Fibras naturales, la tendencia sostenible que gana terreno en el interiorismo
Elegancia sostenible y cierto aire ecoambiental es lo que aportan el mimbre, el ratán y el bambú, no solo a los exteriores que nos tenían acostumbrados; también al interior de los hogares
Las fibras naturales ahora se revisten de diseños evocadores que dan elegancia a las estancias y un aire de sostenibilidad a nuestros muebles, tanto en los pisos de las ciudades como en las casas de campo.
El ratán natural es un tallo leñoso y secundario de un tipo de palmeras que proceden generalmente de Asia. Existe más de medio millar de especies de estas palmeras, denominadas trepadoras, de las que se extrae este material.
“Se ha valorado mucho en decoración, entre otros usos, porque es muy abundante y su carácter flexible permite trabajarlo fácilmente”, indican desde la página especializada misterwild.com.
“Se convierte en una alternativa sostenible, dado que permite su reciclaje completo y natural. Además, si se hace de una manera adecuada y sin sobrexplotar las plantas, evita el talado de árboles y fomenta el mantenimiento de los bosques, puesto que solo requiere utilizar las lianas que crecen de forma rápida alrededor de ellos”, añaden desde esta web.
Artesanía y sostenibilidad
Por su parte, el mimbre aparece como referencia ya desde la antigüedad y fue muy popular desde la Edad Media dedicándolo especialmente a la artesanía, aunque su cultivo y uso en occidente se haya perdido considerablemente.
Se trata de un arbusto de la familia de los sauces y que se suele utilizar para la producción de cestos y muebles, donde se aplica tanto las ramas como el tronco. Es flexible, ligero y duradero.
El bambú, que tanto vemos en los documentales en la boca de los osos panda gigantes, es una planta leñosa que se desarrolla en zonas tropicales y su rápido crecimiento, así como sus propiedades de flexibilidad, ligereza y fortaleza, la han convertido últimamente en una alternativa natural y ecológica a la tala de árboles para la producción de mobiliario, apuntan desde la mencionada página.
La casa Banak Importa está especializada en este tipo de mobiliario y apuesta por estos tres materiales en sus originales propuestas porque “el ratán y el mimbre son materiales polivalentes, versátiles y muy duraderos que resisten al paso del tiempo. Ambos están asociados a la artesanía y la sostenibilidad”, comenta a Efe Ruth Ros, directora de marketing y comunicación de esta empresa.
La tendencia de estas fibras naturales dentro del hogar nos devuelve a los años sesenta y setenta del pasado siglo en el mundo occidental, al que se ha incorporado el bambú, influencia de la cultura oriental que, según la experta “juega un papel protagonista gracias a su resistencia, calidez y a ese aire exótico que se apodera de los ambientes”.
Bambú, ratán y mimbre ofrecen una calidez por ser materiales naturales que, aplicados a sillas, sillones, alfombras, lámparas de techo o complementos decorativos, demuestra su enorme versatilidad.
Unos materiales que, por su propia configuración, no adquieren nueva aplicación o uso en los hogares, pero que sí se han transformado “y modificado con una notable evolución en los últimos años en diseños y formas”, apunta Ruth Ros.
La tendencia hacia el cuidado de nuestro medio ambiente y el aire de exotismo que ofrecen estas fibras naturales, comporta un volver a la naturaleza que se expresa mediante papeles pintados con motivos tropicales en muchos hogares, que combina a la perfección con los complementos fabricados con estos elementos vegetales.
Estética y recomendaciones
Sobre el aspecto estético que hace que sobresalgan estos materiales en lugar de los habituales en diversos tipos de madera, de chapa de madera, de melanina o plástico en todas sus variantes, Ruth Ros comenta: “Lo que enamora del ratán o el bambú es esa estética artesanal que otros materiales no ofrecen. Antes las fibras naturales se asociaban solo a espacios exteriores o a ambientes rústicos, ahora han conquistado la decoración de viviendas y hoteles urbanos”.
Y es que se trata también de unos materiales asequibles capaces de aparecer en una sala de reuniones en un establecimiento de “coworking” en el corazón de una ciudad, como en un hotel de estilo mediterráneo con vistas al mar.
Además, según la especialista “tienen una gran capacidad de plasmar los espacios y convertirlos en ambientes relajados y bohemios donde el tiempo parece dilatarse”.
Ruth Ros propone algunas recomendaciones prácticas para utilizar el mimbre, el ratán y el bambú en el interior de nuestro hogar y convertirlo en un oasis natural.
“Combinar ratán y maderas con esencia natural es, sin duda, una apuesta ganadora para el salón. Para dar vida a ambientes donde prima la calidad de las materias primas. Porque conjuntar la solidez de la madera natural con la ligereza elegante y artesanal de las fibras naturales como el ratán genera espacios acogedores y atractivos donde apetece quedarse”.
“La misma idea nos sirve para el dormitorio principal como para los dormitorios infantiles, incluso en comedores hemos visto que la tendencia se está extendiendo”.
Texto: Mireia Sicilia.