Sismo de magnitud 4.4 sacude las costas de Ecuador sin reportes de víctimas ni daños
Esta misma dinámica geológica estuvo detrás del devastador terremoto de magnitud 7.8 que sacudió Ecuador el 16 de abril de 2016, con epicentro cerca de Pedernales, también en Manabí. Aquella catástrofe dejó más de 670 muertos

El movimiento telúrico se registró frente a la provincia de Manabí, a unos 40 kilómetros de Jama y a 17 kilómetros de profundidad, en una región marcada por su elevada actividad sísmica
Quito, Ecuador. Un sismo de magnitud 4.4 se registró la mañana de este martes 13 de octubre frente a las costas de la provincia ecuatoriana de Manabí, en el océano Pacífico, sin que hasta el momento las autoridades hayan informado de víctimas, personas heridas o daños materiales.
De acuerdo con el Instituto Geofísico de Ecuador, el movimiento telúrico ocurrió a las 06:29 de la mañana, hora local, a una profundidad de 17 kilómetros y aproximadamente a 39.64 kilómetros de la ciudad de Jama, una localidad costera situada en el norte de Manabí.
El epicentro se localizó mar adentro, en una zona donde convergen importantes estructuras tectónicas responsables de la actividad sísmica que afecta periódicamente al litoral ecuatoriano. Por su ubicación y profundidad, el fenómeno se produjo relativamente cerca de la superficie terrestre, aunque sus posibles efectos dependen también de la distancia a las poblaciones y de las características geológicas del terreno.
Hasta el momento, no se han comunicado consecuencias graves asociadas al temblor. Tampoco se ha confirmado que haya provocado alteraciones importantes en los servicios básicos o en la infraestructura de las comunidades costeras próximas al epicentro.
Una región marcada por los terremotos
La provincia de Manabí se encuentra entre las regiones ecuatorianas con mayor exposición a los movimientos sísmicos debido a su proximidad a la zona de contacto entre las placas tectónicas de Nazca y Sudamericana. En este sector del Pacífico, la placa de Nazca se introduce lentamente por debajo de la Sudamericana, un proceso conocido como subducción que acumula tensiones capaces de producir terremotos de distintas magnitudes.
Esta misma dinámica geológica estuvo detrás del devastador terremoto de magnitud 7.8 que sacudió Ecuador el 16 de abril de 2016, con epicentro cerca de Pedernales, también en Manabí. Aquella catástrofe dejó más de 670 muertos, miles de heridos y graves daños en viviendas, carreteras, hospitales y otras infraestructuras, especialmente en las provincias de Manabí y Esmeraldas.
El terremoto de 2016 figura entre los desastres naturales más destructivos de la historia reciente ecuatoriana y puso de manifiesto la vulnerabilidad de numerosas comunidades costeras ante los movimientos de gran intensidad. Las ciudades de Pedernales, Portoviejo y Manta estuvieron entre las más afectadas.
Sin embargo, el sismo registrado este martes fue considerablemente menor que aquel terremoto. La escala de magnitud es logarítmica, por lo que una diferencia de varios puntos representa un aumento extraordinario de la energía liberada.
La ocurrencia de un movimiento moderado tampoco permite concluir, por sí sola, que se aproxima otro terremoto de mayor intensidad.


EFE