejar su dinero fuera del sistema bancario.
Otros ciudadanos consultados explicaron que experiencias previas con créditos o dificultades económicas los llevaron a nunca tener una cuenta o cancelarlas y no volver al banco.
Ese es el caso de Héctor Ramos, quien trabaja como conductor de carro público y decidió cerrar su cuenta luego de atrasarse con una tarjeta de crédito cuando su vehículo sufrió una avería. "Traté de pagar como pude y mejor cancelé la cuenta", relató.
Aunque no descarta abrir otra cuenta en el futuro, asegura que por ahora prefiere mantenerse fuera del sistema financiero formal.
La población dominicana adulta con cuentas en alguna entidad financiera o cuentas móviles aumentó de un 51 a un 65 % entre 2021 y 2024, según el más reciente informe Global Findex 2025, publicado por el Banco Mundial, lo que supone que cerca del 35 % de la ciudadanía no ha sido impactada por la bancarización.
Factores para no bancarizarse
La economista y experta en microfinanzas Lilliana Rodríguez Álvarez explicó que la exclusión financiera en el país responde a múltiples factores estructurales, entre ellos los bajos niveles educativos, la precariedad de los ingresos y las condiciones laborales inestables.
Esa es la situación de Eddy Correa, controlador de algunas guaguas de concho en la avenida Duarte, quien señaló que anteriormente tenía su cuenta bancaria, pero al enfermarse retiró todo su dinero del sistema financiero y hace mucho que no ha depositado dinero, aunque piensa reactivarla nuevamente.
Alfonso Peralta, mecánico y trabajador del día a día, manifestó que nunca ha tenido una cuenta bancaria porque siente que sus ingresos no le permiten mantener una relación con el banco.
"La situación económica no está buena. Uno guarda lo poco que puede, pero ahora mismo no hay ni para ahorrar", comentó.
Peralta señaló que nunca ha acudido a una entidad financiera para abrir una cuenta y admite que tampoco le ha interesado hacerlo. "Trabajo el día a día. Lo poco que uno consigue es para resolver", sostuvo.
¿Qué factores explican la exclusión financiera en República Dominicana?
Rodríguez Álvarez señaló que la exclusión afecta principalmente a jóvenes, adultos mayores y personas de bajos ingresos. Según explicó, los grupos económicamente más vulnerables tienden a perder acceso a productos financieros a medida que envejecen.
Según el Banco Central, la tasa de informalidad laboral en la República Dominicana se ubicó en el 54.1 % de la población ocupada durante el primer trimestre de 2026.
Mientras en las zonas urbanas la tenencia de productos bancarios supera el 53 %, en las zonas rurales ronda el 39 %, debido a limitaciones de infraestructura y menor presencia institucional.
La especialista explicó que la informalidad laboral es uno de los principales motores de la exclusión financiera en la República Dominicana, ya que muchas personas trabajan por cuenta propia o reciben ingresos variables, sin incentivos ni estabilidad para mantener productos bancarios activos.
Domingo Sosa, quien también es conductor de concho, dijo que por falta de ingresos económicos no posee una cuenta en el banco, aunque no descartó abrir una más adelante. "No hay para comer y menos para guardar en el banco", agregó.
Rodríguez Álvarez destacó que los factores culturales también influyen en el uso predominante del efectivo. Citó datos de la Estrategia Nacional de Inclusión Financiera que muestran que más del 66 % de las personas prefiere recibir pagos en efectivo y que más del 90 % retira rápidamente el dinero depositado en cuentas bancarias.
"Mientras el colmado, el salón o el taller sigan funcionando solo en efectivo, los hogares que dependen de ellos también lo harán", expresó.
En cuanto a los adultos mayores, Rodríguez Álvarez señaló que muchos enfrentan dificultades para utilizar aplicaciones y plataformas digitales. De acuerdo con datos citados por ella, cerca del 80 % de los encuestados en estudios del Banco Central afirmó no usar banca en línea, principalmente por considerarla compleja o por desconfianza.
¿Qué tiene de negativo estar fuera de la banca?
Rodríguez Álvarez advirtió que permanecer fuera del sistema financiero limita las posibilidades de acceder a créditos formales, construir historial financiero y utilizar métodos modernos de pago.
"Quien no está bancarizado termina dependiendo muchas veces de prestamistas informales, con tasas y prácticas que agravan su situación económica", indicó.
Los requisitos exigidos para acceder a una cuenta bancaria también representan una barrera para algunas personas.
Claudio Melo Alcántara aseguró que no posee una cuenta bancaria no solo por el temor a ser víctima de fraudes electrónicos o hackeos, sino también por la cantidad de requisitos que, según afirmó, solicitan las entidades financieras para abrir una cuenta.
Aunque las historias reflejan una mezcla de desconfianza hacia los bancos, temor a las deudas, costos financieros y limitaciones económicas que mantienen a parte de la población dominicana dependiendo únicamente del efectivo para sus gastos y ahorros cotidianos, Rodríguez Álvarez consideró necesario fortalecer la educación financiera desde las escuelas, simplificar los procesos bancarios y diseñar productos adaptados a personas con ingresos bajos o variables.
"La inclusión financiera no es solo un tema técnico de los bancos; es un tema de desarrollo del país", concluyó.


Roger Figueroa