El Gobierno de Brasil comienza a diseñar una estrategia nacional de tierras raras
Se estima que Brasil tiene las segundas mayores reservas de tierras raras del mundo -la gran mayoría inexploradas-, por detrás de China, líder mundial también en el apartado de refino.

El Gobierno brasileño ha comenzado a elaborar una estrategia nacional de tierras raras para establecer "directrices, metas e instrumentos" para este sector clave en la transición energética, la digitalización y la defensa, informaron este jueves fuentes oficiales.
Representantes del Ministerio de Minas y Energía, y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), entre otras instituciones, mantuvieron el miércoles una primera reunión para sentar las bases sobre la administración de estos materiales que se han convertido en un elemento clave en la actual geopolítica mundial.
Se estima que Brasil tiene las segundas mayores reservas de tierras raras del mundo -la gran mayoría inexploradas-, por detrás de China, líder mundial también en el apartado de refino.
"La Estrategia Nacional de Tierras Raras es fundamental para que Brasil transforme su potencial geológico en un desarrollo concreto, con más industrialización, conocimiento y el fortalecimiento de nuestra soberanía frente a los recursos estratégicos", dijo la secretaria de Geología y Minería, Ana Paula Bittencourt, citada en un comunicado.
El objetivo del Gobierno del presidente Luiz Inácio Lula da Silva es promover la industria de procesamiento de minerales críticos en el país, con la idea de agregar valor al producto final que eventualmente sea exportado.
El documento final también se espera que estimule la inversión, fortalezca las capacidades tecnológicas del país y "mitigue los riesgos en las cadenas globales de suministro de los minerales estratégicos".
Además, incluirá "oportunidades de desarrollo de la cadena de valor, orientaciones en sostenibilidad y propuestas de gobernanza", de acuerdo con el Gobierno brasileño.
Carrera por las tierras raras
Las grandes potencias se han embarcado en una carrera global para asegurarse el suministro de este tipo de elementos, como litio, cobalto, níquel, grafito, neodimio, disprosio, praseodimio, europio o terbio.
Por ejemplo, el ambicioso acuerdo de libre comercio entre la Unión Europea y Mercosur (Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay), firmado el sábado pasado en Asunción tras 26 años de negociaciones, prevé el desarrollo de la industria de tierras raras en el lado suramericano.
A su vez, Brasil mantiene negociaciones comerciales con Estados Unidos sobre el asunto, al tiempo que ha ofrecido oportunidades de inversión a China, mayor socio comercial del país suramericano.
De hecho, el ministro de Minas y Energía, Alexandre Silveira, viajó esta semana al gigante asiático para reunirse con ejecutivos de empresas locales y abordar posibles proyectos nucleares o de almacenamiento de energía por baterías (BESS, por sus siglas en inglés), entre otros.



EFE