El Gobierno de Panamá no negociará con las pandillas para apaciguar la ola de violencia
El presidente José Manuel Mulino dijo que no se va a sentar con el jefe de la pandilla X a negociar

El presidente de Panamá, José Raúl Mulino, afirmó este jueves que su Administración "no se va a sentar a negociar" con las pandillas para apaciguar la ola de violencia que sacude las calles y que ha elevado en las últimas semanas los homicidios y las quejas ciudadanas por la inseguridad.
Según las estadísticas del Ministerio Público (MP, Fiscalía) en abril pasado se registraron 62 homicidios en Panamá, cerca del doble frente a los 34 del mismo mes del año pasado, mientras que en marzo fueron 53, un 20 % más que igual período del 2025.
Las dos principales pandillas de Panamá, de las "más de 180" que hay en el país, estarían tras esta ola de homicidios, según dijo a mediados de marzo pasado el director de la Policía Nacional (PN), Jaime Fernández.
El control territorial, el reclutamiento de nuevos miembros o la venganza por el "tumbe" o robo de droga entre las mismas pandillas son los motores que están alimentando una violencia que se ve cuando ciudadanos inocentes que "están en un restaurante, que están en una escuela, son víctimas de estas balaceras", como ha ejemplificado el propio presidente panameño este jueves durante su conferencia de prensa semanal.
Es una situación que "preocupa" a las autoridades, que hacen "lo que se puede hacer para controlar el entorno nacional y brindar mayor seguridad, pero el comportamiento de cada pandilla respecto del negocio de administración y tráfico ilícito estupefaciente no le compete al gobierno".
"Yo no me voy a sentar, o el ministro de seguridad, (no) se va a sentar con el jefe de la pandilla X a negociar" la pacificación de las calles, "eso no es posible", declaró Mulino, un exministro de Seguridad Pública.
El Estado enfrenta a los grupos criminales "de distintas maneras: inteligencia, recursos, policía, etc.", y también reforzando "la acción dentro de las cárceles, donde hay toda una estructura montada para organizar desde allí lo que pasa afuera", afirmó.
Medidas cautelares ante alta peligrosidad
Mulino destacó la importancia de que el sistema de justicia aplique medidas cautelares acordes con la "altísima peligrosidad" de los pandilleros u operadores del narcotráfico que son capturados por la Policía y la Fiscalía, en el marco de investigación que pueden tomar años para colectar evidencias que lleven a estas aprehensiones.
El comentario lo hizo a raíz de que es común que los jueces de garantías apliquen medidas vistas como laxas - casa por cárcel por ejemplo - a sindicados de ser jefes de pandillas o sicarios.
"Vamos a proceder como hay que proceder para defender a la casi totalidad de ciudadanos panameños, que no son maleantes, no son narcotraficantes, y pueden ser víctimas del actuar irresponsable de estas pandillas, que son muchas, y eso es producto de una sola cosa: el incremento en la producción (en el sur del continente) de cocaína, principalmente, y el uso de nuestros mares y territorios para moverla hacia el Norte", agregó Mulino.
Las pandillas en Panamá son operadores del narcotráfico, encargándose de mover los alijos que llegan del sur del continente y tienen como destino Estados Unidos y Europa. Parte de ese trabajo se paga con droga.
Robo entre pandillas
Operadores del narcotráfico en Panamá se están robando la droga entre ellos, lo que se conoce en este país como "tumbe", provocando así una "ola de homicidios", con casos de sicariato en plena vía pública a la luz del día, informaron las autoridades.
Un ejemplo de estos "tumbes" es el decomiso en las últimas semanas de paquetes con droga que resultaron ser falsos, según los análisis hechos por las autoridades tras incautarlos en contenedores situados en puertos de Panamá, como explicó en las últimas horas el fiscal superior de Drogas, Julio Villarreal.
Esta modalidad en auge, según Villarreal, "consiste en implantar paquetes falsos" en los contenedores, "queriendo hacerle ver tanto a los dueños de la sustancia ilícita como a los destinatarios que las autoridades la han incautado", y "la verdadera queda en manos de las organizaciones criminales panameñas".
"Este tipo de modalidad genera grados de violencia porque ya esto ha sido conocimiento de las organizaciones criminales", entonces viene "obviamente la venganza por parte de los propietarios de la droga como por las personas que son los destinatarios de la droga (...) que se refleja en la ola de homicidios que mantenemos en el país", aseguró el fiscal.


EFE