Las lecciones de amor de Gisele Bündchen
La top model, que cumple 40 años, se muestra enamorada y feliz con su matrimonio y familia, a pesar de las revelaciones de su marido Tom Brady sobre la crisis que afrontaron como pareja

“No hay nada que ame más en este mundo que a ti y a nuestra familia”, así habló Gisele Bündchen en su Instagram tras su décimo primer aniversario con su marido, el deportista Tom Brady. “Espero que sigamos creciendo unidos, caminando uno junto al otro, apoyándonos y amándonos por muchos años más”, dijo la modelo.
Porque la historia de Gisele Bündchen está llena de amor. No solo a su esposo, sino a sí misma, por todas las dificultades que tuvo que superar mientras se convertía en la modelo mejor pagada de la historia. Un puesto que ocupó durante 14 años seguidos, hasta que, ya retirada de las pasarelas, fue destronada por Kendall Jenner.
Y también amor hacia su país y hacia la naturaleza. No dudó en responder a Tereza Cristina, la ministra de agricultura del gobierno de Bolsonaro, que consideraba “malos brasileños” a los que opinaban en contra de la deforestación del Amazonas; a la par que invitaba por Twitter a Bündchen a ser embajadora. “Un patrimonio de incalculable valor amenazado por la deforestación ilegal e invasión de tierras públicas. Estos son los ‘malos brasileños’”, afirmó la modelo en una carta que publicó en Twitter.
Pero para entender todo el amor que hay en esta “celebritie”, que cumple 40 años rodeada de afecto, hay que conocer su historia.
Del voleibol a las pasarelas
Ya hace cuatro décadas que Gisele Caroline Bündchen, brasileña de ascendencia alemana, llegó al mundo. Lo hizo en Horizontina (Rio Grande do Sul) el 20 de julio de 1980. Y vino a la vez que su hermana gemela, Patricia. Y es que sus padres, Valdir Bündchen y Vânia Nonnenmacher, han tenido varias hijas: Raquel, Graziela, Gabriela, Rafaela, y las dos gemelas.
Pese a su ascendencia alemana, la modelo ha confesado a medios como Deutsche Welle que, aunque estudió ese idioma en su juventud, lo olvidó ante el desuso. No obstante, habla portugués-brasileño, inglés, español y en menor medida francés, según el medio británico Independent.
Su comienzo en el mundo del modelaje vino temprano, aunque no fuera lo que buscaba. Y es que, tal y como relató a The Wall Street Journal, quería ser jugadora de voleibol. Sin embargo, su madre insistió para que Gabriela y Patricia se unieran a un curso de modelos. En el caso de Gisele era para que corrigiera su “mala postura corporal”.
Con 13 años fue descubierta por un agente de modelos mientras degustaba una hamburguesa en el Burger King de un centro comercial, en São Paulo. Poco después la convenció para que abandonase un partido de voleibol y le acompañara a un concurso de talentos.
Así fue como Gisele Bündchen quedó en segundo lugar en un certamen Elite Model Look. Tras eso, se mudó con 14 años a Nueva York para seguir su carrera como modelo. Y en 1996, una adolescente Gisele debutó en la Semana de la Moda de Nueva York.
Pero, aunque pueda parecer que su ascenso fue sencillo, hubo en el mundo de la moda quienes le hicieron dudar: “me decían cosas como ‘tu nariz es demasiado grande y tus ojos demasiado pequeños, nunca aparecerás en la portada de una revista’”, confesó en sus memorias “My path to a Meaningful Life” (2018).

De los desfiles a las pantallas
Se equivocaron. Porque a lo largo de su carrera, Gisele ha desfilado para las grandes firmas del mundo y los principales diseñadores. Es el caso de Christian Dior, Yves Saint Laurent, Dolce & Gabbana, Bvlgari, Ralph Lauren, Tommy Hilfiger, Valentino, Versace, Zara, Victoria’s Secret (fue uno de sus ángeles), Celine, Michael Kors, Gianfranco Ferré, Missoni o Chloé.
También ha aparecido en algunas de las portadas y revistas de moda y comunicación más conocidas, como Vogue, GQ, Harper’s Bazaar, Vanity Fair, Marie Claire, Forbes, Rolling Stone, Time, Arena, Allure, W y Esquire. Además de en el Calendario Pirelli.
Y, además de ser una top model consagrada, que fue nombrada “la mujer más hermosa del mundo” en el 2000 por la revista Rolling Stone, Gisele Bündchen también ha hecho algunos trabajos como actriz, en las películas “Taxi” (2004) y “The Devil Wears Prada” (2006).
También trabajó en el documental “Coração Vagabundo” (2008) donde era ella misma. Y en televisión, fue presentadora de “MTV al Dente” en su tercera temporada, en 1996; y entre 2010 y 2011 fue la voz portuguesa y productora ejecutiva de “Gisele & the Green Team”.
Pero, aun con el éxito, Gisele tuvo que superar varios momentos difíciles. Habla de ello en su libro, donde incluso confiesa que tuvo ataques de ansiedad y pánico, y pensamientos suicidas: “empecé a pensar: ‘si salto desde mi balcón, todo esto terminará y nunca más tendré que preocuparme por la sensación de que el mundo se me viene encima’”.
Por suerte, lo superó y cambió de hábitos: “antes fumaba cigarrillos, bebía una botella de vino y me tomaba tres frappucinos de moka; todos los días. Lo dejé todo”, escribió en sus memorias. Así, no es de extrañar que a lo largo de esta primavera-verano la modelo haya compartido fotos y vídeos de su dieta saludable, sus posturas de yoga y sus entrenamientos en Instagram.

Dos amores conocidos
En cuanto a sus relaciones, fue muy conocido el romance que Gisele mantuvo con Leonardo DiCaprio entre los años 2000 y 2005. Sobre el actor, la modelo dijo en su libro: “todos los que se cruzan en nuestro camino son maestros: entran en nuestras vidas para enseñarnos algo sobre nosotros mismos. Yo creo que eso es lo que fue él”.
Tras eso, su única pareja conocida es su actual marido, el jugador de fútbol americano Tom Brady. Se casaron en 2009, en una ceremonia privada en Costa Rica, y desde entonces llevan once años juntos. El matrimonio tiene dos hijos, Benjamin Rein (nacido en 2009) y Vivian Lake (que nació en 2012).
No obstante, el vínculo entre la pareja no ha estado libre de altibajos y pudo haber terminado en divorcio, tal y como el propio Brady desveló hace poco para el programa de Howard Stern. Ella llegó a escribirle una carta explicándole que necesitaba que repartieran las responsabilidades del hogar y la familia.
“La conservo como recuerdo de que las cosas cambian y evolucionan con el tiempo”, dijo el futbolista, quien afirmó que “es muy fácil que los hombres se centren en sus carreras pero es importante que también tomen decisiones familiares”.
De hecho, la propia Gisele Bündchen habló sobre una crisis anterior a esta, en los comienzos de la relación. Lo hizo también en sus memorias: “Dos meses después de comenzar nuestra relación, Tom me dijo que su ex novia (la actriz Bridget Moynahan) estaba embarazada de él”.
Parece que estas crisis están superadas porque durante el Día del Padre, el pasado mes de junio, la modelo escribió en su Instagram: “Gracias por amarnos como lo haces, por cuidarnos siempre y hacernos sentir a salvo. A todos los padres, especialmente a mi dulce padre y a mi amoroso esposo”.
Así es como Gisele Bündchen ha mostrado que, si hay comunicación y voluntad, el amor perdura. Y de esta forma expresa esa gratitud: “‘lovvvey’, gracias por estar siempre a mi lado, alimentando a nuestra familia de todas las maneras posibles”. Porque todo apunta a que la ex ángel de Victoria Secret celebra su 40 cumpleaños en la mejor compañía: la de sus seres queridos.
Texto: Nora Cifuentes

EFE