×
Compartir
Secciones
Última Hora
Podcasts
Encuestas
Servicios
Plaza Libre
Efemérides
Cumpleaños
RSS
Horóscopos
Crucigrama
Herramientas
Más
Contáctanos
Sobre Diario Libre
Aviso Legal
Versión Impresa
Redes Sociales
Guerras
Guerras

Como en los supersónicos

Poco nos falta para vivir completamente como en la serie animada

Expandir imagen
Como en los supersónicos

Ya tenemos robots para casi todas las tareas y en todas las formas, electrodomésticos inteligentes que se interconectan con el resto de aparatos de la casa, incluso al celular estando fuera del país. Ahora se suma al listado un aparato que cocina lo que queramos, de manera personalizada y lo mejor: ¡en un minuto!

Genie, así se llama, fue desarrollado por un empresa tecnológica israelí que ha pensado en los gustos y necesidades alimenticias de casi todos porque el pequeño artefacto, que no es más grande que una caja de zapatos, es capaz de hacer recomendaciones y menús individualizados para quien es diabético, para los de sobrepeso, opciones sin gluten y así.

Esta tecnología representa el sueño de quienes no adoran mucho la cocina o para quienes se alimentan mal por falta de tiempo.

Genie está ya en el mercado israelí y australiano y tiene un costo de 500 euros. De momento solo está disponible para cafeterías y centros de trabajos.

Expandir imagen
Infografía

¿Cómo funciona?

La tecnología funciona a partir de una cápsula del tamaño de una taza que se introduce en el dispositivo y que contiene los ingredientes del menú deshidratados por frío (deshidrocongelación) para que se mantengan frescos durante años sin ningún tipo de conservantes ni productos químicos.

La técnica de conservado mediante extracción previa del agua que contienen los alimentos y que luego se añade en el cocinado, garantiza el mantenimiento de las propiedades naturales de los productos así como su forma y aroma, y se utiliza también en otros sectores como la industria farmacéutica. Las proporciones de deshidratación de cada uno de los alimentos incorporados en la cápsula y las cantidades exactas de ingredientes se calculan a partir de un complejo algoritmo. La máquina reconoce instantáneamente el menú, una vez introducido el preparado y añade las cantidades de líquido necesarios para que el plato quede en su punto.

El precio de las cápsulas es similar al que costaría prepararlo a partir de alimentos en estado convencional, según Doron Marco, su desarrollador, y explicó que uno de los objetivos de esta tecnología es que se generalice su uso entre la población como una nueva forma de alimentación, mucho más saludable y “respetuosa con el reparto de comida en el mundo y el medio ambiente”.

“No es concebible que mientras mucha gente derrocha comida en ciertas regiones dejando que se pudra en el frigorífico, millones de personas en el tercer mundo sigan pasando hambre”, lamentó. La máquina que él ha diseñado permite conservar en el armario el menú y comerlo cuando uno quiera sin riesgo de caducidad, lo que evita tirar a la basura mucha comida en mal estado. Ha añadido que su uso resulta ideal en entornos no sólo domésticos sino en hospitales en donde cada enfermo requiere menús diferentes, colegios y proyectos de cooperación y ayuda a países pobres o afectados por crisis como guerras o desastres naturales.

Fotos: Fuente externa

TEMAS -